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FRASES BAHA ULLAH

FRASES Y CITAS BAHA ULLAH

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Baha Ullah: Una lengua amable es el imán del corazón de los hombres.

Baha Ullah: La humildad exalta al hombre al cielo de la gloria y poder.

Baha Ullah: Tan poderosa es la luz de la unidad que puede iluminar el mundo entero

Baha Ullah: Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.

Baha Ullah: Mi objeto no es sino el mejoramiento del mundo y la tranquilad de sus pueblos.

Baha Ullah: Que vuestra visión abarque al mundo en lugar de limitarse a vuestro propio ser.

Baha Ullah: Todos los hombres han sido creados para llevar adelante una civilización en continuo progreso.

Baha Ullah: En verdad te digo, éste es el Día en que la humanidad podrá ver la Faz y oír la Voz del Prometido.

Baha Ullah: La religión de Dios es para el amor y la unidad; no la conviertas en causa de enemistad y disensión.

Baha Ullah: El verdadero amante ansía la tribulación como el rebelde anhela el perdón y el pecador la misericordia.

Baha Ullah: Que ningún hombre se glorie de que ama a su patria, que más bien se glorie de que ama a sus semejantes.

Baha Ullah: No atribuyas a ningún alma lo que no quisieras que se te atribuyese a ti, ni digas aquello que no haces.

Baha Ullah: Para todo hay un signo. El signo del amor es la fortaleza ante mi decreto y la paciencia ante mis pruebas.

Baha Ullah: Asociaos con todas las religiones en amistad y concordia, para que aspiren de vosotros la dulce fragancia de Dios.

Baha Ullah: Los mejores de los hombres son aquellos que se ganan el sustento con su oficio y lo gastan en sí mismos y en sus familias.

Baha Ullah: Tú eres mi fortaleza, entra en ella para que estés a salvo. Mi amor está en ti; conócelo, para que me encuentres junto a ti.

Baha Ullah: No te aflijas en la pobreza ni te confíes en la riqueza, pues a la pobreza sigue la riqueza, y tras la riqueza viene la pobreza.

Baha Ullah: Incumbe a todo hombre dotado de discernimiento y comprensión, esforzarse por llevar lo que ha sido escrito a la realidad y acción.

Baha Ullah: No debe enaltecerse quien ama a su patria, sino quien ama al mundo entero. La Tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos.

Baha Ullah: Si te llegare la prosperidad, no te regocijes, y si te sobreviniere la humillación, no te acongojes, pues ambas pasarán y dejarán de ser.

Baha Ullah: En este Día incumbe a todo hombre asirse de lo que pueda promover los intereses de todas las naciones y gobiernos justos y exaltar su posición.

Baha Ullah: Sé generoso en la prosperidad y agradecido en adversidad. Sé digno de la confianza de tu prójimo, y mírale con rostro resplandeciente y amistoso.

Baha Ullah: Exhorta a los creyentes de todas las sectas a que demuestren su reverencia por su Profetas, dedicando sus vidas al trabajo de obtener esa unidad.

Baha Ullah: Medita un momento: ¿Has oído alguna vez que amigo y enemigo habiten en un corazón? Echa entonces al extraño, para que el amigo entre en su morada.

Baha Ullah: Pídete cuentas a ti mismo cada día, antes de que seas llamado a rendirías; pues la muerte te llegará sin aviso y habrás de responder por tus hechos.

Baha Ullah: Es indudable que los pueblos del mundo de cualquier raza o religión derivan su inspiración de una sola fuente celestial y son los súbditos de un solo Dios.

Baha Ullah: Aquel que es Vuestro Señor, el Todo misericordioso, abriga el deseo en Su corazón de contemplar a toda la raza humana como a una sola alma y un solo cuerpo.

Baha Ullah: Es indudable que los pueblos del mundo de cualesquiera raza o religión derivan su inspiración de una sola fuente celestial y son los súbditos de un solo Dios.

Baha Ullah: ¡Oh hijo del Espíritu! Mi primer consejo es éste: posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que sea tuya la soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.

Baha Ullah: ¡Por mi vida! La luz de un buen carácter sobrepasa a la luz del sol y a su resplandor. Quienquiera lo haya alcanzado es considerado como una joya entre los hombres.

Baha Ullah: En el jardín de tu corazón no plantes sino la rosa del amor, y no liberes al ruiseñor del afecto y del deseo. Aférrate a la compañía de los justos y elude toda asociación con los impíos.

