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FRASES FRIEDRICH NIETZSCHE

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FRIEDRICH NIETZSCHE

MAS FRASES DE FRIEDRICH NIETZSCHE

  • Platón fue aburrido.
  • Conviértete en quien eres.
  • El hombre es el animal más cruel.
  • El miedo es la madre de la moral.
  • Fe: no querer saber qué es verdad.
  • El amor no es consolación, es luz.
  • Sin música, la vida sería un error.
  • La vida es hambre o festín. Tú eliges.
  • La mentira es una condición de la vida.
  • El arte es el quehacer propio de la vida.
  • El ingenio es el epitafio de una emoción.
  • El egoísmo es la esencia de un alma noble.
  • Lo que no me destruye, me hace más fuerte.
  • Es el deseo, no el deseado, lo que amamos.
  • La estupidez en una mujer es poco femenina.
  • La indolencia es el padre de la psicología.
  • Amo a aquellos que no saben cómo vivir hoy.
  • El éxito siempre ha sido un gran mentiroso.
  • Solo creeré en un Dios que sabe cómo bailar.
  • En todo una cosa es imposible: racionalidad.
  • Tenemos el arte para no morir por la verdad.
  • El amor es ciego, la amistad cierra sus ojos.
  • No existen los hechos, solo interpretaciones.
  • El amor al poder es el demonio de los hombres.
  • Los hilos invisibles son los lazos más fuertes.
  • La mejor arma contra un enemigo es otro enemigo.
  • Quien ríe mejor hoy, también reirá mejor al final.
  • En el cielo faltan todas las personas interesantes.
  • El que no puede dar nada, tampoco puede sentir nada.
  • El mundo real es mucho más pequeño que el imaginario.
  • Un artista no tiene casa en Europa, excepto en París.
  • El futuro influye en el presente tanto como el pasado.
  • Una vez despierto, permanecerás despierto eternamente.
  • ¿Qué es lo malo? Todo lo que proviene de la debilidad.
  • Lo mejor del hombre es que es un puente y no una meta.
  • La moralidad es el instinto de rebaño en el individuo.
  • En las plegarias hay más obstrucciones que en la culpa
  • Dios es un pensamiento que tuerce todo lo que es recto.
  • Cuando miras al abismo, el abismo también te mira a ti.
  • Todos los grandes pensamientos son concebidos al andar.
  • Cuando la obra comienza a hablar, el autor debe callar.
  • Olvidar el propósito es la forma más común de estupidez.
  • El autor debe callar cuando su trabajo comienza a hablar.
  • Donde no hay nada, hasta la propia verdad pierde derechos.
  • El hombre religioso es una excepción dentro de la religión.
  • ¿Es mejor sacar el monstruo o ser silenciosamente devorado?
  • No hay hechos eternos, al igual que no hay verdades eternas.
  • En todo hombre real esta escondido un niño que quiere jugar.
  • Cualquiera que no tenga un buen padre debería procurarse uno.
  • Olvidar nuestro propósito es la forma más común de estupidez.
  • Cada vez que crezco, soy perseguido por un perro llamado ego.
  • Dios está muerto. Dios permanece muerto. Y lo hemos asesinado.
  • Dios tiene dos prejuicios, dijo la serpiente: el bien y el mal.
  • Una voz estentórea es incapaz de expresar pensamientos sutiles.
  • Si hay algo que perdonar en todo, también hay algo que condenar.
  • La esencia de todo arte hermoso, todo gran arte, es la gratidud.
  • Ninguno miente tan audazmente como el hombre que está indignado.
  • El disfrute compartido hace amigos, no el sufrimiento compartido.
  • Todo lo que se hace por amor se hace más allá del bien y del mal.
  • El solitario ofrece muy rápido su mano a quien sea que encuentre.
  • Desconfía de todos en quienes el impulso de castigar es poderoso.
  • ¿La vida no es demasiado corta para aburrirnos a nosotros mismos?
  • La necesidad no es un hecho establecido, sino una interpretación.
  • La persona que vive absorta no tiene ocasión de sentirse perpleja.
  • No puedo creer en un Dios que quiere que le recen en todo momento.
  • Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas.
  • La guerra y el coraje hicieron más cosas grandiosas que la caridad.
  • Soportamos más fácilmente la mala conciencia que la mala reputación.
  • Es bastante difícil recordar mis opiniones sin recordar mis razones.
  • No hay suficiente religión en el mundo ni para destruir la religión.
  • En situaciones de paz el hombre belicoso se abalanza sobre sí mismo..
  • El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.
  • Si un libro no puede llevarnos más allá de todos los libros, no sirve.
  • Es mi ambición decir en 10 frases lo que otros dicen en un libro entero.
  • Las verdades más sencillas son las últimas que llega a conocer el hombre.
  • Hay más sabiduría en tu cuerpo de la que hay en tu más profunda filosofía.
  • Ten cuidado, no sea que al expulsar a tu demonio exorcices lo mejor de ti.
  • El mejor autor será aquel que se avergüence de convertirse en un escritor.
  • La exigencia de ser amado es la mayor de todas las arrogantes presunciones.
  • La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.
  • Las convicciones son enemigos más peligrosos de la verdad que las mentiras.
  • Uno debería morir orgullosamente cuando ya no es posible vivir con orgullo.
  • Un país cuyos habitantes no leen o leen escaso es más vulnerable al enagaño.
  • Ah, mujeres. Ellas provocan las cimas más altas y las caídas más frecuentes.
  • Vivir es sufrir, sobrevivir es encontrar algo significativo en el sufrimiento.
  • Un paseo casual por un hospital psiquiátrico muestra que la fe no prueba nada.
  • Todo lo que dice el Estado es una mentira, y todo lo que tiene ha sido robado.
  • Siempre hay algo de locura en el amor, pero también algo de razón en la locura.
  • Los hombres malos no tienen canciones. ¿Cómo es que los rusos tienen canciones?
  • Pero una cosa es el pensamiento, otra la acción, y otra la imagen de la acción.
  • Hablar mucho sobre sí mismo también puede ser un medio para ocultarse a sí mismo.
  • ¿Cuál es el sello de la liberación? Es no estar avergonzado delante de uno mismo.
  • Bienaventurados sean los olvidadizos; obtienen lo mejor, incluso de sus torpezas.
  • Un escritor bueno no posee solo un buen espíritu, sino el espíritu de sus amigos.
  • La ciencia tiene su fundamento en una creencia y no existe ciencia sin supuestos.
  • Todo pensador profundo tiene más miedo de ser entendido que de ser incomprendido.
  • Nada en la tierra consume más rápido a un hombre que la pasión por el resentimiento.
  • El dios de la alegría creó lo malo y lo mediocre por la misma razón que creó el bien.
  • Cuando estamos cansados, somos atacados por ideas que conquistamos hace mucho tiempo.
  • La creencia básica de los metafísicos es la creencia en las antítesis de los valores.
  • Uno debe ser un mar, para poder recibir una corriente contaminada sin volverse impuro.
  • Estúpido como un hombre, dicen las mujeres; cobarde como una mujer, dicen los hombres.
