LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
ANTHONY DE MELLO
LA ILUMINACION ESPIRITUAL

RESULTADOS - ANTHONY DE MELLO





VER FRASES ANTHONY DE MELLO

ESCRITOS - ANTHONY DE MELLO

ANTHONY DE MELLO

Arte de hacer fuego de la tribu

ARTE DE HACER FUEGO DE LA TRIBU

Castigaban con excomunión al que se desviara de la doctrina. Y atrapados de lleno en toda una red de deberes religiosos olvidó el arte de hacer fuego.

Tengo que vivir quiero vivir

TENGO QUE VIVIR QUIERO VIVIR

Sí, hay que vivir; tienes que proponerte a vivir, no lo olvides nunca, por qué el día que empieces a olvidarte de la vida, estarás empezando a morir.

El ser y la imagen

EL SER Y LA IMAGEN

Si preguntan quién soy para darle datos tendría que referirme a cosas registradas en la memoria y formar una imagen de etiquetas y no soy nada de eso.

Vivir como las flores

VIVIR COMO LAS FLORES

Nacen en el estiércol sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente aquello que es útil y sano, pero nada que manche sus pétalos.

¿Y que es el blanco?

¿Y QUE ES EL BLANCO?

Descubrió que lo que tenía que ambicionar no era el éxito, sino la actitud; no el blanco, sino la desaparición del ego dijo el Maestro de la Vida.

Relación distancia

RELACIÓN DISTANCIA

Una prueba a tu amor: vas a ser encerrada con él durante 30 días y noches en una celda. Si sigues queriendo casarte con él, tendrás mi consentimiento.

Camino diferente

CAMINO DIFERENTE

Cuando un santo ha empleado una escalera, ésta se desecha y no puede ser usada de nuevo. No medites como tu maestro medita como tú meditas. No imites.

Enseñanza sobre  el amor puro

ENSEÑANZA SOBRE EL AMOR PURO

Fíjate en la rosa, puede acaso decir la rosa: Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas. El amor no puede ser impuesto.

Nosotros los viejos

NOSOTROS LOS VIEJOS

Tienes razón hijo, nosotros no tuvimos esas cosas cuando éramos jóvenes. así que las inventamos. Que estás haciendo tú para la próxima generación.

Primera en la frente

PRIMERA EN LA FRENTE

La escucho hasta que ella se detuvo para tomar aliento. Entonces dijo: La primera en la frente. Cuenta la historia que vivieron felices para siempre.

Indiferencia

INDIFERENCIA

Cómo es posible juzgar a alguien que no ha juzgado a los demás. Muchos pueden actuar amorosamente. Pero es rara la persona que piensa amorosamente.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».