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FRASES Y PENSAMIENTOS - HUMILDAD



ESCRITOS FRASES

FRASES Y CITAS - HUMILDAD

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ADI SHANKARA

MAS FRASES DE ADI SHANKARA

  • La Consciencia ilumina al deseo, a la decisión y a la inseguridad, a la fe y a la incredulidad, ala perseverancia y a la inconstancia, a la humildad, la comprensión, el temor, etc. porque (“Ella”) es una unidad.

ALBERT EINSTEIN

MAS FRASES DE ALBERT EINSTEIN

  • Lo que me separa de aquellos llamados ateos, es mi sentimiento de humildad hacia los innumerables secretos de la armonía del cosmos.
  • Prefiero una actitud de humildad que se corresponda a la debilidad de nuestra capacidad intelectual para comprender la naturaleza de nuestro propio ser.

ALEX ROVIRA

MAS FRASES DE ALEX ROVIRA

  • El veneno está en la dosis: la humildad no debe llegar a la humillación.
  • La vanidad separa. La humildad une.

ANDREW HARVEY

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  • El conocimiento de la Madre sobre la unidad, sus poderes de sensibilidad, humildad y equilibrio, y su infinito respeto por el milagro de toda la vida, ahora deben ser invocados por cada uno de nosotros y practicados.

ANONIMO

MAS FRASES DE ANONIMO

  • La grandeza imaginada se convierte en vanidad; la grandeza experimentada se convierte en humildad.

B. K. S. IYENGAR

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  • El trabajo duro y la humildad son esenciales para la práctica espiritual.

BAHA ULLAH

MAS FRASES DE BAHA ULLAH

  • La humildad exalta al hombre al cielo de la gloria y poder.

BERT HELLINGER

MAS FRASES DE BERT HELLINGER

  • El precio para salir de la depresión es la humildad.

CARLOS CASTANEDA

MAS FRASES DE CARLOS CASTANEDA

  • Un guerrero acepta su suerte, sea cual sea, y la acepta con total humildad. Se acepta a sí mismo con humildad, tal como es; no como base para lamentarse, sino como un desafío vital.

DALAI LAMA

MAS FRASES DE DALAI LAMA

  • Si asumimos una actitud de humildad, crecerán nuestras cualidades.

ECKHART TOLLE

MAS FRASES DE ECKHART TOLLE

  • A los ojos del ego, la autoestima y la humildad son contradictorios. Pero en realidad ellos son uno y lo mismo.

ÉRIC BARET

MAS FRASES DE ÉRIC BARET

  • La espiritualidad no es refugio, un medio, una muleta. No está para compensar el fracaso de la vida. La espiritualidad es presentimiento de humildad.

ERICH FROMM

MAS FRASES DE ERICH FROMM

  • La facultad de pensar objetivamente es la razón; la actitud emocional detrás de la razón es la humildad.

FRANCISCO DE QUEVEDO

MAS FRASES DE FRANCISCO DE QUEVEDO

  • Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito.

GARY ZUKAV

MAS FRASES DE GARY ZUKAV

  • La humildad, el perdón, la claridad y el amor son la dinámica de la libertad. Son los cimientos del poder auténtico.

GEORGE SANTAYANA

MAS FRASES DE GEORGE SANTAYANA

  • La religión en su humildad restaura al hombre a su única dignidad, el coraje de vivir por la gracia.

ILIE CIOARA

MAS FRASES DE ILIE CIOARA

  • Cuando un rayo de luz, que emana de la Conciencia Pura, atraviesa el limitado caparazón de la mente y pone en evidencia su gran farsa, con humildad esa mente se queda en silencio.

INDIOS HOPI

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  • Con humildad, me postro ante la comprensión de que el camino que veo es mejor para mi no significa que sea también correcto para ti, que lo que yo creo no es necesariamente verdad para ti.

ISABELLA DI CARLO

MAS FRASES DE ISABELLA DI CARLO

  • El pesebre - recibiendo al Hijo de Dios representa la total sencillez, la completa humildad y nos habla de que la grandeza no necesita palacios, ni lujos, ni joyas, para ser grande.

JBN

MAS FRASES DE JBN

  • ¿Sabía usted? Que la humildad no es un significado es una manifestación amorosa.