  • El imaginativo niega la verdad ante si mismo; el mentiroso, únicamente ante los demás.
  • No estoy molesto porque me mentiste, estoy molesto porque desde ahora no puedo creerte.
  • Todavía vivo, todavía pienso: todavía tengo que vivir, porque todavía tengo que pensar.
  • Uno debe tener el caos en sí mismo para ser capaz de dar a luz a una estrella danzante.
  • Es imposible sufrir sin hacer que alguien pague por ello; toda queja tiene una venganza.
  • Disfrutar de nuestra alegría, no sufrir de nuestro sufrimiento, hace a alguien un amigo.
  • Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se cuidarán los políticos de demostrar que es justa.
  • Alemania es una gran nación solo porque su gente tiene mucha sangre Polaca en sus venas.
  • La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
  • La locura en los individuos es rara, pero en los grupos, fiestas y naciones, es la regla.
  • No es la falta de amor, sino la falta de amistad lo que hace a los matrimonios infelices.
  • Dormir no es ningún arte mediocre: por su causa se debe permanecer despierto todo el día.
  • La voz de la belleza habla suavemente, se arrastra solamente hacia el alma más despierta.
  • La esperanza es en realidad el peor de los males porque prolonga los tormentos del hombre.
  • La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
  • La mentira más común es mentirse a sí mismo; mentir a otros es relativamente una excepción.
  • Cualquiera que luche contra monstruos debería procurar no convertirse en uno en el proceso.
  • A veces las personas no quieren escuchar la verdad porque no quieren destruir sus ilusiones.
  • ¿Qué pueden hacer todos? Rezar y culpar. Esta es la virtud humana, esta es la locura humana.
  • Cuando el arte se viste con un material desgastado es más fácil que sea reconocido como arte.
  • Fui analfabeto hasta los 14 años, por eso cuando me dicen “no puedo”, yo les digo “no jodas”.
  • A veces uno se mantiene fiel a una causa solo porque sus oponentes no dejan de ser insípidos.
  • La manera más desleal de dañar una causa consiste en defenderla deliberadamente sin defectos.
  • El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo.
  • Es imposible que la multitud nos aclame si antes no entramos a la ciudad montados en un asno.
  • De todo lo que está escrito, amo solamente lo que una persona ha escrito con su propia sangre.
  • ¿Es el hombre una de las equivocaciones de Dios? Es Dios una de las equivocaciones del hombre?
  • Toda credibilidad, toda buena consciencia, toda evidencia de la verdad, viene de los sentidos.
  • La idea del suicidio es un gran consuelo, por medio de ella uno pasa por muchas noches oscuras.
  • No conozco un mejor propósito en la vida que el de perecer intentando lo grande y lo imposible.
  • Después de entrar en contacto con un hombre religioso siempre siento que debo lavarme las manos.
  • El carácter esta más determinado por la falta de experiencias que por aquellas que uno ha tenido.
  • Amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a vivir, sino porque estamos acostumbrados a amar.
  • El buen escritor prefiere ser comprendido a admirado y no trabaja para lectores demasiado sutiles.
  • Quizás sé porqué solo el hombre ríe, solo él sufre tan profundamente que tuvo que inventar la risa.
  • En la cristiandad ni la moralidad ni la religión están en contacto con ningún punto de la realidad.
  • Uno debe dar valor a su existencia comportándose como si la misma existencia fuera una obra de arte.
  • El deseo de no molestar a nadie, de no dañar a nadie, puede ser una señal de una ansiosa declaración.
  • La «voluntad no libre» es mitología: en la vida real no hay más que voluntad fuerte y voluntad débil.
  • Supongamos que Cristo quiso verdaderamente salvar al mundo. ¿No parece haber fracasado en su intento?
  • Uno debería aferrarse al corazón; porque si lo deja ir, pronto también pierde el control de la cabeza.
  • La palabra ‘Cristiandad’ es malentendida, en realidad solo ha existido un Cristiano y murió en la cruz.
  • Bienaventurado el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla.
  • La ventaja de una mala memoria es que uno disfruta muchas veces las mismas cosas buenas por primera vez.
  • Cuando la verdad es acomodada dentro del cerebro, la cabeza también queda acomodada donde debiera estar.
  • Los pensamientos son las sombras de nuestros sentimientos, siempre más oscuros, más vacíos y más simples.
  • Ninguna religión exige más renunciamiento y excluye tan poco piadosamente a los egoístas como la ciencia.
  • En el dolor hay tanta sabiduría como en el placer; ambas son las dos fuerzas conservadoras de la especie.
  • Muchos son tercos en la persecución del camino que han elegido, pocos lo son en la persecución de su meta.
  • Para que una excitación fuerte se defina como placer o dolor tiene que actuar el intelecto e interpretarla.
  • Todo lo que necesito es una hoja de papel y algo con que escribir, y luego puedo poner el mundo boca arriba.
  • El problema de la conciencia se presenta realmente cuando nos damos cuenta de que podríamos escapar de ella.
  • El hombre de conocimiento debe ser capaz no solo de amar a sus enemigos, sino también de odiar a sus amigos.
  • Es más decir que uno está equivocado que insistir en tener la razón. Especialmente cuando uno tiene la razón.
  • Para que un individuo o su pensamiento actúen general y absolutamente, debe hacerlo sobre una masa homogénea.
  • Las explicaciones místicas son consideradas profundas, aunque la verdad es que ni siquiera son superficiales.
  • El cristianismo prohibió el suicidio, pero dio carácter de esperanza al martirio y la muerte lenta del asceta.
  • Si nos planteamos una meta importante seremos superiores a la justicia, a nuestros actos y a nuestros juicios.
  • Existen dos tipos diferentes de personas en el mundo, aquellos que quieren saber, y aquellos que quieren creer.
  • El cristianismo dio de beber veneno a Eros: éste, ciertamente, no murió, pero degeneró convirtiéndose en vicio.
  • Aquellos que no pueden entender cómo poner sus pensamientos en el hielo no deben entrar en el calor del debate.
  • No soñemos, a menos que lo hagamos con cosas interesantes. No estemos despiertos, si no es de forma interesante.
  • Uno tiene que pagar un alto precio por la inmortalidad; uno tiene que morir varias veces mientras aún está vivo.
  • En el preciso momento en que un hombre se convence a fondo de que debe recibir una orden, pasa a ser un creyente.
  • La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, más bien es una condición de la misma.
  • Nadie puede construir para ti el puente sobre el cual debes cruzar la corriente de la vida, nadie más que tú mismo.
  • El hombre es un animal no social, sino cordial, y la familia es la forma menos imperfecta de la cordialidad humana.
