Cuentos sobre: FE


Cuento Zen: Buscando idiotas

Buscando idiotas

Si logras imaginarte lo que vive otra persona, te sentirás menos inclinado a juzgarla. Inténtalo con firmeza y comprenderás por qué razón se comporta así.


Cuento Zen: El agricultor

El agricultor

Vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad. La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que no tenemos.


Cuento Zen: El amor y la perfección

El amor y la perfección

El amor es el valor supremo, la plenitud final. No puedes perfeccionarlo. Pero antes de alcanzarlo tendrás que desaparecer. Si el amor está, tú no estarás.


Cuento Zen: El anciano amargado

El anciano amargado

La felicidad no tiene nada que ver con la ambición; la felicidad nada que ver con dinero. La felicidad se relaciona con tu consciencia, no con tu carácter.


Cuento Zen: El barquero ignorante

El barquero ignorante

Si alguien se identifica con el intelecto, nace el intelecto; Si alguien es dueño de sí mismo sin identificarse con el intelecto, nace la inteligencia.


Cuento Zen: El caos que trajo Jesús

El caos que trajo Jesús

Con Cristo algo ha cambiado en el hombre; Algo ha penetrado en la consciencia del hombre. Buda es hermoso, pero falta el puente. Cristo es el puente.


Cuento Zen: El coco

El coco

Desde lo alto de un cocotero, un mono arrojó un coco sobre la cabeza de un sabio. El hombre lo recogió, bebió el dulce jugo, comió la pulpa y se hizo…


Cuento Zen: El cofre encantado

El cofre encantado

El cuento enseña el secreto para ser feliz. Presta atención. En realidad son dos cofres que guardan el secreto para ser feliz. Son la mente y el corazón.


Cuento Zen: El maestro es insultado

El maestro es insultado

El hombre de consciencia y entendimiento, actúa y no atiende a los insultos. El hombre que es inconsciente, mecánico, reacciona y atiende a los insultos.


Cuento Zen: El mago de la felicidad

El mago de la felicidad

La felicidad no se encuentra en cosas materiales. Encuentra la felicidad en las cosas simples de la vida, valorará lo que tienes y sé agradecido por ello.


Cuento Zen: El manantial de la alegría

El manantial de la alegría

La alegría es algo que se parece a un pequeño manantial en la montaña: cuando no hay obstáculos, el manantial fluye; cuando hay obstáculos, no puede fluir.


Cuento Zen: El perdón

El perdón

La devoción es una de las formas de alcanzar el perdón y la liberación, pero no encajarás en situaciones religiosas de tendencia cultural y programática.


Cuento Zen: El tartamudo infeliz

El tartamudo infeliz

La felicidad es muy sencilla, no necesitas nada para crearla, necesitas estar presente y ser feliz. Si no aceptas lo que tienes, lo que hay, serás infeliz.


Cuento Zen: El taxímetro y Dios

El taxímetro y Dios

Si el taxímetro corre lentamente eres feliz, si corre a mil, infeliz. Si experimentas esta sensación es porque tu felicidad depende de una causa externa.


Cuento Zen: El valor del trabajo

El valor del trabajo

Aprender a trabajar debería ser importante, una alegría en sí misma. Deberías trabajar por esfuerzo propio, porque te gusta luchar; porque amas el trabajo.


Cuento Zen: El violín

El violín

El intelecto resuelve problemas y el sabio previene problemas. Albert Einstein dijo: En tiempos de crisis la consciencia es más efectiva que el intelecto.


Cuento Zen: Jesús convierte el agua en vino

Jesús convierte el agua en vino

El cuerpo es como las uvas, si lo utilizas creas vino dentro de ti, creas lo eterno. El cuerpo desaparece, pero el vino permanece, el espíritu permanece.


Cuento Zen: Jesús ha resucitado

Jesús ha resucitado

Cuando Jesús fue crucificado nació Cristo; este es el renacimiento. Por una parte, crucifixión, por la otra resurrección. Muere para estar realmente vivo.


Cuento Zen: Jesús vivió plenamente

Jesús vivió plenamente

Jesús está en absoluta libertad, vive plenamente. No está en el cielo, no está en el infierno. Es totalmente libre de cualquier prisión: sea buena o mala.


Cuento Zen: Jesús y María Magdalena

Jesús y María Magdalena

Recuerda: A menos que te conviertas en Jesús o Buda, no podrás amar, porque aquel para el cual ha desaparecido la necesidad de ser necesitado puede amar.


Cuento Zen: Jesús y Miguel Ángel

Jesús y Miguel Ángel

La búsqueda es individual, llena de peligros. Uno tiene que ir solo. Pero esa es su belleza. En profunda soledad, Dios entra en ti, o se revela a ti.


Cuento Zen: Jesús y Pinocho

Jesús y Pinocho

Si despiertas por completo descubres la realidad sin la mente. Si le sumas la mente, todo se convierte en una ilusión, porque la mente crea las ilusiones.


Cuento Zen: La alegría compartida

La alegría compartida

La alegría es una elección, pruébala. Hazlo hoy, y cuando te des cuenta de que la felicidad se abre a tus pies, pregúntate: ¿Quiero desgracia o alegría?


