LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
HOME VER MEDITACION VER TEMA PARA HOY MENTE VER RECETAS VEGANAS VER ILUMINACION ESPIRITUAL MUSICA PARA MEDITAR VISITA NUESTRA GALERIA BUSCAR ESCRITOS MENTE VINCULOS RAPIDOS
DIOS TODO Y ETERNO - EXISTENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

FRASES ALEX ROVIRA

FRASES Y CITAS ALEX ROVIRA

VER ESCRITOS ALEX ROVIRA

ALEX ROVIRA

MAS FRASES DE ALEX ROVIRA

  • Era tan cenizo que no disfrutaba nada divirtiéndose.
  • Era tan fuerte que era todo ternura.
  • Era tan brillante que hasta sus silencios eran inteligentes.
  • El amor nos salva. La ironía, también.
  • El amor nos salva. Y la ironía también.
  • El veneno está en la dosis: la humildad no debe llegar a la humillación.
  • Era tan libre que nadie le entendía salvo su propia soledad.
  • Pocas cosas dan más de sí que la soledad bien aprovechada.
  • Caminos con corazón, caminos con Sentido, cuando el Yo se sabe un Nosotros.
  • Hay quien hace mucho y bien porque ama mucho y bien.
  • La alegría: cuanto más se regala más crece en uno.
  • Para salir del desánimo un buen remedio es regalar ánimo.
  • En el encuentro de esas dos miradas nació un Universo.
  • ¡Cuántas veces pienso y siento que una vida se nos queda corta!
  • Cuestionarse da mucho de sí.
  • Ama, es gratis.
  • Ama lo que haces y generarás una sana epidemia de alegría.
  • Siento, luego insisto.
  • Era tremendamente cansino: se lamentaba de sus lamentos continuamente.
  • Queda el recuerdo y la interpretación de lo que fuimos en y para los otros.
  • El silencio es un arte, y saber callar una maestría.
  • Su vida era un tropiezo tras otro porque solo miraba hacia atrás.
  • Estaba tan presente que no perdía ni un segundo.
  • En el cuidado del detalle se manifiesta la grandeza.
  • A veces el deseo se disfraza de ironía.
  • Si se abrazaran y tocaran más, discutirían menos.
  • Quien critica se retrata.
  • Me prometo que no me miento.
  • A quien madruga un buen beso de buenos días le ayuda.
  • Sin reflexión no hay opción. Sin emoción no hay acción.
  • Quien se entrega con alegría ya tiene, por lo menos, alegría.
  • Más que llegar, lo esencial es ir.
  • Lo perdió todo por quererlo todo.
  • La calidad del silencio compartido es la prueba de fuego.
  • Todo cambio significativo implica vencer resistencias en forma de creencias.
  • Muchas veces lo aparentemente trivial es radicalmente esencial.
  • Hay quien sueña para no dormir. Hay quien duerme para no soñar.
  • Todo depende. O casi.
  • Se odiaban apasionadamente.
  • Hay algunos para los que demasiado nunca es bastante.
  • Aprendió tanto de sus errores que cuando se caía lo hacía hacia arriba.
  • Si te ríes de algo es que ya no lo temes.
  • Continuamente intentaba lo absurdo hasta que un día logró lo imposible.
  • ¿Cómo quieres guiar a alguien más allá de donde tú mismo has llegado?
  • Ser muy emocional y tener mucha inteligencia emocional son cosas bien distintas.
  • En los recovecos del abrazo entregado palpita la fuerza que cambia el mundo.
  • Se requieren idealistas prácticos: pies en el suelo, cabeza en las estrellas.
  • Hay casualidades que enamoran.
  • Una gran parte de la dificultad la crea el miedo.
  • A la buena gente deberían declararla especie protegida.
  • Nuestras alas son invisibles, pero están. Una se llama Amor. La otra, Sentido.
  • Condición necesaria para ser alto cargo político: hacer imposible lo posible.
  • Hay neuronas muy atrevidas. A esas, especialmente, hay que hacerles caso.
  • Hay miradas que matan, y miradas que resucitan. Afortunadamente.
  • Cuidar a las personas, eso es todo.
  • Lo que jamás envejece son nuestros sueños, anhelos y utopías.
  • Estamos por inventar cada día.
  • El futuro no se sufre, se crea.
  • El miedo a perder nos hace perder.
  • Ojos que no ven, corazón que siente intensamente.
  • Es útil corregir en uno mismo los defectos que vemos en los demás.
  • La luna, siempre de cara. Sus razones tendrá para no querer darnos la espalda.
  • Ama y haz, y entonces harás, de verdad, el amor.
  • Un gran corazón se llena fácilmente de pequeñas alegrías.
  • Conquistamos la libertad cuando amamos vivir con sencillez.
  • Las críticas son inevitables. Lo evitable es que sean críticas merecidas.
  • Ningún camino llano lleva a la cumbre.
  • La confianza es la distancia más corta entre dos personas.
  • Hacían uso de medias verdades para decir grandes mentiras.
  • Estar ocupado es la vacuna a estar preocupado.
  • Todos acariciamos y besamos en el mismo idioma.
  • Dime con quien andas y te diré cuán fácil será el camino.
  • Escucha el silencio y te acabarás encontrando.
  • Los prejuicios matan.
  • Las preguntas simples son las que abren puertas extraordinarias.
  • Solo quien está en las nubes ve la tierra en perspectiva.
  • El interés que me despiertan algunos políticos no da ni para pipas.