  • El hombre verdadero quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso quiere a la mujer como el juego más peligroso.
  • A menudo nos negamos a aceptar una idea porque el tono de voz en que ha sido expresada es antipática para nosotros.
  • Debes estar listo para arder en tu propia llama; ¿Cómo podrías levantarte de nuevo si no te has convertido en cenizas?
  • Olvidar cosas malas, también es tener buena memoria, decía Martín Fierro. Yo digo: el olvido es una gentileza de Dios.
  • El conquistador, por cuidar su conquista, se convierte en esclavo de lo que conquistó. Es decir que, jodiendo, se jodió.
  • En un análisis exhaustivo, incluso el mejor hombre es maligno. En un análisis exhaustivo, incluso la mejor mujer es mala.
  • El que quiera aprender a volar, un día debe aprender a levantarse y andar, correr y bailar; no se puede volar de repente.
  • La fundación de una religión genera una fiesta grandiosa en la cual se reconocen mutuamente las almas de igual categoría.
  • Las autoridades pedagógicas prefieren más ser atendidas que comprendidas, para demostrar que aún existen, o que ya existen.
  • Lutero dijo que Dios no subsistiría sin hombres sensatos, pero olvidó decir que menos todavía podría hacerlo sin insensatos.
  • Creerás que jugar ajedrez es jugar por jugar; pues no, para jugar al ajedrez es necesario tener conocimientos ajedrecísticos.
  • Tú tienes tu manera, yo tengo mi manera. En cuanto a la forma correcta, la manera correcta, y la única manera, esa no existe.
  • Si queremos acabar con los conflictos interétnicos, debemos invertir menos en guerras se invertir más en la cultura de la paz.
  • El progreso de la ciencia no necesita de la pasión por el conocimiento, siempre pudo desarrollarse y crecer sin pasión alguna.
  • En toda circunstancia, la naturaleza científica parecerá menos dotada porque brilla menos y es menos apreciada de lo que vale.
  • Buda aconsejaba no adular a nuestro benefactor. Eso mismo, dicho en una iglesia, la purificaría de todo lo cristiano que tiene.
  • Si una mujer posee muchas virtudes varoniles uno debería correr lejos de ella, y si ella no las posee, corre lejos de sí misma.
  • El cristianismo contribuyó mucho a enseñar el escepticismo moral, se ayudó con una gran paciencia y con una sutileza incansable.
  • Los hombres prefieren la incertidumbre en lo intelectual y aborrecen la verdad desde el fondo del alma, a causa de su precisión.
  • No cuando la verdad es sucia, sino cuando es poco profunda, es cuando el hombre iluminado tiene aversión a meterse en sus aguas.
  • ¿Usted dice que una buena causa santifica incluso la guerra? Yo le digo que es una buena guerra la que santifica cualquier cosa.
  • El mayor progreso de las masas son las guerras religiosas. Son la prueba de que comenzaron a creer que las ideas son respetables.
  • El arte no es simplemente una imitación de la naturaleza, sino un verdadero complemento metafísico de la realidad de la naturaleza.
  • La fe no pudo nunca derribar montañas, como vulgarmente se afirma. Por el contrario, es capaz de colocar montañas donde no existen.
  • La conciencia por su propio origen es un peligro, y quien viva entre los europeos más conscientes sabrá que además es una enfermedad.
  • La creencia se necesita más cuando falta voluntad, porque voluntad y pasión de mando es el signo distintivo de la soberanía y la fuerza.
  • Cuando te cases debes preguntarte si serás capaz de conversar con esa persona en tu vejez. Todo lo demás en el matrimonio es transitorio.
  • Una mujer puede establecer una buena amistad con un hombre, pero para que esto dure debe estar acompañado de un poco de antipatía física.
  • Quien se acostumbró a la severidad de la ciencia anhela vivir en su atmósfera clara, transparente, tonificante, rebosante de electricidad.
  • En las cimas hace más calor de lo que la gente cree, especialmente en invierno. El pensador podrá discernir lo que significa este pensamiento.
  • Se inventó la oración para aquellos que no pueden pensar por sí mismos, esos que no conocen la elevación del alma o no perciben su crecimiento.
  • La manera más segura de corromper a un joven es instruyéndolo para que estime más a los que piensan igual a él que a los que piensan diferente.
  • La serpiente que no puede soltar su piel tiene que morir. También las mentes a las que se les impide cambiar sus opiniones, dejan de ser mentes.
  • En las montañas de la verdad nunca se puede subir en vano: o bien llegarás a un punto más alto hoy o entrenarás para que puedas subir más mañana.
  • Todas las cosas están sujetas a interpretación. Cualquiera interpretación que prevalezca en un momento dado es una función de poder y no de verdad.
  • El grado de fuerza o debilidad del individuo se evidencia en la necesidad de creer para prosperar, de tener algo sólido y estable en donde apoyarse.
  • Hoy como siempre, los hombres se separan en dos grupos: esclavos y hombres libre. Quién no tenga dos tercios de su día para sí mismo, es un esclavo.
  • Al pan lo trae la verdad y a todo lo que necesitas. El mañana no interesa. El traerá nueva experiencia porque a cada día le basta con su propio afán.
  • Las mujeres son consideradas profundas. ¿Por qué? Porque uno nunca puede descubrir ningún fondo para ellas. Las mujeres ni siquiera son superficiales.
  • Las grandes épocas de nuestra vida son aquella en las que nos armamos de valor y rebautizamos el mal que hay en nosotros llamándolo nuestro mejor bien.
  • Despiertos podemos ignorar cosas, ser incapaces de sentir otras, pero al dormirnos, el sueño nos lo pondrá absolutamente en claro sin errores posibles.
  • La ciencia requiere más nobleza que la poesía, porque debe estar menos seducida por la gloria e ir más profundamente de lo que le parece digno a la masa.
  • Las bellas almas religiosas están sedientas de sinrazón y no desean apagar la sed. Por eso conviven con “milagros”, “conversiones” y oyen cómo hablan los ángeles.
  • El hombre, al tiempo que inventa signos, aumenta cada vez de forma más precisa la conciencia sobre sí mismo. Lo aprendió como animal social y lo aprende cada vez más.
  • Dios quería ser amado. Entonces no debiera haber tomado el papel de juez y administrador de justicia, porque hasta el juez más clemente sabe que no es objeto de amor.
  • El ser que más sufra, cuya vida sea más pobre, tiene más necesidad de mansedumbre, de paz, de bondad en pensamientos y acciones y hasta necesita un dios, un “salvador”.
  • Tratar de mediar entre dos pensadores convencidos es mediocre, no se puede detectar lo singular, sólo se ven semejanzas y todo se iguala. Eso es propio de una visión pobre.
  • Los fanáticos de alguna doctrina o maestro, están quitándose las propias culpas comportándose como jueces, ya que todo el tiempo tratan de pensar que necesitan legitimarse.
