LA ILUMINACION ESPIRITUAL
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ANTHONY DE MELLO

Fe y Perdón son las leyes de la Oración

FE Y PERDÓN SON LAS LEYES DE LA ORACIÓN

Si fracasamos en nuestra oración, es porque no dominamos toda la mecánica de las leyes de la fe y el perdón de la oración que tan claramente formuló Jesús.

DAVID SIMON

Las 7 leyes de las relaciones iluminadas

LAS 7 LEYES DE LAS RELACIONES ILUMINADAS

Estas siete leyes, son valiosas en relaciones amistosas, de negocios, para las familias, matrimonios y las relaciones de las parejas iluminadas.

DEEPAK CHOPRA

La esencia de las 7 leyes espirituales del éxito

LA ESENCIA DE LAS 7 LEYES ESPIRITUALES DEL ÉXITO

Con decisión tomate un momento para entender la esencia de las 7 leyes espirituales del éxito. Cada ley contiene un ejercicio práctico para la vida.

DIANA COOPER

Leyes espirituales sobre la Vida

LEYES ESPIRITUALES SOBRE LA VIDA

Las 36 Leyes Espirituales de la Vida por la Dr. Diana Cooper en cuatro bloques: Las leyes de la vida, la creación, la conciencia y la frecuencia superior.

DIETER POTZEL

La causa de una vida anterior

LA CAUSA DE UNA VIDA ANTERIOR

Si las causas de las situaciones actuales no fueron sentadas en esta vida, entonces lo han sido en una o varias vidas anteriores en nuestro interior.

EL KYBALION

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LEY DE ATRACCIÓN NO FUNCIONA

No resistir porque lo atraigo aún más. Si hay dolor en mí y lo amo incondicionalmente se va a resolver y mover. Esa es la clave de la transformación.

Los 7 principios del Kybalión

LOS 7 PRINCIPIOS DEL KYBALIÓN

Siete principios de la verdad: quien comprende esto perfectamente, posee la clave mágica en la cual las puertas del Templo se abrirán de par en par.

Ley de generación - El Kybalión

LEY DE GENERACIÓN - EL KYBALIÓN

El principio de la Generación. La generación existe; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.

Ley del mentalismo - El Kybalión

LEY DEL MENTALISMO - EL KYBALIÓN

Principio del Mentalismo. Ser conscientes de esta realidad, comprender que el universo es mental, nos permite usar la clave maestra a nuestro favor.

Ley de la polaridad - El Kybalión

LEY DE LA POLARIDAD - EL KYBALIÓN

Principio de la Polaridad. Esta es la alquimia y transmutación de la que el ser humano se puede beneficiar. El arte de polarizar nos hará libres.

Ley del ritmo - El Kybalión

LEY DEL RITMO - EL KYBALIÓN

El principio del Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».