JEBUNA

MAS FRASES DE JEBUNA

  • Cuando se baja se hace con humildad y silencio.
  • El ser humano que cree ser superior a los animales y lo asesina para su sustento, son los que se llenan la boca hablando de humildad.

JIDDU KRISHNAMURTI

MAS FRASES DE JIDDU KRISHNAMURTI

  • El propio pensamiento debe callar para que el silencio sea. Uno ha de hablar y mirar desde este silencio. Lo verdaderamente anónimo surge de este silencio, y no hay otra humildad que ésa.
  • Para comprender la naturaleza y la realidad de la arrogancia necesitamos humildad. No hay humildad donde hay un juicio, una valoración, una ideología.
  • Cuán extraordinarios son los momentos en que el «yo» se halla ausente, en que no hay sentido alguno de esfuerzo, cuando hay humildad; ello ocurre cuando hay amor.

JOHN PIPER

MAS FRASES DE JOHN PIPER

  • Todo lo bueno de la vida cristiana crece en el suelo de la humildad. Sin humildad, toda virtud y toda gracia se marchita. Es por eso que Calvino dijo que la humildad es primero, segundo y tercero en la fe cristiana.
  • La humildad reconoce sus propias limitaciones y su necesidad. Está abierto a recibir ayuda, a ser enseñado y no resistir un buen consejo.

JOSE MUJICA

MAS FRASES DE JOSE MUJICA

  • El que tengas más riquezas, o conocimientos que tu semejante no te hace más que él. Hombre se llama a aquel que es capaz de valorar con humildad la sencillez que hay en otros, y comparte lo que tiene sin esperar nada a cambio.

JUDAS

MAS FRASES DE JUDAS

  • La paz y la humildad van de la mano, una y otra forman parte del concierto inefable del amor, pensar en la humildad es buscar la paz y la dicha certera, porque en ella la Divinidad se hará escuchar.

JULIA CALLE

MAS FRASES DE JULIA CALLE

  • La humildad es callar nuestras virtudes y permitir a los demás descubrirlas. Recuerden que existen personas pobres que lo único que tienen es dinero.

KYABJE KALU RINPOCHE

MAS FRASES DE KYABJE KALU RINPOCHE

  • Irradia con humildad tu mensaje viviente de belleza, de espiritualidad y de paz, en un mundo atormentado, materializado, desorientado. El necesita de tu eficaz contribución. Ofrécesela.

MARIANNE WILLIAMSON

MAS FRASES DE MARIANNE WILLIAMSON

  • Tendemos a la falta de humildad hacia el amor, de tratarlo condescendientemente en lugar de arrodillarnos ante él, de anteponer consideraciones mundanas antes la necesidad emocional de tener a alguien en nuestros brazos.

MARTIN LUTHER KING

MAS FRASES DE MARTIN LUTHER KING

  • Tenemos que hablar con toda la humildad que sea apropiada a nuestra visión limitada, pero tenemos que hablar.

MIGUEL SERVET

MAS FRASES DE MIGUEL SERVET

  • La humildad de los hipócritas es el más grande y el más altanero de los orgullos.

MILAREPA

MAS FRASES DE MILAREPA

  • Es difícil evitar la atracción mundana; adhiriéndose a la humildad se domina el anhelo de vanagloria.

OMRAAM MIKHAEL

MAS FRASES DE OMRAAM MIKHAEL

  • Jesús introdujo un nuevo código moral. Responder con el corazón, medios más nobles, más elevados: humildad, amor, paciencia y la grandeza del alma.

OSHO

MAS FRASES DE OSHO

  • Llegas a ser un maestro solo con una humildad profunda, porque el aprendizaje solo es posible con la humildad. Tienes que rendirte, no actuar, no manipular, no impresionar.

RAJINDER SINGH

MAS FRASES DE RAJINDER SINGH

  • La no violencia nace de la humildad y la compasión.
  • La fuerza bruta se neutraliza con la humildad espiritual.

SHIBENDU LAHIRI

MAS FRASES DE SHIBENDU LAHIRI

  • En el Kriya Yoga la libertad no es la banal expresión de la arbitrariedad o de la falta de comedimiento; es una gran humildad pues nos vemos libres de la arrogancia y la ignorancia, de las imágenes e influencias.