  • El tiempo de vivir ocultos en el bosque como animales asustados pasará. El conocimiento tomará lo que le pertenece, reinará y poseerá y habrá que reinar y poseer junto con él.
  • El pensamiento más débil y por consiguiente dulce y plácido es el que produce conscientemente el filósofo, por eso se equivoca tanto respecto de la naturaleza del conocimiento.
  • A unos se les envejece primero el corazón y a otros el espíritu. Y algunos son viejos en la juventud; pero cuando se tarda mucho en ser joven se permanece joven muchísimo tiempo.
  • La conciencia, en términos generales, sólo pudo desarrollarse por la presión que ejerce la necesidad de comunicarse. Si el hombre hubiera vivido aislado no la hubiese necesitado.
  • Si el maestro no se educó a sí mismo, no puede educar. No constituye un tronco recto y lleno de savia, y el que se apoye en 'él crecerá deformado y torcido; terminará contrahecho.
  • Mientras las divinidades se adoraban en los árboles, las piedras o los animales era repugnante darles forma humana; parecía que el hombre tenía temor de cometer un acto impiadoso.
  • El cristiano espera la intervención de Dios. Espera en vano porque no existe dios alguno. Pero la religión es tan ingeniosa que siempre encuentra subterfugios para tranquilizarlo.
  • Un fundador de religiones se evidencia en su profundo conocimiento psicológico de una categoría determinada de almas que espera tomar conciencia de lo que tienen en común entre ellas.
  • En la antigüedad, un dios no estaba por sobre otro ni adorarlo era blasfemia. De ese modo, la imaginación concibió la existencia de individuos y la posibilidad de respetar sus derechos.
  • Dentro del cristianismo hay un hedonismo por el cual se afirma que Dios no puede pedirle al hombre sino lo que este pueda cumplir. Por eso la virtud y perfección cristianas son factibles.
  • Consumir arroz en exceso lleva a usar opio, hacer lo mismo con las papas conduce al alcohol, pero el peor efecto es conducir a formas de pensamiento y de sentir que actúan como narcóticos.
  • Hay personas piadosas que ayudan insolentemente. No les preocupa ni el tipo ni el origen de los males del otro, por eso falsean con tranquilidad tanto la salud como el prestigio del enfermo.
  • Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos....
  • Un pensador es aquel que sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son. Como los pensamientos son la sombra de los sentimientos, siempre serán más oscuros, vacíos y simples que estos.
  • No te preocupes pensando en qué es lo que vas a comer, con qué te vas a vestir. Que por cosas tan pequeñas el hombre se hace infeliz, porque el Señor sabe bien qué necesita tu piel. Anda con Él.
  • Creo que el hombre no cree en un alma siempre elevada, sino en instantes, tal vez en cuartos de hora. Con excepción de quienes conozcan por experiencia la forma de prolongar el pensamiento elevado.
  • Cuando el cristiano cree que puede amar a su enemigo, aunque esta creencia sea un engaño de su pensamiento sin fundamento psicológico alguno, se sentirá feliz mientras permanezca dentro de esa idea.
  • El fanfarrón que teoriza sobre la ciencia de su metafísica, lleva ocultos en su mochila: un crucifijo, el consuelo de la inmortalidad, algo de espiritismo, miseria de pecador y orgullo e hipocresía.
  • Resulta mejor atender a la conciencia y no a la razón, porque ante un fracaso la primera encuentra disculpa y aliento. Ese es el motivo por el cual tanta gente es concienzuda y tan poca es razonable.
  • El hombre antiguo no tenía en gran consideración a la ciencia. Sus discípulos más dedicados daban más importancia a la virtud. Lo históricamente nuevo es que el conocimiento haya pasado a ser más que un medio.
  • El pensamiento religioso incluye la representación de “otro mundo”. Cuando desaparece el delirio religioso se presenta un vacío y un desequilibrio; en ese momento nace otro mundo metafísico que no es religioso.
  • Lo primero que los pueblos salvajes toman de los europeos es el alcohol y el cristianismo, ambos estupefacientes. Y con lo que mueren más rápido es con el alcohol y el cristianismo, los estupefacientes europeos.
  • La ciencia, algo verdaderamente muy bueno, no apareció con una buena conciencia, por ello no necesita fingir y puede moverse enmascaradamente como un delincuente, apesadumbrada y compungida por ser contrabandista.
  • Quienes deben mantener la cultura y propagar enseñanzas se auto perjudican cuando toman las armas y transforman con su vigilancia, guardianes y pesadillas, la paz de su vocación y de su hogar en inquietud guerrera.
  • Hay tiradores que están orgullosos aunque no dieron en el blanco porque fueron más allá del blanco. Hay otros que lo están de no haber dado en el blanco pero sí en otra cosa. Lo mismo ocurre con algunos pensadores.
  • Si por acción de un mago travieso un grupo de comensales de pronto se viera sin ropas, desaparecería su buen humor y perdería el apetito, porque los europeos no pueden prescindir de ese enmascaramiento llamado ropa.
  • Cuando se enfrenta a la «gaya ciencia», el animal serio manifiesta su prejuicio: la risa y la alegría demuestran un pensamiento sin método ni mesura. Nuestro deber es demostrar que estamos frente a una arbitrariedad.
  • Una vez, un lago no quiso seguir derramándose. Levantó un dique y desde entonces no dejó de subir su nivel. Tal vez el hombre pueda hacer lo mismo si renuncia a derramarse en un dios y comienza a elevarse cada vez más.
  • Si no hubiesen existido los brujos, astrólogos, magos o alquimistas, no hubieran existido promesas capaces de despertar hambre y sed de poderes ocultos y prohibidos. Por lo tanto, jamás hubiera podido aparecer la ciencia.
  • En lo que se refiere al pensamiento es imposible sostener la autoridad y la reputación si se erigen sobre la confusión y la falsedad. El autor presiente que esa construcción puede derrumbarse, y eso humilla a su conciencia.
  • La buena conciencia nace de la mala conciencia, no se oponen ambas características, porque todo lo bueno comienza siendo nuevo y eso significa ser opuesto a las costumbres, ser inmoral y alimentarse del corazón que la tiene.
  • Durante mucho tiempo se consideró que el pensamiento consciente era el pensamiento en términos absolutos. Recién ahora estamos vislumbrando que la mayor parte de nuestra vida intelectual es inconsciente y nos pasa inadvertida.
  • El individuo siempre ha tenido que luchar para evitar ser agobiado por la tribu. Si lo intentas, te sentirás solo a menudo, y a veces asustado. Pero ningún precio es muy alto para pagar el privilegio de ser dueño de uno mismo.
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LA INFLUENCIA INTELECTUAL DE NIETZSCHE

