Cuentos sobre: DIOS


Cuento Zen: Anhelar a Dios con fuerza

Anhelar a Dios con fuerza

Solo puedes anhelar a Dios con toda tu fuerza si estás dispuesto a poner todo tu ser en la búsqueda, han de involucrarte con todo tu corazón y todo tu ser.


Cuento Zen: Ata tu camello

Ata tu camello

El significado de atar al camello es que no debes evadir tu deber; luego, si no sucede nada, confía en Dios o en la existencia o como prefieras llamarlo.


Cuento Zen: Dios está en tu interior

Dios está en tu interior

Para ir a tu interior debes trascender todas las ataduras. Sólo entonces puedes encontrar la fuente: la fuente que es la libertad, la fuente que es Dios.


Cuento Zen: Dios sin intermediario

Dios sin intermediario

Si no están los intermediarios, las personas tardarían mucho menos en encontrar a Dios, en darse cuenta de que pueden hacerlo sin la ayuda de los demás.


Cuento Zen: Dios y el camino del medio

Dios y el camino del medio

¿Cómo servir a Dios? Permanece en equilibrio y así servirás a Dios. Permanece en equilibrio y Dios estará a tu alcance y tú estarás al alcance de Dios.


Cuento Zen: Dios y el Robot

Dios y el Robot

El verdadero buscador sabe que, si te disciplinas sin consciencia, te volverás un hipócrita. Si te disciplinas sin conciencia, te volverás un robot.


Cuento Zen: Dios y el tiempo

Dios y el tiempo

El tiempo puede ser vivido, pero no ser visto. El tiempo no es un problema filosófico, es existencial. Dios tampoco es un problema filosófico, es existencial.


Cuento Zen: Dios y el zapatero

Dios y el zapatero

Si nos amamos verdaderamente, somos capaces de aceptarnos y valorarnos sin ambicionar nuestras carencias, nuestra imperfección y nuestra vulnerabilidad.


Cuento Zen: Dios y la aceptación

Dios y la aceptación

Las cosas son lo que son, Dios es como es. Si lo aceptas y lo comprendes no hay nada más que hacer. Entonces podrás seguir observando y seguir disfrutando.


Cuento Zen: Dios y las campanas del templo

Dios y las campanas del templo

Si deseas ver a Dios, mira atentamente la creación. No rechaces: no reflexiones de ella. Simplemente obsérvala. La observación es el camino a la no-mente.


Cuento Zen: El barbero ateo

El barbero ateo

Tremendo cuento del barbero ateo. Da un claro concepto de lo que es Dios y como es que la percepción de la palabra Dios fue tergiversada por la religión.


Cuento Zen: El bebé y Dios

El bebé y Dios

La respiración rítmica como la de un bebé es el primer paso para alguien que quiere conectar con Dios y desarrollar e influenciar sus centros vitales.


Cuento Zen: El honorable profesor

El honorable profesor

Aprenderás qué es de verdad Dios cuando veas un honorable profesor en todos. Tú eres todo el universo como lo son todos en la vida, todos son tus maestros.


Cuento Zen: El monstruo del río

El monstruo del río

En definitiva, es más fácil creer en los dioses que hemos creado si somos capaces de convencer a la mayoría de desprevenidos incautos de su existencia.


Cuento Zen: El problema del ego y Dios

El problema del ego y Dios

Hay algo decisivo: si proteges tu ego, perderás a Dios. Si estás preparado para abandonar tu ego, le encontrarás. En ese abandonar se produce el hallazgo.


Cuento Zen: El taxímetro y Dios

El taxímetro y Dios

Si el taxímetro corre lentamente eres feliz, si corre a mil, infeliz. Si experimentas esta sensación es porque tu felicidad depende de una causa externa.


Cuento Zen: Has oído el canto de ese pájaro

Has oído el canto de ese pájaro

Si miras un árbol y ves solamente un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol.


Cuento Zen: Joneyed y el barbero

Joneyed y el barbero

El proceso de condicionamiento debe cambiar. La mente debe ser entrenada para servir al amor. Y entonces la vida se puede convertir en un festival de luz.


Cuento Zen: Juan el testigo de Dios

Juan el testigo de Dios

Se necesita a alguien que pueda ser un testigo, que pueda dar testimonio, que pueda decir: «Sí, yo he visto la luz», que pueda resonar en tus profundidades.


Cuento Zen: La feria de las religiones

La feria de las religiones

Si los nombres de Dios desaparecen de tu mente y estás ahí observando, siendo, sin hacer nada, tienes la primera penetración del infinito en el infinito.


Cuento Zen: La perspectiva sobre Dios

La perspectiva sobre Dios

Así es el ego: pensarte separado de la existencia, es perspectiva científica. Pensarte a ti, uno con la existencia, es perspectiva de la espiritualidad.


Cuento Zen: La pregunta correcta

La pregunta correcta

Ve por el sendero del amor. No hay en él preguntas ni silencios; el amor es como el alma iluminada profundizándose en la existencia, en Dios, en el ahora.


Cuento Zen: Los dos dólares

Los dos dólares

El mayor reto es cómo abandonar la mente porque solamente cuando la mente desaparece, puede existir Dios. Solamente cuando lo conocido desaparece, surge lo desconocido.


Cuento Zen: Ludwig van Beethoven

Ludwig van Beethoven

Los que aman la belleza son capaces de captar a Dios porque aman la vida y las personas. Solo el amor es clarividente es revelador de la vida y su mensaje.


Cuento Zen: Santos de piedra

Santos de piedra

Un corazón de piedra, siempre buscará santos y templos de piedra. El estar despierto es cambiar tu corazón de piedra por uno que no se cierre a la verdad.