  • Hay quien procura ser persona, y hay quien trabaja con denuedo para no serlo.
  • No tires las perlas a los cerdos. Ni tampoco les des tu voto.
  • Más Platón y menos Televisión.
  • Más avanza mi tiempo, más amo el silencio.
  • Vivir y existir no es lo mismo. Hay quien vive y hay quien se limita a existir.
  • Vivir cuesta muy poco, pero podemos complicarlo hasta límites inimaginables.
  • Elixir de la eterna juventud: cultura y ternura.
  • Mientras crecemos no envejecemos.
  • Quien quiera garantías de éxito que contrate un seguro de fracaso. Y ni así.
  • Libre y libro comparten raíz, no es casual.
  • Ojos que no ven, muchas veces porque no quieren.
  • En lugar de matar el tiempo, dale vida.
  • Prefiero los que muestran que aman a los que dicen que saben.
  • Primer paso hacia la consciencia: reconocer la ignorancia.
  • Quien defiende y respeta a los ausentes aumenta la confianza de los presentes.
  • El Sol no habla porque le enmudece la belleza de lo que contempla.
  • Demasiado a menudo no somos conscientes de la abrumadora belleza que nos rodea.
  • El horizonte evoca meditaciones que nos invitan a volar.
  • El sonido del mar rompiendo en la playa sin cesar es la nana de los adultos.
  • Lo que deseamos es excesivo si lo comparamos con lo que en verdad necesitamos.
  • Gobernar debería ser servir. Y no sirven; se sirven.
  • La admiración sincera expande la consciencia y eleva el corazón.
  • Hay una inteligencia esencial que reside en la piel.
  • Para revolucionario, un buen beso.
  • Iba a más porque necesitaba menos.
  • Sabía callar tan bien, que era un placer escucharle.
  • Si Dios no es amor, no vale la pena que exista.
  • Te creo mucho: te quiero mucho.
  • Todo dogma es una cárcel.
  • Acaricia la espalda a tu pareja. Y lo que siga.
  • No prediques, tu hijo te está mirando.
  • Dignidad: origen y final de todo acto verdaderamente amoroso.
  • Quien acepta que se ha perdido ya comienza a encontrarse.
  • La imaginación es la llave de toda transformación y liberación.
  • Sin arte la vida sería insoportable.
  • El silencio reclama atención sincera y amable.
  • Sembrar. Eso es todo.
  • Quien ama regala amaneceres.
  • Nos elevamos cuando nos abandonamos al sí de nuestro Sentido.
  • Qué bella es la vejez que no miente.
  • Hacían el amor; nacían en amor.
  • Era grande porque, simplemente, sabía escuchar.
  • Abraza mucho y bien a los que amas. Reparte achuchones hasta que te hartes.
  • No le des más vueltas; la vida es una espiral.
  • Se curó el día que dejó de idealizarlos a todos.
  • Su amor fue eterno mientras duró.
  • Errar es humano. Perdonar es canino. Arañar es gatuno. Mentir es político.
  • Todo gafe está pidiendo a gritos que le abracen.
  • El cinismo nace de un gran amor profundamente traicionado.
  • No hay castigos, hay consecuencias.
  • La incertidumbre es el pseudónimo que utiliza la sorpresa para dar miedo.
  • En esta vida breve podemos vivir amores eternos.
  • Siento, luego existo.
  • Pienso, luego insisto.
  • Era un ser humano verdaderamente feliz: vivía sin miedo a elegir.
  • El miedo es el medio de descubrir lo que uno necesita encontrar.
  • A menudo para nacer primero uno debe morir.
  • Por muy pequeña que sea nuestra ventana, el cielo es el que es, y muy grande.
  • De vez en cuando es conveniente hacer limpieza de opiniones.
  • No soñar es una forma de morir en vida.
  • Quien digiere mal un éxito genera una alergia a la serenidad.
  • La ignorancia es atrevida. Muy atrevida.
  • El amor es la clave.
  • Deberíamos vivir como si nos fuera la vida en ello.
  • Es la suma de micro-habilidades la que construye la excelencia.
  • El pensamiento nos lleva a concluir. La emoción nos lleva a actuar.
  • ¡Cuánto pierden los que solo saben ganar dinero!
  • Es en el sosiego donde tiende a morir el ego.
  • Quien cuida cada instante cuida toda la vida.
  • Lo que crees tiende a ser lo que creas.
  • El arte que no nos sana no es arte.
  • La vida está llena de "mientrastantos".
  • La vanidad separa. La humildad une.
  • Cuanto más viajamos, más nos damos cuenta de lo poco que sabemos.
  • ¿Qué será lo que nos quiere decir el susurro eterno de las olas?
  • Era muy sincera; sin cera, no se servía de maquillajes que ocultaran su ser.
  • Si a la miseria se la atiende con (cor)azón, surge la miseri(cor)dia.
  • No dejemos lo esencial para después del funeral.
  • ¿Con cuántos besos de verdad sanaríamos a la humanidad?
  • Y yo, ¿qué sé?, decía el sabio. Y yo, ¡que sé!, proclamaba el necio.
  • Odiar hunde. Amar eleva.
  • La vida es una suma de "de repentes".
  • Existo, luego pienso. Y a pesar de ello me resulta incomprensible la ignominia.
  • ¿Tenemos que producir seres humanos enfermos para tener una economía enferma?
  • No estamos condicionados por nuestras capacidades y programación, sino por nuestras creencias.
  • Estaremos programados hasta encontrar la información clave sobre nuestra verdadera identidad.