FRIEDRICH NIETZSCHE

PENSAMIENTOS DE NIETZSCHE

Todo pensador profundo tiene más miedo de ser entendido que de ser incomprendido.

La intensión de este articulo no es para que pensemos como Nietzsche, sino solo para que pensemos.

Si para Marx la religión llegó a ser, en su célebre cita, el opio de las masas; para Nietzsche ésta constituye más que una droga, una enfermedad. Friedrich Nietzsche puede ser considerado uno de los filósofos más feroces cuando de religión se trata. Este no solo se ocupó de trazar los orígenes de las necesidades metafísicas y religiosas, sino que en su crítica visceral embarcó en la tarea de demostrar los efectos que la religión tenía sobre la apreciación humana de la vida en sí misma.

Nietzsche acusa a los fundadores de la religión de ser no solo los más grandes impostores entre los hombres, sino más importante aún, de engañarse a sí mismos. El filósofo considera que la religión (así como la metafísica y el arte) entumece los sentidos. La labor de los sacerdotes y el propósito divino de su empresa ha sido precisamente la “narcotización de males humanos.” Para Nietzsche, el sacerdote es esencialmente un personaje soporífero. Este se desempeña como narcotraficante y administrador de su propio producto. Pero más importante aún y autodeceptivamente, el sacerdote es un adicto en sí mismo.

Conozcamos otros pensamientos de Nietzsche...

CONCIENCIA

Soportamos más fácilmente la mala conciencia que la mala reputación.

Resulta mejor atender a la conciencia y no a la razón, porque ante un fracaso la primera encuentra disculpa y aliento. Ese es el motivo por el cual tanta gente es concienzuda y tan poca es razonable.

La buena conciencia nace de la mala conciencia, no se oponen ambas características, porque todo lo bueno comienza siendo nuevo y eso significa ser opuesto a las costumbres, ser inmoral y alimentarse del corazón que la tiene.

El problema de la conciencia se presenta realmente cuando nos damos cuenta de que podríamos escapar de ella.

La conciencia, en términos generales, sólo pudo desarrollarse por la presión que ejerce la necesidad de comunicarse. Si el hombre hubiera vivido aislado no la hubiese necesitado.

El individuo piensa constantemente, pero lo ignora. Lo que se vuelve consciente del pensamiento es sólo una parte mínima, la más superficial y mediocre y se da a conocer oralmente, con signos de comunicación. Eso confirma la definición de conciencia como nacida de la necesidad de comunicarse.