SRILA PRABHUPADA

MAS FRASES DE SRILA PRABHUPADA

  • El comienzo de todo conocimiento proviene de la humildad.
  • La humildad significa que uno no debe estar ansioso de tener la satisfacción de ser honrado por otros.

TERESA DE CALCUTA

MAS FRASES DE TERESA DE CALCUTA

  • Aprendemos a través de la humildad, a aceptar humillaciones alegremente.
  • La grandeza de María reside en su humildad. Jesús, quien vivió en estrechísimo contacto con ella, parecía querer que nosotros aprendiéramos de Él y de ella una lección solamente: ser mansos y humildes de corazón.
  • Pidámosle a la Virgen que nos ayude a ser como ella, a realizar con humildad y sin vanagloria el trabajo que se nos ha asignado, y que llevemos a los demás a Jesús con el mismo espíritu con que ella lo llevó en su seno.

THOMAS MERTON

MAS FRASES DE THOMAS MERTON

  • El orgullo nos hace artificial y la humildad nos hace real.

UCDM

MAS FRASES DE UCDM

  • Y esto es Amor. La continua pérdida de todo en lo que crees, la continua apertura, y resquebrajamiento, la continua humildad de dejar de lado todas las posiciones que has defendido, admitiendo sentimientos que has tratado de encubrir, aunque duela.

VARIOS

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  • La humildad y del temor del Señor son las riquezas y el honor, y la vida. Proverbios 22:4.

VICTORIA

MAS FRASES DE VICTORIA

  • La humildad no se es, sino que se vive en ella y no me refiero a vivir de manera humilde en el terreno material, sino a ser humilde de espíritu.

ARTICULO RELACIONADO

LA HUMILDAD CONTRA LA DESESPERACIÓN

THOMAS MERTON

LA VERDADERA HUMILDAD

En la verdadera humildad hay paz y no desesperación.

«La humildad supone desprenderse de la personalidad y los adornos que haz acumulado a tu alrededor y ser como un niño pequeño, que no sabe quién es, que no sabe nada del mundo.»

La falsa humildad no es sino el ego reprimido, que finge ser humilde pero desea ser el que más. La falsa humildad se deja ver de vez en cuando en el que llaman hombre humilde: él se cree más humilde que nadie; y eso es ego. La humildad no conoce ese lenguaje.

La verdadera humildad no tiene nada que ver con el ego; es la ausencia del ego. No pretende ser superior a nadie. Es la pura y simple comprensión de que no hay nadie que sea superior, ni nadie que sea inferior; las personas son simplemente ellas mismas, incomparablemente únicas. No puedes compararlas como superior o inferior.

El único problema que produce la desesperación, es que te quieres librar de ella. Ésa es la única barrera. Tendrás que ser verdaderamente humilde para vivir con ella. No puedes escapar. La desesperación crea situaciones en las que podemos integrarnos y crecer. Son los desafíos de la vida. Acéptalos. Son bendiciones disfrazadas.

Toda tu desesperación es producto de la mente. Cuando realmente aceptas con humildad el movimiento se detiene, se detiene la mente. De pronto estás aquí y ahora. Por primera vez estás en paz. Por primera vez experimentas la existencia. Por primera vez estás despierto. El sueño de la mente, la mente dormida, ya no está...

Y ahora te empieza a ocurrir otras cosas. Es lo contrario de lo que la mente hacía. En vez de desesperación, sientes éxtasis; en vez de infelicidad, una enorme dicha; en vez de tristeza, paz; en vez de sentir que las cosas no tienen sentido, por primera vez, ves la importancia y la belleza de la gloria con la que te ha obsequiado la existencia.

Veamos a Thomas Merton como nos enseña a derrotar la desesperación...

HUMILDAD CONTRA DESESPERACIÓN

En la desolación hay más ego que humildad y esto lleva a la desesperación.

La desesperanza es una sensación que todo está y continuará sin esperanza. La desesperación es el extremo absoluto en la línea del amor propio. Se alcanza cuando uno vuelve deliberadamente la espalda a toda ayuda ajena para gustar el corrompido lujo de saberse perdido.

