Cuentos sobre: MUNDO


Cuento Zen: ¿Debes cambiar a otros?

¿Debes cambiar a otros?

La vida está llena de cosas que no dependen de la voluntad, sino de nuestra actitud. No podemos forzar a nadie a cambiar lo que no quiere solo con imponerlo.


Cuento Zen: Alcanzar el nirvana

Alcanzar el nirvana

Con el estado del nirvana o iluminación, todos los estados han sido trascendidos. ¡Se acabó! Todo ha desaparecido. Ha sucedido la pura trascendencia.


Cuento Zen: Anhelar a Dios con fuerza

Anhelar a Dios con fuerza

Solo puedes anhelar a Dios con toda tu fuerza si estás dispuesto a poner todo tu ser en la búsqueda, han de involucrarte con todo tu corazón y todo tu ser.


Cuento Zen: Cambiarme a mí mismo

Cambiarme a mí mismo

Lo único que debes hacer para tu superación es cambiarte y comprender que cambiar el mundo entero es solo una estupidez, no es responsabilidad tuya.


Cuento Zen: El borracho mentiroso

El borracho mentiroso

Si piensas que para triunfar hay que ser un mentiroso. Entonces, te pierdes a ti mismo. Triunfas en este mundo y te conviertes en un fracaso en el otro.


Cuento Zen: El esclavo de las posesiones

El esclavo de las posesiones

Renuncia a lo externo, renuncia a lo interno, vuélvete vacío, eso es de lo único que se trata la meditación. Volverse totalmente vacío, plenamente libre.


Cuento Zen: El espejismo

El espejismo

En un espejismo, todo es falso. Él no la causa la objetividad; es el resultado de la subjetividad. El mundo no la está causando: tú la estás causando.


Cuento Zen: El fracaso de la zorra

El fracaso de la zorra

La zorra no pudo alcanzarlas, pero para el ego es difícil aceptar que se fracasó. En vez de reconocer: «He fracasado», el ego dirá: «No valían la pena».


Cuento Zen: El maestro nido de pájaro

El maestro nido de pájaro

Alcanzar la claridad y ser un erudito, solo se adquiere a través del esfuerzo. Has de trabajar para ello. En ese mundo interior nada puede ganarse prestado.


Cuento Zen: La inocencia

La inocencia

En la inocencia no hay pasado, solo hay futuro. El pasado te corrompe porque provoca memorias, experiencias y expectativas. Te vuelven listo pero no claro.


Cuento Zen: La maestra y la guerra

La maestra y la guerra

La maestra decía al acabar la guerra: Dios ha sido muy bueno con nosotros: rezamos sin parar y todas las bombas han caído en la otra parte de la ciudad.


Cuento Zen: La novela por la mitad

La novela por la mitad

La vida siempre está en la mitad. Siempre estás en el medio, no conoces el principio. Las religiones de alguna forma tratan de suministrar el principio.


Cuento Zen: La realidad objetiva

La realidad objetiva

El mundo objetivo es la primera capa de la existencia; si te pierdes en ello te mantendrás con lo más superficial perdiéndote lo bello de la realidad.


Cuento Zen: Los pies del rey

Los pies del rey

Una comprensión profunda mediante la meditación revela que si cambia la mente, cambiará el mundo. Entonces, donde estés se te revelará un mundo diferente.


Cuento Zen: Muertos enterrando muertos

Muertos enterrando muertos

Los que no conocen el sabor del presente serán muertos enterrando muertos. Si viven en él, estarán siempre aquí, en la vida misma; en todo lo que hay vida.


Cuento Zen: No te ocupes de lo inútil

No te ocupes de lo inútil

Sucede continuamente en la vida hasta el punto de olvidar lo más trascendental. Si sigues ocupándote de lo inútil, y te olvidarás completamente de lo más esencial.