El hombre, al tiempo que inventa signos, aumenta cada vez de forma más precisa la conciencia sobre sí mismo. Lo aprendió como animal social y lo aprende cada vez más.

La conciencia no es parte de la base de la existencia como individuos, sino de lo que él tiene de gregario y comunitario. Por eso, aunque haga esfuerzos para cumplir con eso de “compréndete a ti mismo” sólo llevará a la conciencia lo no individual.

La conciencia por su propio origen es un peligro, y quien viva entre los europeos más conscientes sabrá que además es una enfermedad.

VERDAD

Donde no hay nada, hasta la propia verdad pierde derechos.

Los hombres prefieren la incertidumbre en lo intelectual y aborrecen la verdad desde el fondo del alma, a causa de su precisión.

Cuando la verdad es acomodada dentro del cerebro, la cabeza también queda acomodada donde debiera estar.

El progreso de la ciencia no necesita de la pasión por el conocimiento, siempre pudo desarrollarse y crecer sin pasión alguna.

Ninguna religión exige más renunciamiento y excluye tan poco piadosamente a los egoístas como la ciencia.

El hombre antiguo no tenía en gran consideración a la ciencia. Sus discípulos más dedicados daban más importancia a la virtud. Lo históricamente nuevo es que el conocimiento haya pasado a ser más que un medio.

La ciencia, algo verdaderamente muy bueno, no apareció con una buena conciencia, por ello no necesita fingir y puede moverse enmascaradamente como un delincuente, apesadumbrada y compungida por ser contrabandista.

Quien se acostumbró a la severidad de la ciencia anhela vivir en su atmósfera clara, transparente, tonificante, rebosante de electricidad.

Si no hubiesen existido los brujos, astrólogos, magos o alquimistas, no hubieran existido promesas capaces de despertar hambre y sed de poderes ocultos y prohibidos. Por lo tanto, jamás hubiera podido aparecer la ciencia.

CIENCIA

La ciencia tiene su fundamento en una creencia y no existe ciencia sin supuestos.

En la ciencia es muy común abandonar en el instante previo a hallar la solución, convencido de que fue un esfuerzo vano. Es como cuando alguien pretende desenmarañar una madeja y se para cuando está a punto de conseguirlo porque es el momento en que le ve más nudos.

La ciencia requiere más nobleza que la poesía, porque debe estar menos seducida por la gloria e ir más profundamente de lo que le parece digno a la masa.

En toda circunstancia, la naturaleza científica parecerá menos dotada porque brilla menos y es menos apreciada de lo que vale.

Despiertos podemos ignorar cosas, ser incapaces de sentir otras, pero al dormirnos, el sueño nos lo pondrá absolutamente en claro sin errores posibles.

No soñemos, a menos que lo hagamos con cosas interesantes. No estemos despiertos, si no es de forma interesante.

La persona que vive absorta no tiene ocasión de sentirse perpleja.

Si nos planteamos una meta importante seremos superiores a la justicia, a nuestros actos y a nuestros juicios.

Los sacrificios que suframos al hacer bien o mal no cambian nada el valor último de nuestros actos; aunque pongamos en juego nuestra vida como el mártir en pro de su Iglesia, siempre es un sacrificio que hacemos en aras de nuestra sed de poder o para conservar al menos el sentimiento que tenemos de él.

PENSADORES Y PENSAMIENTOS

Una voz estentórea es incapaz de expresar pensamientos sutiles.

Para que una excitación fuerte se defina como placer o dolor tiene que actuar el intelecto e interpretarla.

Consumir arroz en exceso lleva a usar opio, hacer lo mismo con las papas conduce al alcohol, pero el peor efecto es conducir a formas de pensamiento y de sentir que actúan como narcóticos.

Para que un individuo o su pensamiento actúen general y absolutamente, debe hacerlo sobre una masa homogénea.

Un pensador es aquel que sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son. Como los pensamientos son la sombra de los sentimientos, siempre serán más oscuros, vacíos y simples que estos.

Tratar de mediar entre dos pensadores convencidos es mediocre, no se puede detectar lo singular, sólo se ven semejanzas y todo se iguala. Eso es propio de una visión pobre.

En lo que se refiere al pensamiento es imposible sostener la autoridad y la reputación si se erigen sobre la confusión y la falsedad. El autor presiente que esa construcción puede derrumbarse, y eso humilla a su conciencia.

Decir algo en pocas palabras significa haber pensado profundamente, pero si un neófito lee y no reflexiona, piensa que está frente al comienzo de algo a desarrollar y critica a quien tuvo la osadía de servirle un alimento crudo.

El pensador aburrido apela a la verborrea y lo fastuoso. Con la primera piensa adquirir movimiento y claridad, con lo segundo piensa que adquirió su condición libremente, que la obtuvo de una intención artística con el propósito de lograr la dignidad que piden los movimientos lentos.

El tiempo de vivir ocultos en el bosque como animales asustados pasará. El conocimiento tomará lo que le pertenece, reinará y poseerá y habrá que reinar y poseer junto con él.

Creo que el hombre no cree en un alma siempre elevada, sino en instantes, tal vez en cuartos de hora. Con excepción de quienes conozcan por experiencia la forma de prolongar el pensamiento elevado.

Cuando se enfrenta a la “gaya ciencia”, el animal serio manifiesta su prejuicio: la risa y la alegría demuestran un pensamiento sin método ni mesura. Nuestro deber es demostrar que estamos frente a una arbitrariedad.

Son malos momentos para quien desee pensar. Tiene que aprender a aprovechar el silencio producido entre dos ruidos y el resto del tiempo hacerse el sordo, hasta que termine por ensordecer realmente. Mientras espera el día de conseguirlo, corre el riesgo de morir de impaciencia y dolor de cabeza.