ARTICULO RELACIONADO

SER CONSCIENTES DEL CONDICIONAMIENTO

ALEX ROVIRA

CONCIENCIA DEL CONDICIONAMIENTO

No hay posibilidad para nadie de ser criado sin programación.

El problema es, tú tienes que criar al niño, alguien tiene que cuidarlo, y cualquiera que lo cuide va a sabiéndolo o no sabiéndolo, condicionar la mente del niño. No es una cuestión de que tienes que programarlo conscientemente. Pero de cómo el niño aprenderá el lenguaje... es una programa. Por esto cada idioma es llamado lengua madre, por que el niño nunca encuentra al padre hablándole en la presencia de la madre. Naturalmente él esta condicionado por la madre.

Nunca ha habido ninguna conciencia que no haya sido programada. En la crianza viene la programación. Incluso si el niño ha sido criado no por ti sino por lobos salvajes, los lobos programarán al niño.

La religión te ha estado condicionando, los políticos te han estado condicionando: tú eres un mecanismo condicionado. Sólo a través de la meditación hay posibilidad de condicionar la mente. Sólo un meditador va más allá del condicionamiento. ¿Por que? Por que cada condicionamiento trabaja a través de pensamientos. Si tú crees que eres Hindú, ¿Que es? ― un racimo de pensamientos que te fueron dados cuando tú no eras siquiera consciente de que te eran dados. Un racimo de pensamientos y tú eres un Cristiano, un Católico, un Protestante.

Sólo en meditación los pensamientos se disuelven ― todos los pensamientos. Tú te conviertes con menos pensamientos. En este estado de menos pensamientos de la mente no hay condicionamiento: tú no eres más un Hindú, ni un Cristiano, ni un Comunista, no un Fascista. Tú no eres más cualquiera ― tú eres simplemente tú mismo. Por primera vez todo el condicionamiento se ha dejado. Tú estas afuera de la prisión.

Veamos que nos dice Alex Rovira sobre la programación y el condicionamiento...

EL CONDICIONAMIENTO

Tu principal condicionante: lo que crees ser.

“El ser humano debe encontrar el camino de vuelta a sí mismo, debe convertirse en persona e individuo en el sentido radical de existencia que tiene esa palabra. El ser humano no nace para desaparecer en la historia como pieza desechable, sino para comprender su destino, para arrostrar su inmortalidad… para salvar su alma”.

