LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
TIEMPO
LA ILUMINACION ESPIRITUAL

RESULTADOS - TIEMPO





VER FRASES TIEMPO

ESCRITOS - TIEMPO

BERTHA GARCIA

El auto sabotaje mal de este tiempo

EL AUTO SABOTAJE MAL DE ESTE TIEMPO

Abra su mente y considere la posibilidad que se esté saboteando, no rechace lo que lea. El auto-sabotaje hace que rechacemos lo que nos beneficia.

BUDA

Reflexiones con el Tiempo

REFLEXIONES CON EL TIEMPO

No tengo ningún tiempo. No existe el tiempo. El tiempo es sólo la conciencia individual de cada persona de lo largo y lo corto, eso es todo, no más.

DEEPAK CHOPRA

No hay más tiempo que el ahora

NO HAY MÁS TIEMPO QUE EL AHORA

He tenido momentos en que mi vida cobra sentido. Yo sabía exactamente quién era. Todas las personas presentes en mi vida estaban ahí por una razón.

El Tiempo no existe como algo Absoluto

EL TIEMPO NO EXISTE COMO ALGO ABSOLUTO

El tiempo no existe como algo absoluto. Es otro artificio del pensamiento. Creamos el tiempo, mediante el movimiento del pensamiento y la imaginación.

DESPERTAR CONSCIENCIA

30 Pensamientos del tiempo

30 PENSAMIENTOS DEL TIEMPO

El tiempo es una magnitud física que podemos medir y registrar transcursos de las variaciones o cambios perceptibles de los sujetos y acontecimientos.

ECKHART TOLLE

El tiempo interno es la presencia

EL TIEMPO INTERNO ES LA PRESENCIA

Espacio es el reino inmóvil infinitamente profundo de la no-mente, el equivalente interno del tiempo es la presencia, la conciencia del eterno ahora.

EMMA TORICES

Los Hopi y el tiempo

LOS HOPI Y EL TIEMPO

Para el Hopi el Tiempo se asimila al Espacio. Si algo está por ocurrir lo expresa como que algo se acerca. Si algo ya ha pasado, es algo que se aleja.

FACUNDO CABRAL

Facundo Cabral el amor y el tiempo

FACUNDO CABRAL EL AMOR Y EL TIEMPO

Tiempo presente, quietud activa, creadora, la que hablan los místicos, ese éxtasis de la paz, el mejor espejo de la realidad que la mayoría desconoce.

GEORGE CARLIN

Paradoja de nuestro tiempo

PARADOJA DE NUESTRO TIEMPO

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos.

JBN

La relatividad del tiempo

LA RELATIVIDAD DEL TIEMPO

Newton afirmó que el tiempo es absoluto, fluye ajeno a todo influjo externo y es universal, es decir, que no depende del estado de los movimientos.

JEBUNA

El tiempo no perdona

EL TIEMPO NO PERDONA

Hay personas que viven en el odio. Siguen ahondando las heridas, nunca podrán cicatrizar; no dejan que cicatricen; su vida entera depende del pasado.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».