Durante mucho tiempo se consideró que el pensamiento consciente era el pensamiento en términos absolutos. Recién ahora estamos vislumbrando que la mayor parte de nuestra vida intelectual es inconsciente y nos pasa inadvertida.

El pensamiento más débil y por consiguiente dulce y plácido es el que produce conscientemente el filósofo, por eso se equivoca tanto respecto de la naturaleza del conocimiento.

Hay tiradores que están orgullosos aunque no dieron en el blanco porque fueron más allá del blanco. Hay otros que lo están de no haber dado en el blanco pero sí en otra cosa. Lo mismo ocurre con algunos pensadores.

En las cimas hace más calor de lo que la gente cree, especialmente en invierno. El pensador podrá discernir lo que significa este pensamiento.

Europa es una enferma que debería estar sumamente agradecida a su incurabilidad y al eterno cambio de su sufrimiento: estas situaciones, estos peligros, estos dolores y estos recursos, al estar renovándose continuamente, han acabado provocando esa irritabilidad intelectual que casi equivale al genio, y que en todo caso es la madre de todo genio.

La insatisfacción europea actual se explica a través de la inclinación a beber de más que impusieron los germanos. La Edad Media es sinónimo de borrachera europea. Y los alemanes sienten asco hacia la vida como resultado de la tristeza del invierno, el aire de caverna y la emanación de estufas típicas de las habitaciones alemanas.

Lo primero que los pueblos salvajes toman de los europeos es el alcohol y el cristianismo, ambos estupefacientes. Y con lo que mueren más rápido es con el alcohol y el cristianismo, los estupefacientes europeos.

Si por acción de un mago travieso un grupo de comensales de pronto se viera sin ropas, desaparecería su buen humor y perdería el apetito, porque los europeos no pueden prescindir de ese enmascaramiento llamado ropa.

RELIGIÓN Y RELIGIOSOS

El hombre religioso es una excepción dentro de la religión.

Se inventó la oración para aquellos que no pueden pensar por sí mismos, esos que no conocen la elevación del alma o no perciben su crecimiento.

Para que esos individuos no molesten, los inventores de religiones prescribieron fórmulas de oración, son trabajos largos y mecánicos que requieren el uso de la memoria y de determinadas actitudes de los labios, las manos, los ojos, los pies.

Lutero dijo que Dios no subsistiría sin hombres sensatos, pero olvidó decir que menos todavía podría hacerlo sin insensatos.

Debemos reverenciar al piadoso, pero también al hombre sinceramente falto de religión. Con este estaremos en la cima, cerca de la fuente de los ríos. Con los primeros sentiremos que estamos bajo un árbol calmo, pleno de savia y de hermosa sombra.

El mayor progreso de las masas son las guerras religiosas. Son la prueba de que comenzaron a creer que las ideas son respetables.

El pensamiento religioso incluye la representación de “otro mundo”. Cuando desaparece el delirio religioso se presenta un vacío y un desequilibrio; en ese momento nace otro mundo metafísico que no es religioso.

Los fanáticos de alguna doctrina o maestro, están quitándose las propias culpas comportándose como jueces, ya que todo el tiempo tratan de pensar que necesitan legitimarse.

Hay personas piadosas que ayudan insolentemente. No les preocupa ni el tipo ni el origen de los males del otro, por eso falsean con tranquilidad tanto la salud como el prestigio del enfermo.

Una vez, un lago no quiso seguir derramándose. Levantó un dique y desde entonces no dejó de subir su nivel. Tal vez el hombre pueda hacer lo mismo si renuncia a derramarse en un dios y comienza a elevarse cada vez más.

Los fundadores de religiones no son honrados. Jamás se preguntaron qué experimentaron realmente, o qué pasó en su entorno, o si su razón tenía lucidez, o si sus sentidos eran engañados, o si su voluntad ofreció alguna resistencia a la alucinación.

La Iglesia romana se basa en la suspicacia meridional respecto de la naturaleza humana. El protestantismo fue una sublevación popular en pro de la gente superficial, pero fue la Revolución Francesa la que entregó el cetro solemnemente y sin reservas al buen hombre.

Un fundador de religiones se evidencia en su profundo conocimiento psicológico de una categoría determinada de almas que espera tomar conciencia de lo que tienen en común entre ellas.

La fundación de una religión genera una fiesta grandiosa en la cual se reconocen mutuamente las almas de igual categoría.

La creencia se necesita más cuando falta voluntad, porque voluntad y pasión de mando es el signo distintivo de la soberanía y la fuerza.

Las bellas almas religiosas están sedientas de sinrazón y no desean apagar la sed. Por eso conviven con “milagros”, “conversiones” y oyen cómo hablan los ángeles.

El grado de fuerza o debilidad del individuo se evidencia en la necesidad de creer para prosperar, de tener algo sólido y estable en donde apoyarse.

En el preciso momento en que un hombre se convence a fondo de que debe recibir una orden, pasa a ser un creyente.

El ser que más sufra, cuya vida sea más pobre, tiene más necesidad de mansedumbre, de paz, de bondad en pensamientos y acciones y hasta necesita un dios, un “salvador”.

La voluntad de eternización tiene doble interpretación. Puede venir de un sentimiento de amor y gratitud. Pero también puede ser la voluntad tiránica de un ser dolorido que espera dar carácter obligatorio a la idiosincrasia de su dolor.

El fanfarrón que teoriza sobre la ciencia de su metafísica, lleva ocultos en su mochila: un crucifijo, el consuelo de la inmortalidad, algo de espiritismo, miseria de pecador y orgullo e hipocresía.

Mientras las divinidades se adoraban en los árboles, las piedras o los animales era repugnante darles forma humana; parecía que el hombre tenía temor de cometer un acto impiadoso.

Es imposible que la multitud nos aclame si antes no entramos a la ciudad montados en un asno.

El cristianismo contribuyó mucho a enseñar el escepticismo moral, se ayudó con una gran paciencia y con una sutileza incansable.