-Imre Kertész-

No hace mucho leí un texto que me impresionó en el que Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke, en el libro titulado “Las etapas críticas de la vida”, recreaba el diario de un niño de dos años:

“Jueves,
08.10:
He tirado colonia en la alfombra. Huele bien. Mamá enfadada, la colonia está prohibida.
08.45:
He tirado el mechero en el café. Me han pegado.
09.00:
En la cocina. Me han echado. La cocina está prohibida.
09.15:
En el cuarto de trabajo de papá. Me han echado. Cuarto de trabajo también prohibido.
09.30:
He quitado la llave del armario. Jugado con ella. Mamá me ha gritado.
10.00:
He encontrado un lápiz rojo. Pintado en la alfombra. Prohibido.
10.20:
He cogido la aguja de hacer punto y la he doblado. He clavado otra en el sofá. Las agujas están prohibidas.
11.00:
Tenía que tomar leche. ¡Pero quería agua! Me he puesto a llorar. Me han pegado.
11.30:
Roto un cigarrillo. Había tabaco dentro. No sabe bien.
11.45:
He seguido a un ciempiés hasta debajo de la valla. He encontrado cochinillas. Interesante, pero prohibido.
12.15:
He comido caca. Sabor peculiar, pero prohibido.
12.30:
He escupido la ensalada. Incomible. Pero escupir está prohibido.
13.15:
La siesta. No he dormido. Me he levantado y me he sentado en la colcha. Helado. Helarse está prohibido.
14.00:
He reflexionado. Constato que todo está prohibido ¿Para qué viene uno al mundo?”

Según explica el doctor Lair Ribeiro, científicos estadounidenses llevaron a cabo un estudio con una serie de niños para saber qué oían exactamente al cabo de un día. Y descubrieron que un niño, desde que nace hasta los ocho años de edad, oye la palabra “no” un promedio de 35 veces al día.

Duro, ¿verdad?… Probablemente cualquiera de esos niños, a base de oír continuos “no” y “prohibido”, acabaron por decidir que probar, jugar, arriesgarse, ensayar, en definitiva, vivir, estaba prohibido.

No quiero decir que marcar límites a los niños sea algo perverso o malvado. Pero si el “no” se convierte en un tic, sin tener en cuenta que el niño es una persona que tiene todo el derecho a experimentar con el entorno, se van perdiendo progresivamente la espontaneidad, la capacidad de intimidad, las ganas de escuchar, de compartir, de tomar riesgos, de probar nuevas experiencias.

Además de los noes, hay otras expresiones perversas en el proceso educativo, aunque a veces sean dichas con la mejor intención: “eres bueno”, “eres malo”, “eres guapo”, “eres feo”, “eres una bolita”, “eres como un armario”, “eres una muñeca”, “eres una bestia”, “eres una princesa”, “eres un trasto”, “eres un inconsciente”, “eres un bicho”, “eres como tu abuelo”, “serás el mejor abogado de la familia”, “serás un ligón”, “serás un inútil”… ¡hasta el tan frecuente y absolutamente inconcreto y vago “eres especial”! (¡¿especial para qué?!).

De alguna manera, con éstas y otras expresiones, nos están diciendo lo que somos y lo que debemos ser en el futuro. Además, la educación que recibimos se encarga de activar en nosotros a muy temprana edad una serie de órdenes sobre cómo actuar en la vida que se instalan en nuestro inconsciente (Hedge Capers y Taibi Kahler las denominan “impulsores”). Estas órdenes las podemos resumir en:

  • Complace.
  • Sé perfecto.
  • Sé fuerte.
  • Date prisa.
  • Esfuérzate.
  • Ten cuidado.

Todo esto se graba firmemente en el inconsciente y moldea el carácter de cada persona. Si te observas y observas a las personas que te rodean verás claramente cómo se manifiestan. Cada persona tiende a tener algunas órdenes más activadas que otras.

Hay, por ejemplo, personas que tienen un “complace” como una catedral y se pasan la vida complaciendo a los demás, hasta llegar a olvidarse de ellos mismos. Son todo un ejército los adultos que van tragando en la vida lo que sea: comida en exceso, tabaco, televisión basura y otras drogas para aplacar su ansiedad y complacer a un otro en el que proyectan a ese papá o mamá que temen que les dejará y por el que tratan de ser aceptados y queridos a toda costa. Detrás del “complace” está la fantasía de que es posible agradar a todo el mundo.