En cada hombre hay escondida alguna raíz de desesperación, porque en todo hombre hay un orgullo que vegeta y hace surgir de sí yerbajos y malolientes flores de compasión tan pronto como nos fallan nuestros recursos. Pero como nuestros recursos nos fallan inevitablemente estamos más o menos sujetos al descorazonamiento y la desesperación.

La desesperación es el resultado final de mi orgullo tan grande y tan rígido, que elige la absoluta angustia de la amargura antes que aceptar la felicidad de las manos del Amor y con ello reconocer que está por encima de nosotros y no somos capaces nosotros mismos de cumplir nuestro destino.

«Pero el hombre que es verdaderamente humilde no puede desesperar, porque en el hombre humilde no hay ya cosa parecido a la compasión de sí mismo.»

Es casi imposible sobreestimar el valor de la verdadera humildad y su poder en la vida espiritual. Pues el principio de la humildad es el principio de la beatitud, y la consumación de la humildad es la perfección de todo gozo. La humildad contiene en sí misma la respuesta a todos los grandes problemas de la vida del alma. Es la única llave de la fe, con la cual empieza la vida espiritual; pues la fe y la humildad son inseparables. En la perfecta humildad desaparece todo egoísmo, desaparece toda desesperación y tu alma ya no vive para si ni en sí, sino para el Amor; y se pierde y sumerge en Él y se transforma en Él.

En este punto de la vida espiritual, la humildad encuentra la más elevada exaltación de la grandeza. Es ahí donde todo el que se humilla es exaltado, porque, no viviendo ya para sí mismo ni en el nivel humano el espíritu queda libre de todas las limitaciones y vicisitudes de su condición de criatura contingente y nada en los atributos de la Existencia, cuyo poder y magnificencia, sabiduría, grandeza y eternidad han llegado a ser nuestras mediante el amor y la humildad.

Si fuésemos incapaces de humildad, seríamos incapaces de gozo; porque sólo la humildad puede destruir la concentración en sí mismo que hace imposible el gozo. Si no hubiese humildad en el mundo, hace tiempo que todos nos hubiéramos desesperado y suicidado.

Hay una falsa humildad que considera orgullo el desear la máxima grandeza: la perfección de la contemplación, la cumbre de la unión mística con la máxima expresión del Amor. Éste es uno de los mayores engaños de la vida espiritual, porque solamente en esta grandeza, solamente en esta exaltada unión, podemos lograr la humildad perfecta.

Con todo, es fácil ver cómo se comete este error; y realmente, desde cierto punto de vista, no es ningún error. Pues si consideramos el gozo de la unión mística en abstracto, meramente como algo que perfecciona nuestro ser y nos da la máxima felicidad y satisfacción posibles, podríamos desearla con un deseo egoísta y lleno de orgullo. Y este orgullo será tanto mayor si nuestro deseo significa que esa consumación es en algún modo debida a nosotros mismos, como si tuviéramos derecho a ella, como si pudiéramos hacer algo para ganárnosla. De este modo aparece la unión mística a las mentes de los que no advierten que la esencia de tal unión es un amor puro y abnegado, que vacía el alma de todo orgullo y la aniquila a los ojos de tu consciencia, para que nada quede de ella sino la pura capacidad para Amar. El gozo del místico surge de una liberación de todo apego al yo por el aniquilamiento de todo rastro de orgullo. No desees ser exaltado, sino humillado; no desees ser grande, sino pequeño, a tus propios ojos y a los del mundo; pues el único modo de entrar en ese gozo es disminuir hasta un punto que se desvanece y ser absorbido en tu interior a través del centro de tu propia nada. El único modo de poseer Su grandeza es pasar por el ojo de la aguja de tu total insuficiencia. La perfección de la humildad se encuentra en la unión transformante. Sólo el amor supremo puede conducirte a esa pureza a través de los fuegos de la prueba interna. Sería necio no desear tal perfección. Pues ¿de qué serviría ser humilde de un modo que te impidiese buscar la consumación de toda humildad?

El humilde no se turba por las alabanzas. Como ya no se preocupa de sí mismo, como ya sabe de dónde procede lo bueno que hay en él, no rehúsa la alabanza, porque pertenece a la existencia que ama y al recibirla no guarda nada para si, sino que lo da todo, con gran gozo.

