La verdad sucede

Ilustración del cuento: La verdad sucede

Tú no puedes conquistar la verdad. Es una tontería la parte conquistando al todo. La verdad no es un proceso que tú puedas conseguir, es un acontecimiento.

Cuento zen sobre la verdad

Maestro, lo he conseguido, dijo un discípulo de Lao Tzu. Si dices que lo has conseguido, contestó Lao Tzu, entonces, es seguro que «NO» lo has conseguido. El discípulo esperó durante meses. Entonces, un día dijo: Estabas en lo cierto, maestro. Ahora, eso se ha conseguido.

Lao Tzu le miró con gran compasión y amor, y le acarició la cabeza. Le dijo entonces: Ahora está bien. Cuéntame pues, qué ha sucedido. Me gustaría escucharlo ahora. ¿Qué ha sucedido?

Hasta el día en que dijiste «Si dices que lo has conseguido, entonces es seguro que no lo has conseguido», estaba esforzándome. Estaba haciendo todo lo que podía. Estaba intentándolo duramente. El día en que dijiste: «si dices que lo has conseguido, entonces no lo has conseguido», lo entendí. ¿Cómo puedo «yo» conseguirlo, si el «yo» es la barrera? Así que tuve que dejar que sucediera.

MORALEJA

El discípulo primero había dicho «lo he conseguido» y el maestro lo denegó. Luego, después de unos cuantos meses, un día se abrió algo en él como una explosión, así que manifestó: «eso se ha conseguido».

La verdad no es un proceso que tú puedas conseguir, es un acontecimiento. No es gradual, no necesita tiempo para producirse. La verdad solo viene cuando te encuentra en un estado de consciencia; nunca de otra forma. La consciencia deja que suceda.

Tú no puedes conquistar la verdad. Esto es una tontería; ni siquiera vale la pena pensar en ello, en que puedas conquistar la verdad. ¡La parte conquistando al todo!

La parte solo puede permitir, la parte solo puede dejarse llevar. Este dejarse llevar se dará si puedes hacer una cosa: deja de aferrarte al conocimiento, deja de aferrarte a las filosofías, deja de aferrarte a las doctrinas, a los dogmas. Deja de aferrarte a las iglesias y a las religiones organizadas, o de otra forma tendrás falsas concepciones, y estas falsas concepciones no dejarán que la verdad entre en ti.


CUENTOS RELACIONADOS


verdad
Cuento Zen: La verdadera oración

La verdadera oración

La energía del amor es la oración. Las religiones organizadas la han destruido. Te dieron oraciones prefabricadas. La oración es un sentimiento espontáneo.


Cuento Zen: La pasión por la verdad

La pasión por la verdad

La mente llena de pasión no puede ver la verdad, es una mente llena de descontento con el presente, que no vive. Dice que mañana, nunca aquí y ahora.


Cuento Zen: El elefante y la hormiga

El elefante y la hormiga

La verdad es extremadamente difícil de adaptar a nuestras preconcepciones, mucho más difícil que para un elefante ponerse el bañador de una hormiga.


cuentos
Cuento Zen: Pepe el musculoso

Pepe el musculoso

Sin la renuncia no hay manera de apaciguar el apego y el placer; para los seres sintientes atados al deseo, un buen comienzo sería practicar la renuncia.


Cuento Zen: La inocencia

La inocencia

En la inocencia no hay pasado, solo hay futuro. El pasado te corrompe porque provoca memorias, experiencias y expectativas. Te vuelven listo pero no claro.


Cuento Zen: La partícula de la verdad

La partícula de la verdad

Nunca monopolices la verdad. Con esa actitud puedes reírte de toda estupidez creada en nombre de la religión, en nombre del amor, en nombre de la iglesia.


formas
Cuento Zen: Los seis ciegos y el elefante

Los seis ciegos y el elefante

Nuestra verdad es solo una porción de realidad que percibimos. Es de tontos creer que se puede ver la verdad con lo limitada que es nuestra mente.


Cuento Zen: El honorable profesor

El honorable profesor

Aprenderás qué es de verdad Dios cuando veas un honorable profesor en todos. Tú eres todo el universo como lo son todos en la vida, todos son tus maestros.


Cuento Zen: ¿Cómo evitar accidentes?

¿Cómo evitar accidentes?

Si estás despierto, puedes evitar los accidentes. Si te vuelves centrado, alerta, vigilante, un testigo, todos los accidentes se disipan, se evaporan.