Hay otros que tienen un “sé perfecto” tan acentuado que a menudo se definen a sí mismos orgullosamente como ‘perfeccionistas’ y sufren las consecuencias de su propia presión de perfección. Pagan con ansiedad el querer tenerlo todo controlado. El niño al que se le repite y se le da a entender día sí y día también “puedes hacerlo mejor”, puede interpretar “nunca seré lo suficientemente bueno”, con lo que probablemente pase una vida más o menos machacada en la búsqueda de una perfección que, debido al propio nivel de exigencia, nunca llegará. Detrás del “sé perfecto” existe la fantasía de que es posible hacerlo absolutamente todo a la perfección.

Bajo el “sé fuerte” aparecen a la larga muchos infartos, fruto de una represión de la expresión de los sentimientos, de las emociones como el miedo y la tristeza, así como de la afectividad. Por ejemplo, el niño al que se le repite “los hombres no lloran” o explícitamente “la vida es dura, hay que ser fuerte”, puede interpretar “no debo sentir” y probablemente decida “no voy a mostrar mis sentimientos, voy a ser fuerte”, reprimiendo o camuflando sus sentimientos y emociones naturales. La fantasía de las personas que tienen este impulsor activado es que es esencial mostrar a los demás que uno no siente.

Sobre el “date prisa” hay poco que decir puesto que se define sólo. Con él en la cabeza es fácil cometer errores, decidir prematuramente, comprometerse antes de tiempo y complicarse la vida sin pensar. La sociedad occidental tiene el “date prisa” hasta en la sopa. ¡Todo es Fast! La creencia errónea que oculta el “date prisa” es que las cosas no salen bien si no se hacen deprisa.

El “esfuérzate” es otro de los males de nuestra civilización. Las personas que funcionan bajo este impulsor están guiadas por la siguiente frase inconsciente: “las cosas que se logran sin esfuerzo no tienen valor”, por lo que acostumbran a fijarse metas impracticables y métodos ineficientes, complicándose la vida de modo innecesario.

Finalmente, el “ten cuidado” es una clara invitación al no hacer, a quedarnos bloqueados, ya que tras esa advertencia se vincula el hacer con el riesgo, con la amenaza. Otra manera de leerlo es ‘no hagas -lo que sea- porque es peligroso, algo grave te pasará…’, inhibiendo toda tentativa ya no de logro sino de intento de la persona.

En definitiva, la imagen que tenemos de nosotros mismos, lo que creemos que somos, se define en función de este “cóctel de órdenes” que llevamos en el inconsciente y con el que nos programaron desde pequeñitos.

Visto esto, la respuesta a la pregunta ¿quién soy? puede resultar realmente difícil de responder. Alguien puede decir: “Soy como mi abuelo, patoso y lento”, sin pensar que en información genética no tenía nada de patoso ni de lento y que se lo acabó creyendo a base de la repetición.

Tenemos la obligación de analizar si en realidad somos como nos dijeron que somos. Porque estoy seguro de que, en realidad, somos mucho más que eso.

CONCLUSIÓN

Como dijo el extraordinario Anton Chéjov: “Un hombre es lo que él cree que es”. Y nada mejor para ilustrarlo que la historia de un pato. Sí, no es un error. Me refiero a la historia del patito feo, que dejó de creerse patito cuando se encontró con otros cisnes. De repente, vio la falsedad, vio lo que no era, despertó de una pesadilla, dejó de representar un falso personaje que no tenía nada que ver con su verdadera identidad. Vio que había otra manera de vivir más acorde con su verdadera naturaleza. Simplemente reconoció su verdadero ser.

Hasta ese momento era ignorado, despreciado y maltratado por los demás, con su autoestima por el suelo porque él se mantenía inconscientemente en una posición de víctima de la que no sabía cómo salir porque le faltaba información clave sobre su verdadera identidad.

Por el contrario, desde el mismo momento en que asumió su verdadera condición y la mostró sin timidez ni vergüenza, todos los demás le reconocieron y respetaron. Aunque para eso necesitó ver con sus propios ojos que había otros como él y que estaban orgullosos de ser cisnes, porque entre otras cosas eran realmente dignos y hermosos.

Eso es lo que le pasa a la gran mayoría… de los humanos.

SITIO LIBRE DE PUBLICIDAD

LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

www.lailuminacion.com

1997 - 2020