Baha Ullah: Ciertamente digo: El mundo es como un vapor en un desierto; el sediento sueña que es agua y lucha por alcanzarlo con todas sus fuerzas, hasta que cuando llega a él, encuentra que es sólo una mera ilusión.

Baha Ullah: La prolación de Dios es una lámpara, cuya luz son estas palabras: Sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una sola rama, proceded uno con otro con extremo amor y armonía, con amistad y compañerismo.

Baha Ullah: En verdad te digo: de todos los hombres, el más negligente es aquel que disputa inútilmente y trata de sobresalir por encima de su hermano. Di: ¡Oh hermanos! Que las acciones y no las palabras, sean vuestro adorno.

Baha Ullah: Se aproxima el día en que todos los pueblos de la tierra habrán adoptado un idioma universal y una escritura común. Cuando se haya logrado esto, a cualquier ciudad que uno viaje, será como llegar a la tierra nativa.

Baha Ullah: Sabe con toda seguridad que la esencia de todos los Profetas de Dios es una y la misma. Su unidad es absoluta... Honrar a uno más que a otro, exaltar a algunos por encima de los demás de ninguna manera es permitido.

Baha Ullah: Es de hecho un hombre, quien, hoy, se dedica al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y feliz es aquel que se levanta para promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra.

Baha Ullah: Cuando acontezcan sucesos naturales estremecedores, recordad la fuerza y majestad de vuestro Señor, Quien todo lo escucha y lo ve, y decid: El dominio es de Dios, Señor de lo visible y lo invisible, Señor de la creación.

Baha Ullah: Mi eternidad es mi creación; la he creado para ti. Haz de ella la vestidura de tu templo. Mi unidad es mi obra; la he forjado para ti; atavíate con ella, para que seas por toda la eternidad la revelación de mi ser imperecedero.

Baha Ullah: Los más viles entre los hombres son aquellos que no dan ningún fruto en la tierra. Tales hombres son en verdad considerados entre los muertos; es más, ante la vista de Dios, mejores son los muertos que esas almas ociosas y despreciables.

Baha Ullah: Eres el sol de los cielos de mi santidad; no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavío de la vida.

Baha Ullah: Eres como una espada de excelente temple, oculta en la oscuridad de la vaina, y cuyo valor es desconocido para el artífice. Por tanto, sal de la vaina del yo y del deseo, para que tu valor se haga manifiesto y resplandeciente ante todo el mundo.

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UNIÓN DE RELIGIONES

BAHA ULLAH

Armonía de los Profetas

Por una parte, Bahá’u’llah nos enseña que todos los profetas eran portadores de auténticos Mensajes de Dios; que cada uno en su propia época reveló las más altas enseñanzas que la gente de entonces podía recibir y educó a los hombres a fin de que estuviesen preparados para recibir las enseñanzas futuras a fin de que estuviesen preparados para recibir las enseñanzas futuras de sus sucesores.

Recomienda a los adherentes de cada religión, que no nieguen la inspiración divina de sus propios Profetas, sino que reconozcan es inspiración en todos los demás Profetas, para que se den cuenta de que las enseñanzas de todos está esencialmente en armonía, y todos formamos parte para anunciar, a todos los vientos, la educación y la unificación de la humanidad.

Exhorta a los creyentes de todas las sectas a que demuestren su reverencia por su Profetas, dedicando sus vidas al trabajo de obtener esa unidad por la que todos los Profetas trabajaron y sufrieron. ¡OH pueblo! Las palabras son reveladas de acuerdo con la capacidad, para que los principiantes puedan hacer progresos.

Religión y Política

Los bahá’ís creen que la religión y la política no se mezclan bien.

Las enseñanzas bahá’ís claramente delimitan a la religión y la política como dos esferas separadas de la actividad humana:

La religión está relacionada con las cosas del espíritu, y la política con las cosas del mundo. La religión tiene que actuar en el mundo del pensamiento; en cambio, el campo de la política está situado en el mundo de las circunstancias externas.

‘Abdu’l-Bahá habló directamente sobre el contraste entre la actividad política y la espiritual muchas veces, pero su charla sobre el tema en París en 1911 definitivamente presenta el ideal bahá’í de la separación de la religión y la política de una nueva manera – enfocándose en el amor:

Debemos encontrar el modo de difundir el amor entre los hijos de la humanidad.

