Cuentos sobre: FE


Cuento Zen: Aceptarse a uno mismo

Aceptarse a uno mismo

Acéptate a ti tal como eres, de manera incondicional y ese será el comienzo de tu verdadera revolución, el comienzo de tu real transformación existencial.


Cuento Zen: El afecto de una Madre

El afecto de una Madre

¿A qué se debe este inusual comportamiento de esta Madre afectiva? A una cosa: la mente de una Madre que solo ve por sus hijos no podrá ver la realidad.


Cuento Zen: El amor y la perfección

El amor y la perfección

El amor es el valor supremo, la plenitud final. No puedes perfeccionarlo. Pero antes de alcanzarlo tendrás que desaparecer. Si el amor está, tú no estarás.


Cuento Zen: El café y los amigos

El café y los amigos

Los amigos beben café, se sientan juntos en un lugar agradable y cálido para escuchar y conversar simplemente con el corazón a su compañero del alma.


Cuento Zen: El coco loco y feliz

El coco loco y feliz

Desde lo alto de un cocotero, un mono arrojó un coco sobre la cabeza de un sabio. El hombre lo recogió, bebió el dulce jugo, comió la pulpa y se hizo…


Cuento Zen: El cofre encantado

El cofre encantado

El cuento enseña el secreto para ser feliz. Presta atención. En realidad son dos cofres que guardan el secreto para ser feliz. Son la mente y el corazón.


Cuento Zen: El espejismo

El espejismo

En un espejismo, todo es falso. Él no la causa la objetividad; es el resultado de la subjetividad. El mundo no la está causando: tú la estás causando.


Cuento Zen: El honorable profesor

El honorable profesor

Aprenderás qué es de verdad Dios cuando veas un honorable profesor en todos. Tú eres todo el universo como lo son todos en la vida, todos son tus maestros.


Cuento Zen: El mago de la felicidad

El mago de la felicidad

La felicidad no se encuentra en cosas materiales. Encuentra la felicidad en las cosas simples de la vida, valorará lo que tienes y sé agradecido por ello.


Cuento Zen: El médico y el anciano

El médico y el anciano

La aceptación ayuda a sentir que estás en lo correcto. Reconocer te hará sentir que vas en el objetivo correcto. Aceptemos la realidad y sus limitaciones.


Cuento Zen: El mendigo condicionado

El mendigo condicionado

La conciencia no es un hábito; la conciencia consiste en vivir siendo conscientes, no reducidos a un condicionamiento, no poseídos por un mecanismo.


Cuento Zen: El sapo

El sapo

El hombre no puede ser perfecto pero puede experimentar. Hasta que el hombre corriente no experimente algo de lo divino, no podrá conocer la perfección.


Cuento Zen: El tartamudo infeliz

El tartamudo infeliz

La felicidad es muy sencilla, no necesitas nada para crearla, necesitas estar presente y ser feliz. Si no aceptas lo que tienes, lo que hay, serás infeliz.


Cuento Zen: El taxímetro y Dios

El taxímetro y Dios

Si el taxímetro corre lentamente eres feliz, si corre a mil, infeliz. Si experimentas esta sensación es porque tu felicidad depende de una causa externa.


Cuento Zen: La bolsa de diamantes

La bolsa de diamantes

Si no podemos ser felices aquí y ahora, no lo seremos jamás. Para muchos la felicidad depende de lo que no soy, de lo que no tengo, de lo que me falta.


Cuento Zen: La confianza y la fe

La confianza y la fe

Nadie nace confiando, se nace en el seno de una fe. La fe es una confianza muerta. La confianza es una fe viva. Trata entonces de entender la diferencia.


Cuento Zen: La diferencia

La diferencia

El ser humano hará absurdas y estúpidas distinciones en lo que para el Amor es una cosa. La naturaleza del Amor nunca se obsesiona con las diferencias.


Cuento Zen: La esencia de la felicidad

La esencia de la felicidad

La verdadera felicidad y la desdicha dependen de como afrontemos todos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos que nos suceden.