CRISTIANISMO

En el cristianismo se alaba a Dios y sus santos para exasperar a los hombres, luego se alaba exageradamente al hombre para que Dios y sus santos se enojen. ¿No podríais al menos imitar la conducta cristiana ya que no tenéis en el corazón dulzuras cristianas?

El cristianismo es una religión que pertenece a la antigüedad envejecida, necesita civilizaciones viejas y degeneradas para obrar como un bálsamo, sin embargo, para los pueblos jóvenes, como eran los germanos, resultó un veneno.

El cristianismo prohibió el suicidio, pero dio carácter de esperanza al martirio y la muerte lenta del asceta.

El pecado tal como se lo conoce en los lugares cristianos es herencia judía, y el cristianismo no hizo más que “judaizar” el mundo. La manera más elemental de verlo es comparar hasta qué punto nos resulta ajena la antigüedad griega y su ausencia de sentimiento de pecado. Para un griego antiguo, la frase “si no te arrepientes Dios te castigará” sería seguramente motivo de burla.

Una personalidad como la de Jesucristo sólo podía haber aparecido en Judea, un paisaje sobre el cual estaba siempre pendiente la terrible sombra de la ira de Jehová. Sólo allí se pensó que un rayo de luz era una forma de milagro de amor, de gracia inmerecida.

Para el creador del cristianismo, el pecado era lo peor que podía sufrir el hombre. Esto fue un error. El mismo se sentía libre de pecado y carente de experiencia de este. Luego, el cristianismo hizo justicia con su maestro y consagró su error como “la verdad”.

Dentro del cristianismo hay un hedonismo por el cual se afirma que Dios no puede pedirle al hombre sino lo que este pueda cumplir. Por eso la virtud y perfección cristianas son factibles.

Cuando el cristiano cree que puede amar a su enemigo, aunque esta creencia sea un engaño de su pensamiento sin fundamento psicológico alguno, se sentirá feliz mientras permanezca dentro de esa idea.

Para arrancar al cristianismo desde el espíritu, hay que atacar el punto desde donde comenzará a desaparecer, que coincide con el lugar desde donde se defenderá con mayor fuerza. Desde otro ángulo veremos que caerá sin desaparecer, brotarán de él otras ramas porque se rebelarán los sentidos, no el espíritu.

Supongamos que Cristo quiso verdaderamente salvar al mundo. ¿No parece haber fracasado en su intento?

Buda aconsejaba no adular a nuestro benefactor. Eso mismo, dicho en una iglesia, la purificaría de todo lo cristiano que tiene.

El cristiano espera la intervención de Dios. Espera en vano porque no existe dios alguno. Pero la religión es tan ingeniosa que siempre encuentra subterfugios para tranquilizarlo.

La fe no pudo nunca derribar montañas, como vulgarmente se afirma. Por el contrario, es capaz de colocar montañas donde no existen.

Dios quería ser amado. Entonces no debiera haber tomado el papel de juez y administrador de justicia, porque hasta el juez más clemente sabe que no es objeto de amor.

DIOS Y DIOSES

Dios tiene dos prejuicios, dijo la serpiente: el bien y el mal.

El pecado tal como se lo conoce en los lugares cristianos es herencia judía, y el cristianismo no hizo más que “judaizar” el mundo. La manera más elemental de verlo es comparar hasta qué punto nos resulta ajena la antigüedad griega y su ausencia de sentimiento de pecado. Para un griego antiguo, la frase “si no te arrepientes Dios te castigará” sería seguramente motivo de burla.

En el cristianismo se alaba a Dios y sus santos para exasperar a los hombres, luego se alaba exageradamente al hombre para que Dios y sus santos se enojen. ¿No podríais al menos imitar la conducta cristiana ya que no tenéis en el corazón dulzuras cristianas?

La voluntad de eternización tiene doble interpretación. Puede venir de un sentimiento de amor y gratitud. Pero también puede ser la voluntad tiránica de un ser dolorido que espera dar carácter obligatorio a la idiosincrasia de su dolor.

Una vez, un lago no quiso seguir derramándose. Levantó un dique y desde entonces no dejó de subir su nivel. Tal vez el hombre pueda hacer lo mismo si renuncia a derramarse en un dios y comienza a elevarse cada vez más.

Dentro del cristianismo hay un hedonismo por el cual se afirma que Dios no puede pedirle al hombre sino lo que este pueda cumplir. Por eso la virtud y perfección cristianas son factibles.

En la antigüedad, un dios no estaba por sobre otro ni adorarlo era blasfemia. De ese modo, la imaginación concibió la existencia de individuos y la posibilidad de respetar sus derechos.

El cristiano espera la intervención de Dios. Espera en vano porque no existe dios alguno. Pero la religión es tan ingeniosa que siempre encuentra subterfugios para tranquilizarlo.

El ser que más sufra, cuya vida sea más pobre, tiene más necesidad de mansedumbre, de paz, de bondad en pensamientos y acciones y hasta necesita un dios, un “salvador”.

Dios quería ser amado. Entonces no debiera haber tomado el papel de juez y administrador de justicia, porque hasta el juez más clemente sabe que no es objeto de amor.

Lutero dijo que Dios no subsistiría sin hombres sensatos, pero olvidó decir que menos todavía podría hacerlo sin insensatos.

La fundación de una religión genera una fiesta grandiosa en la cual se reconocen mutuamente las almas de igual categoría.

Olvidar cosas malas, también es tener buena memoria, decía Martín Fierro. Yo digo: el olvido es una gentileza de Dios.

¿Es el hombre una de las equivocaciones de Dios? Es Dios una de las equivocaciones del hombre?

El dios de la alegría creó lo malo y lo mediocre por la misma razón que creó el bien.

La guerra y el coraje hicieron más cosas grandiosas que la caridad.

No puedo creer en un Dios que quiere que le recen en todo momento.

Dios está muerto. Dios permanece muerto. Y lo hemos asesinado.

Dios es un pensamiento que tuerce todo lo que es recto.

Solo creeré en un Dios que sabe cómo bailar.

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