Cuento Zen: La bolsa de diamantes

La bolsa de diamantes

Si no podemos ser felices aquí y ahora, no lo seremos jamás. Para muchos la felicidad depende de lo que no soy, de lo que no tengo, de lo que me falta.


Cuento Zen: La confianza y la fe

La confianza y la fe

Nadie nace confiando, se nace en el seno de una fe. La fe es una confianza muerta. La confianza es una fe viva. Trata entonces de entender la diferencia.


Cuento Zen: La esencia de la felicidad

La esencia de la felicidad

La verdadera felicidad y la desdicha dependen de como afrontemos todos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos que nos suceden.


Cuento Zen: La fe y la confianza

La fe y la confianza

La fe sin confianza se muere. La confianza es una fe viva. La confianza es vivencial, el amor es vivencial. Crecer en ella, es una aventura sin criterio.


Cuento Zen: La felicidad es como la mariposa

La felicidad es como la mariposa

Recuerda: La paz, el silencio y tranquilidad, es el estado de la felicidad. El ser humano no alcanza la felicidad a través del deseo y de la comparación.


Cuento Zen: La grulla tramposa y su karma

La grulla tramposa y su karma

Al final los malos como la grulla del cuento terminan siendo víctimas de sus propias artimañas y la encargada de traer esa justicia es la ley del karma.


Cuento Zen: La máscara de la felicidad

La máscara de la felicidad

A veces tú mantienes una máscara de felicidad. ¿Qué sentido tiene mostrarle tu infelicidad al mundo? A eso se debe que la gente parezca tan feliz.


Cuento Zen: La mujer perfecta

La mujer perfecta

Con el amor no podemos jugar a la perfección. El amor es el valor supremo, la plenitud final. No hay nada más allá de él. Por eso no puedes perfeccionarlo.


Cuento Zen: La ofensa

La ofensa

El que quiso ofender la sabiduría de Mahatma Gandhi aprendió esto: Daña el que puede y no el que quiere. Si permites que una ofensa te dañe, te dañará.


Cuento Zen: La paz perfecta

La paz perfecta

El cuerpo es una cosa, el alma es otra, y la falta de paz entre ambos se llama mente. En estado de paz queda el cuerpo, queda el alma, pero no hay mente.


Cuento Zen: La perfecta escucha

La perfecta escucha

La perfecta escucha es escuchar no tanto a los demás cuanto a uno mismo. La perfecta visión consiste en mirar no tanto a los demás cuanto a uno mismo.


Cuento Zen: La ranita en el agua

La ranita en el agua

Conciencia o cocción, debemos elegir. Si no estás como la ranita ya medio cocinada, da un saludable golpe con tus patas, antes que sea demasiado tarde.


Cuento Zen: La serenidad del maestro

La serenidad del maestro

Siéntate en silencio y observa, te llenaras de momentos de serenidad. Llegarán como gotas, son los momentos de consciencia que empezarán a fluir en ti.


Cuento Zen: Las diferentes opiniones

Las diferentes opiniones

Todos tenemos diferentes perspectivas y una propia visión de las cosas. Y sólo porque la opinión es diferente a la tuya no significa que estén equivocados.


Cuento Zen: Las diferentes perspectivas

Las diferentes perspectivas

La perspectiva espiritual es una traza de no mente. Es íntima, trae la realidad. Hace que caiga lo que te obstaculiza, te desbloquea; fluyes con la vida.


Cuento Zen: Las parábolas de Jesús

Las parábolas de Jesús

¿Por qué Jesús hablo constantemente en arduas parábolas? Porque las parábolas deben ser acertijos que te desafíen y, a través de este desafío, tú creces.


Cuento Zen: Las plumas esparcidas

Las plumas esparcidas

La palabra arrepentimiento y quizás sea la más importante en la terminología de Jesús, porque el arrepentimiento abrirá la puerta de lo divino.


Cuento Zen: Los halagos y los insultos

Los halagos y los insultos

Viene alguien que te halaga, y tu ego se infla, y te sientes estupendamente; luego viene otro y te insulta, y simplemente te deja por los suelos. Despierta: No te dejes manipular.


Cuento Zen: Los puercoespín

Los puercoespín

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que se aprende a vivir con los defectos de otros y admirar sus cualidades.


Cuento Zen: Osho y Jesús de Nazaret

Osho y Jesús de Nazaret

Osho narra este instructivo cuento sobre el aferramiento a los pensamientos. Donde Jesús de Nazaret nos invita a dejar el pasado para alcanzar la vida eterna.


Cuento Zen: Podemos ser diferentes

Podemos ser diferentes

No somos iguales, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.


Cuento Zen: Ser feliz depende de ti

Ser feliz depende de ti

Ser feliz es una actitud ante la vida y cada uno decide. Ser feliz, depende de ti. Sé feliz, aunque estés mal o alguien no te amó o no te haya valorado.


Cuento Zen: Sócrates y la felicidad

Sócrates y la felicidad

Quien esta despierto entra en armonía con la felicidad; naturalmente el se siente feliz. Lo que hace lo hace con alegría. Su felicidad precede a su acción.