Cuentos sobre: ESE


Cuento Zen: El aquí y el ahora

El aquí y el ahora

El Buda decía repetidamente que si podías estar en el ahora, no había necesidad de ninguna técnica para meditar. El ahora hará todo lo que sea necesario.


Cuento Zen: El árbol de los deseos

El árbol de los deseos

Los deseos te conducirán al infierno, los deseos en sí, son un camino al infierno. Por eso Buda dice: A menos que dejes de desear no podrás ser dichoso.


Cuento Zen: El brindis del bohemio

El brindis del bohemio

Celebración de un año nuevo entre bohemios: un brindis por la vida y el amor. Una mágica reunión de seis bohemios brindando la llegada del nuevo año.


Cuento Zen: El café y los amigos

El café y los amigos

Los amigos beben café, se sientan juntos en un lugar agradable y cálido para escuchar y conversar simplemente con el corazón a su compañero del alma.


Cuento Zen: El deseo de vida y muerte

El deseo de vida y muerte

El deseo de vivir y de morir van unidos, se unifican. Porque si la vida requiere deseo, la muerte también necesita del deseo. No decimos que Cristo murió.


Cuento Zen: El meditador presente

El meditador presente

Un meditador ni se preocupa por el pasado, ni por el futuro. Está centrado en el presente, y lo que tiene lo disfruta en su plenitud, segundo a segundo.


Cuento Zen: El monje y la mujer hermosa

El monje y la mujer hermosa

La mente provoca todo tipo de miserias como le sucedió al monje que no dejaba de pensar en la hermosa mujer. Su mente siempre estuvo alejada del presente.


Cuento Zen: El prisionero

El prisionero

No pueden quitarte la libertad a menos que tú la entregues. Para ser libre se necesita ser consciente, la prisión está enraizada en nuestra inconsciencia.


Cuento Zen: El viajero sediento

El viajero sediento

Los individuos de la caravana olvidaron la necesidad del sediento. Pasa en la vida y sigues ocupándote de todo lo inútil, y te olvidas de lo más esencial.


Cuento Zen: Entender el ahora

Entender el ahora

Estar en el ahora puedes intentar, pero el esfuerzo puede resultar vano. Si te esfuerzas por estar en el presente este esfuerzo se mueve hacia el futuro.


Cuento Zen: Escuchando a Theodore Roosevelt

Escuchando a Theodore Roosevelt

Si escuchas a alguien aprovecha para practicar este ejercicio: préstale tu atención. Hazte uno con tu interlocutor; sé consciente de lo que estás haciendo.


Cuento Zen: Has oído el canto de ese pájaro

Has oído el canto de ese pájaro

Si miras un árbol y ves solamente un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol.


Cuento Zen: La cerca y los leones

La cerca y los leones

Somos como el león de la historia, estudiamos la naturaleza de la cerca para liberarnos del deseo, rendirnos al despertar sin hacer daño a los demás.


Cuento Zen: La esencia de la felicidad

La esencia de la felicidad

La verdadera felicidad y la desdicha dependen de como afrontemos todos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos que nos suceden.


Cuento Zen: La esencia de la iluminación

La esencia de la iluminación

Si de verdad prestas el mismo tipo de atención a todo, verás que todo se volverá sagrado. Si su atención se vuelve absoluta, todo lo físico se disolverá.


Cuento Zen: La felicidad es como la mariposa

La felicidad es como la mariposa

Recuerda: La paz, el silencio y tranquilidad, es el estado de la felicidad. El ser humano no alcanza la felicidad a través del deseo y de la comparación.


Cuento Zen: La historia del beso

La historia del beso

John y Mary se dirigían a casa a altas horas de la noche. Tengo un miedo espantoso. ¿Y de qué tienes miedo? De que puedas intentar besarme…


Cuento Zen: La naturaleza humana y el deseo

La naturaleza humana y el deseo

La explotación sucede porque deseas. Entonces creas la posibilidad de ser explotado. Reduce tus deseos tanto como puedas, porque no son naturales.


Cuento Zen: La pasión por la verdad

La pasión por la verdad

La mente llena de pasión no puede ver la verdad, es una mente llena de descontento con el presente, que no vive. Dice que mañana, nunca aquí y ahora.


Cuento Zen: La ratoncita poderosa

La ratoncita poderosa

El poder está en ti, tú puedes lograr todo con la esencia interna. Es el secreto del poder de tu interior para triunfar, un acto creador por excelencia.


Cuento Zen: Pepe el musculoso

Pepe el musculoso

Sin la renuncia no hay manera de apaciguar el apego y el placer; para los seres sintientes atados al deseo, un buen comienzo sería practicar la renuncia.