Frases de DEFECTOS

Frases sobre «DEFECTOS»

1- Alguien que te dice tus defectos no necesariamente es tu enemigo. Alguien que te dice tus virtudes no necesariamente es tu amigo.

1- Es útil corregir en uno mismo los defectos que vemos en los demás.

1- Hay todo tipo de personas, y en el intento de construir una solidaridad entre ellos, los defectos de cada uno afectan a todos los demás.

1- Si uno encuentra un hombre sabio, quien como un descubridor de tesoros te señala tus defectos y te llama la atención sobre los mismos, debe asociarse con tal persona. Uno ira bien y no mal en la compañía de esta persona.

1- Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.

1- La religión tiene sus defectos, pero solo porque el hombre tiene defectos.

1- No hay ciudades en ningún mundo civilizado, las ciudades son formas prehistóricas de convivencia, tienen muchos defectos; uno de ellos es que demasiadas personas en un mismo punto producen un desequilibrio que las afecta, tanto a ellas como al planeta.

2- Muchas personas tienen una magnifica opinión de si mismas, no son capaces de verse ciertos defectos; a veces son graves, pero siempre ocurre que los defectos propios que no nos vemos son justamente los que mas condenamos en los demás.

1- Entretenerse en buscar defectos al prójimo es prueba suficiente de no ocuparse apenas de los propios.

1- La manera mas desleal de dañar una causa consiste en defenderla deliberadamente sin defectos.

1- Puedes tener defectos, vivir ansioso e irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa del mundo, tu puedes ser feliz.

1- Eres un perfecto artefacto de defectos.

2- Criticar mis defectos no va a disminuir los tuyos.

1- Algunos defectos son necesarios para la existencia de la individualidad.

1- Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutaran de sus grandes virtudes.

2- Un hombre que no puede tolerar los pequeños defectos de una mujer, jamás podrá disfrutar de sus grandes virtudes.

1- Decídete a realizar el leve esfuerzo de prescindir de los pequeños defectos.

1- Saber ver aquellas cosas que obstaculizan nuestro camino es un ejercicio arduo pero certero, si persistimos en el logrando cambiar hábitos, defectos y costumbres que no nos dejan estar a tono con el pensamiento de Dios.

2- No señales los errores de los que están a tu alrededor, que esos no te corresponde arreglarlos, concentra tu mirada en tus propias dificultades y defectos, porque mirar hacia afuera puede desviarte del camino.

3- No mires los defectos ajenos, puesto que estos no te corresponde cambiarlos, pero si dedícate con esmero a corregir los tuyos propios que son estos lo que te debes preocupar por solucionar.

1- Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás.

1- Siempre os oigo decir que el amor es ciego, en el sentido de que no ve defectos en lo amado. Esa ceguera es la máxima visión.

1- Nuestras virtudes y nuestros defectos son inseparables como la fuerza y la materia. Cuando se separan, el hombre deja de existir.

1- Cuando pienso en mis defectos, me duermo de inmediato.

1- Una persona que se ama a si misma, es quien reconoce sus defectos, se acepta tal como es y se ocupa seriamente en transformarlos en virtudes.

2- La pareja perfecta es un hombre y una mujer que reconociéndose como tal, cada uno se señala y corrige a si mismo, siendo tolerante y compasivo con los defectos de su compañero/a.

1- En la religión y la ciencia, algunas personas son deshonestas, explotador, incompetente y presentan otros defectos humanos.

1- Sabía usted que si nosotros no tuviéramos defectos, encontraríamos menos placer en señalar cada uno de los defectos del prójimo.

2- Sabía usted que la mayoría de las veces, los defectos en los que más nos fijamos en las demás personas, en realidad son, nuestros propios defectos.

3- Sabía usted que así estaremos desarrollando la capacidad de escoger los principios espirituales en vez de los defectos de carácter.

4- Sabía usted que cuando nos incomodan ciertos comportamientos o defectos de los demás, podemos deducir con seguridad que esos mismos pueden ser los nuestros.

5- Sabía usted que el temperamento es la forma individual de ser, siendo está una combinación de nuestras cualidades y defectos particulares e innatos.

6- Sabía usted que elevaremos nuestras cualidades y cauterizaremos nuestros defectos, evolucionando nuestra parte espiritual en cada prueba de nuestra vida.

7- Sabía usted que en todo caso piensa que todo lo que sientas por los demás, casi siempre tiene su causa en ti mismo, ya sean sus virtudes y sus defectos.

8- Sabía usted que uno de los defectos humanos más generalizados es justamente la desaprobación, la crítica y la condena sobre las decisiones o comportamientos de otras personas.

9- Sabía usted que así al comprender que también nosotros podemos tener los defectos que nos molestan en otros, nos volveremos mucho más comprensivos hacia los demás.

10- Sabía usted que la queja, la crítica o el descontento son palabras que se originan en los defectos, el resentimiento y/o falta de compasión con uno mismo y con los demás.

11- Sabía usted que somos honestos cuando admitimos que las debilidades y fragilidades que nos disgustan, no solo son defectos que no aceptamos, sino también son los nuestros.

12- Sabía usted que cuando te sientas desilusionado o incomodo por los defectos de los otros, mejor obsérvate, ya que puede ser una buena ayuda para corregirte y mejorarte.

1- Cada cual proyecta sus defectos psicológicos sobre los demás, cada cual ve en el prójimo sus propios defectos.

1- Pero cuando se nos pide una opinión, no hacemos ningún favor a nuestros amigos fingiendo no apreciar defectos en su trabajo, en especial cuando quienes no son sus amigos están obligados a reparar en esos mismos defectos.

1- El cristianismo es cumplir las Enseñanzas de Jesús el Cristo que implican, entre otros puntos, declarar una guerra implacable a los propios defectos.

1- El buen amigo no oculta sus defectos, los pone sobre la mesa para señalarnos el peligro de creer en el mas allá de lo conveniente.