La iluminación espiritual

El desapego de un sabio

-Cuento zen con moraleja-

Desapego, ese es el secreto. Todo lo que se guarda acaba estropeándose. La razón es que todo lo que es importante, vivo y en movimiento, es momentáneo.

Cuento zen # 413

Cuento zen sobre el desapego

El sabio había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo:

¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!

¿Qué piedra?, preguntó el sabio.

La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva, dijo el aldeano, y me aseguró, que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría a un sabio que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre.

El sabio rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra. Probablemente, se refería a esta; dijo, mientras entregaba la piedra al aldeano. La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella.

El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre. Tomó el diamante y se marchó.

Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al sabio y le dijo:

Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante.

MORALEJA

Desprenderse de un diamante es como desprenderse de la idea de Dios. Por qué no hay una mayor barrera que se interponga entre Dios, que la idea de Dios,

La palabra «Dios» se ha convertido en la mayor barrera, la creencia en Dios se ha convertido en la bandera más grande. Si deseas llegar a Dios, has de desprenderte de toda idea sobre Dios, de todas las creencias sobre Dios, sean hindúes, cristianas o musulmanas. Has de permanecer absolutamente en silencio, sin aferrarte, sin saber. En este profundo desapego, Dios se te revela. Solamente en este profundo desapego.

El desapego de las cosas es necesario al comienzo del viaje y es necesario al final. Al comienzo el desapego será con esfuerzo, al final el desapego será espontáneo. Al comienzo tendrás que mantenerte consiente de él, al final será tu forma natural.

Desapego, ese es el secreto, todo el secreto, todo un arte. Todo lo que se guarda acaba estropeándose, todo. Acumula algo y lo matarás, acumula y se ranciará. La razón es que todo lo que es importante, vivo y en movimiento, es momentáneo.

Explicado en pocas palabras cuál es el secreto más básico del desapego. Soltar.

El alumno le dijo a su maestro:

He experimentado el abandono del cuerpo y la mente.

El maestro exclamó:

¿Entonces, qué esperas? Abandona eso también.