La iluminación espiritual
La iluminación espiritual representa un viaje hacia el autoconocimiento y la comprensión profunda de la vida, más allá de las estructuras religiosas.
Cuento zen con moraleja
Enseñanza zen sobre el buscador
El buscador
Si buscar a Dios, estás listo a despojarte de todo, menos de tu idea acerca de cómo es realmente Dios. Si utilizas la mente para buscarlo, no verás a Dios.
Enseñanza sobre el buscador
domingo, 14 de junio de 2026
El buscador de Dios en lo no manifestado
La presencia es conciencia pura buscando a Dios en el reino de lo No Manifestado, el cuerpo interior recordando su origen para poder retornar a la Fuente.
Escritos sobre el buscador
Buscando la espiritualidad en el triunfo
Al toparnos con las guías para lograr el éxito y la plenitud, queda la sensación de estar buscando una espiritualidad escondida detrás del triunfo. Veamos.
Buscando la verdad
Descubrió que la Verdad había estado allí pacientemente. Le ayudaron sus andanzas a descubrir la Verdad, no, pero sí le prepararon para reconocerla.
Buscar a Dios en tu interior
Es supremamente triste es buscar al Eterno en templos de piedra, es como dar testimonio de no sentirlo en el interior, es un error producto de lo pagano.
El buscador de la verdad por la ruta del corazón
Buscar la verdad por la ruta del corazón, es la última actitud, la de la inmediatez, es la que vive, es para los que desean realmente descubrir la verdad.
El buscandor de Dios aquí y ahora
Dios es una presencia, no lo sigas buscando como a una persona. La Existencia siempre ha estado aquí y ahora, es eterna. Es realmente lo que llamamos Dios.
La búsqueda de la iluminación espiritual
En la búsqueda de la iluminación espiritual te das cuenta de que quien realmente eres no ha sido nunca tocado por ningún concepto o idea religiosa.
Los preceptos esenciales del buscador
La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.
Frase del día
Si sabes dónde buscar, se te abre una puerta a cada momento.
eckhart tolle