Cuento zen sobre la fe
Una noche, un sembrador entr贸 a hurtadillas en el parque de un hombre rico y ech贸 en sus canastos los frutos de sus 谩rboles. Pero el otro lo oy贸 y envi贸 a sus guardias contra 茅l.
Cuando vio que le andaban buscando por todas partes con antorchas encendidas, el sembrador cubri贸 apresuradamente su cuerpo de cenizas y se sent贸 bajo un 谩rbol, como hacen los santones en la India.
Los guardias, a pesar de buscar durante horas, no encontraron a ning煤n sembrador furtivo. Lo 煤nico que vieron fue a un hombre cubierto de cenizas y sentado bajo un 谩rbol absorto en la meditaci贸n.
Al d铆a siguiente se propal贸 por doquier el rumor de que un gran sabio hab铆a decidido establecer su residencia en el parque del hombre rico. La gente acudi贸 en tropel, con flores y toda clase de comida, y hasta con montones de dinero, a presentarle sus respetos, porque existe la piadosa creencia de que los dones hechos a un hombre santo hacen que descienda sobre el donante la bendici贸n de Dios.
El sembrador, trocado en santo, qued贸 asombrado de su buena suerte. 芦Es m谩s f谩cil vivir de la FE de esta gente que del trabajo de mis manos禄, se dijo para s铆. De manera que sigui贸 meditando y no volvi贸 jam谩s a trabajar.
MORALEJA
Lo malo de los fan谩ticos es que toman la FE y la convierten en un ideal.
La confianza es muy diferente de la fe. La fe es algo con lo que has nacido. La confianza es algo que crece en ti. Ser un hind煤, cristiano o musulm谩n es un acto de fe, pero ser un disc铆pulo, es confianza. Un Maestro no puede exigir fe, recuerda. Jes煤s tampoco pudo exigir fe, porque la fe es algo con lo que naces. Los jud铆os ten铆an fe, eran fieles. Y de hecho, por eso acabaron con Jes煤s, porque pensaban que les estaba apartando de su fe, que estaba destruyendo su fe.
Jes煤s ped铆a confianza. La confianza es algo 铆ntimo y personal; no es un fen贸meno social. Llegas a ella mediante tu respuesta. Nadie puede nacer confiando, pero uno puede nacer en el seno de una fe. La fe es una confianza muerta. La confianza es una fe viva. Trata entonces de entender la diferencia.
Los primeros disc铆pulos de Jes煤s, alcanzaron la confianza, nacieron jud铆os, eran jud铆os. Dejaron su fe, fue una rebeli贸n. La fe es una superstici贸n, la confianza es una rebeli贸n. La confianza te aleja primero de tu fe. Ha de ser as铆, porque si est谩s viviendo en un cementerio, primero has de ser sacado de 茅l. Solamente entonces te puede ser mostrada de nuevo la vida. Jes煤s trataba de llevar a sus disc铆pulos hasta la confianza. Siempre parece como si estuviera destruyendo su fe.
Las religiones se basan en la fe, pero ser religioso es confiar. Y ser religioso no quiere decir ser cristiano, hind煤 o musulm谩n, porque la confianza no tiene un nombre, no est谩 etiquetada. Es como el amor. 驴Acaso el amor es cristiano, hind煤 o musulm谩n? El amor no conoce clases ni distinciones.
El matrimonio es como la fe. El amor es como la confianza. Has de crecer en ella. Es una aventura. La fe no es una aventura, naces en su seno. Si est谩s buscando comodidad y practicidad, es mejor permanecer en la fe, sigue las reglas del hinduismo o del cristianismo, pero continuar谩s siendo algo sin vida. El nacer no puede proporcionarte alguna religi贸n. Puede darte una sociedad, un credo, una secta, puede darte una superstici贸n. La palabra superstici贸n es muy significativa, significa fe innecesaria.
Recuerda, no naces en el seno de una religi贸n; la religi贸n ha de nacer en tu seno. Entonces es confianza. No puedes dar tu religi贸n a tus ni帽os, ellos han de buscar y descubrir la suya. Todo el mundo ha de buscar y ha de descubrir la suya.
Perteneces a una religi贸n porque naciste en su seno. Es un deber, no un amor. Es una formalidad social. Ayuda, pero no es nada profundo en ti. Es solamente un rostro, una fachada, si no, ve a una iglesia y observa: la gente de los domingos, acude e incluso reza, pero est谩n esperando a que la misa se acabe.
Pertenecer a una religi贸n es solo una etiqueta, ser religioso es cuando todo tu ser se halla implicado, es un compromiso.