Cuento Zen: La fe y la confianza

La fe y la confianza

La fe sin confianza se muere. La confianza es una fe viva. La confianza es vivencial, el amor es vivencial. Crecer en ella, es una aventura sin criterio.


Cuento Zen: La felicidad es como la mariposa

La felicidad es como la mariposa

Recuerda: La paz, el silencio y tranquilidad, es el estado de la felicidad. El ser humano no alcanza la felicidad a través del deseo y de la comparación.


Cuento Zen: La hija que lloraba y gemía

La hija que lloraba y gemía

Hay que dar al otro la oportunidad de que sea él mismo, eso es comprensión, eso es amor verdadero. No programar a los demás es de sabios e iluminados.


Cuento Zen: La mujer perfecta

La mujer perfecta

Con el amor no podemos jugar a la perfección. El amor es el valor supremo, la plenitud final. No hay nada más allá de él. Por eso no puedes perfeccionarlo.


Cuento Zen: La ofensa

La ofensa

El que quiso ofender la sabiduría de Mahatma Gandhi aprendió esto: Daña el que puede y no el que quiere. Si permites que una ofensa te dañe, te dañará.


Cuento Zen: La paz perfecta

La paz perfecta

El cuerpo es una cosa, el alma es otra, y la falta de paz entre ambos se llama mente. En estado de paz queda el cuerpo, queda el alma, pero no hay mente.


Cuento Zen: La perfecta escucha

La perfecta escucha

La perfecta escucha es escuchar no tanto a los demás cuanto a uno mismo. La perfecta visión consiste en mirar no tanto a los demás cuanto a uno mismo.


Cuento Zen: La pobreza de espíritu

La pobreza de espíritu

El rico que ha acumulado tanto que es incapaz de gastarlo, no es feliz. ¿Qué le ocurre? Cuanta más riqueza acumules, más pobre de espíritu te sientes.


Cuento Zen: La verdad sucede

La verdad sucede

Tú no puedes conquistar la verdad. Es una tontería la parte conquistando al todo. La verdad no es un proceso que tú puedas conseguir, es un acontecimiento.


Cuento Zen: Las apariencias y la realidad

Las apariencias y la realidad

Si no puedes ver la realidad carente de palabras te sentirás frustrado, siempre te sentirás así porque tomarás lo que aparenta la palabra por la realidad.


Cuento Zen: Las diferentes opiniones

Las diferentes opiniones

Todos tenemos diferentes perspectivas y una propia visión de las cosas. Y sólo porque la opinión es diferente a la tuya no significa que estén equivocados.


Cuento Zen: Las diferentes perspectivas

Las diferentes perspectivas

La perspectiva espiritual es una traza de no mente. Es íntima, trae la realidad. Hace que caiga lo que te obstaculiza, te desbloquea; fluyes con la vida.


Cuento Zen: Las pipas de la paz

Las pipas de la paz

Tu mente no es tu mente, esto es algo básico a recordar. Tu mente es un implante de una sociedad llena de mañas y de odios en la que naces accidentalmente.


Cuento Zen: Los espacios vacíos

Los espacios vacíos

Un frasco vacío representa la vida a la que vamos llenando con cosas que son cruciales para tu felicidad. No gastes tiempo y energía en las cosas pequeñas.


Cuento Zen: Podemos ser diferentes

Podemos ser diferentes

No somos iguales, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.


Cuento Zen: Ser feliz depende de ti

Ser feliz depende de ti

Ser feliz es una actitud ante la vida y cada uno decide. Ser feliz, depende de ti. Sé feliz, aunque estés mal o alguien no te amó o no te haya valorado.


Cuento Zen: Sócrates y la felicidad

Sócrates y la felicidad

Quien esta despierto entra en armonía con la felicidad; naturalmente el se siente feliz. Lo que hace lo hace con alegría. Su felicidad precede a su acción.