  • ¡El amor es ilimitado, sin fronteras, infinito! Las cosas materiales son limitadas, circunscritas, finitas. Nunca podréis expresar adecuadamente el amor infinito con medios finitos.
  • El amor perfecto requiere un instrumento desprovisto de egoísmo, absolutamente libre de cualquier clase de restricciones.
  • El amor a la familia es limitado; el vínculo de sangre no es el lazo más fuerte. Con frecuencia, miembros de una misma familia están en desacuerdo, e incluso llegan a odiarse unos a otros.
  • El amor patriótico es finito; el amor al propio país que despierta el odio hacia los demás, no puede ser un amor perfecto. E incluso los mismos compatriotas no están libres de disputas entre ellos.
  • El amor por la raza es limitado; en éste se muestra una cierta unión, pero no es suficiente. ¡El amor debe estar libre de fronteras!
  • El amor por nuestra propia raza puede significar el odio a las demás y, con frecuencia, individuos de la misma raza se tienen aversión.
  • El amor político también está muy ligado con el odio de un partido hacia otro; este amor es muy limitado e incierto.
  • El amor por el servicio al interés común es igualmente fluctuante; con frecuencia surge la competencia que conduce a los celos y, con el tiempo, la envidia reemplaza al amor.

Hace unos años, Turquía e Italia mantenían un entendimiento político amistoso; en la actualidad están en guerra.

Todos estos vínculos de amor son imperfectos. Es evidente que estos limitados vínculos materiales son insuficientes para expresar adecuadamente el amor universal.

El gran amor desinteresado por la humanidad no está limitado por ninguna de estas imperfecciones, de estos lazos semi egoístas; éste es el único amor perfecto, posible para toda la humanidad, y que sólo puede alcanzarse por el poder del Espíritu Divino. Ningún poder de este mundo puede lograr el amor universal.

Dado que la Fe Bahá’í enseña que el amor por toda la humanidad puede revitalizar el mundo y llevarlo a la unidad, los bahá’ís entienden que escogiendo un lado u otro en las divisiones políticas partidaristas de nuestro tiempo sólo llevaría a continuar la fragmentación y la desunión.

Esta perspectiva no significa que los bahá’ís eviten involucrarse en sus respectivas sociedades. De hecho, Bahá’u’lláh insta a los bahá’ís a que tomen una parte activa en la sociedad civil, a trabajar ardua y laboriosamente para el mejoramiento de sus aldeas, pueblos, ciudades y localidades:

Preocupaos fervientemente de las necesidades de la edad en que vivís y centrad vuestras deliberaciones en sus exigencias y necesidades.

Claro que los bahá’ís votan, participando en las elecciones en sus países, y votando por la persona que ellos sienten haría el mejor y más ético trabajo. Los bahá’ís no votan por líneas partidistas, se identifican con los partidos políticos o aceptan cargos políticos, sino que prefieren dedicar sus energías al crecimiento espiritual de la humanidad:

La política se ocupa de las cosas materiales de la vida. Los maestros religiosos no deberían invadir el campo de los políticos; deberían preocuparse de la educación espiritual de la gente; deberían dar siempre buenos consejos a las personas, tratando de servir a Dios y a la raza humana; deberían esforzarse por despertar la aspiración espiritual, y tratar de aumentar el entendimiento y el conocimiento de la humanidad, de mejorar la moral y de incrementar el amor a la justicia.

Que voluntariamente se sometan a todo rey justo y que sean buenos ciudadanos para todo gobernante generoso. Que obedezcan al gobierno y no se mezclen en asuntos políticos, sino que se dediquen al perfeccionamiento del carácter y del comportamiento, y fijen su mirada en la Luz del mundo.

Esta relación única entre la Fe Bahá’í y los cientos de naciones y culturas donde existe, significa que los bahá’ís concentran sus esfuerzos en construir una nueva comunidad global. El partidarismo, como señala ‘Abdu’l-Bahá, nunca puede construir unidad entre todos los pueblos – sólo una basada en amor universal y la paz puede. Los bahá’ís creen que el mundo ha entrado en un período de transición de un conjunto de reglas políticas a otros – que los viejos principios divisivos de la política partidarista eventualmente darán paso a un nuevo cuerpo político, ahora en proceso de formación, que en última instancia unificará las naciones y pueblos en contienda de todo el mundo.

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