El hombre que no es humilde no puede aceptar las alabanzas graciosamente. Ya sabe lo que debería hacer. Sabe que la alabanza pertenece a la Existencia y no a él; pero la transmite tan torpemente, que tropieza y llama la atención hacia sí por su misma torpeza y entra en la desesperación.

El que no ha aprendido todavía la humildad es trastornado y turbado por las alabanzas. Hasta puede perder la paciencia cuando la gente lo alaba; lo irrita el sentimiento de su propia indignidad. Y si no arma un alboroto por ello, por lo menos las cosas que se han dicho de él lo asedian, obsesionan su mente y lo atormentan con desesperación dondequiera que vaya.

En el otro extremo está el que no tiene humildad ninguna y devora los elogios, si alguno le hacen. Pero éste no presenta ningún problema; es tan conocido, que ha representado un papel en todas las farsas.

«El humilde recibe el elogio como un cristal limpio recibe la luz del sol. Cuanto más clara e intensa es la luz, tanto menos se ve el cristal».

Para los hombres que viven en monasterios hay el peligro de que hagan tan complicados esfuerzos por ser humildes con la humildad que han aprendido en un libro, que llegue a volvérseles imposible la verdadera humildad. ¿Cómo puedes ser humilde si siempre estás atento a ti mismo? La verdadera humildad excluye la conciencia de si; pero la falsa humildad intensifica el percatarse de sí mismo hasta tal punto que quedamos lisiados, y ya no podemos hacer un movimiento ni realizar un acto sin poner en funcionamiento un complejo mecanismo de excusas y fórmulas en que nos acusamos.

Si fueras realmente humilde no te preocuparías de ti. ¿Por qué no hacerlo? Te ocuparías sólo del Amor y Su voluntad, y del orden objetivo de las cosas y valores tales como son y no como tu egoísmo quiere que sean. En consecuencia, no tendrías desesperación, no tendrías ya falsas ilusiones que defender. Tus movimientos serían libres. No necesitarías el estorbo de un montón de excusas que en realidad sólo son fórmulas para defenderte de la acusación de orgullo... como si tu humildad dependiera de lo que otros piensan de ti!

«El hombre humilde puede hacer grandes cosas con insólita perfección, porque ya no se preocupa de lo accidental, como sus intereses y su reputación, y ya no necesita desperdiciar esfuerzos en defenderlo».

Pues un hombre humilde no teme el fracaso. De hecho, no teme nada, ni a si mismo, nunca se desespera, pues la perfecta humildad lleva consigo una perfecta confianza en el poder del Amor, ante quien ningún otro poder tiene sentido y para quien no hay ningún obstáculo.

PENSAMIENTOS DE THOMAS MERTON

El amor es nuestro verdadero destino.

El comienzo del amor consiste en dejar que las personas a quienes amamos sean absolutamente ellas mismas, y en no presionarlas para que se amolden a nuestra propia imagen. En este caso, tan sólo amaríamos el reflejo de nosotros mismos reproducido en ellos.

Al entender la Existencia estoy tan renovado que toda la naturaleza parece renovado alrededor de mí y conmigo. El cielo parece ser un puro, un azul más frío, los árboles de un verde profundo. El mundo entero está a cargo de la gloria del Amor y siento fuego y música bajo mis pies.

El hombre está verdaderamente vivo cuando toma conciencia de sí mismo como dueño de su propio destino para la vida o para la muerte, percatándose del hecho de que su realización final o su destrucción dependen de su libre albedrío, y dándose cuenta de su capacidad para decidir por sí mismo. Éste es el comienzo de la vida verdadera.

El hombre está vivo no sólo cuando existe, no sólo cuando existe y actúa, no sólo cuando existe y actúa como hombre (o sea, libremente), sino sobre todo cuando es consciente de la realidad y la inviolabilidad de su propia libertad, y se da cuenta al mismo tiempo de su capacidad para consagrar por entero esa libertad al propósito para el que le fue dada.

Entiendan que, es en esta soledad que las actividades más profundas comienzan. Es aquí donde se descubre acto sin el movimiento, el trabajo es profundo reposo, visión en la oscuridad, y, más allá de todo deseo, el cumplimiento, cuyos límites se extienden hasta el infinito.

«La humildad es el signo más seguro de la fuerza».

Thomas Merton

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