La naturaleza humana y el deseo

Ilustración del cuento: La naturaleza humana y el deseo

La explotación sucede porque deseas. Entonces creas la posibilidad de ser explotado. Reduce tus deseos tanto como puedas, porque no son naturales.

Cuento zen sobre el deseo

Un científico se había pasado diez años investigando la posibilidad de transformar el agua en petróleo. Estaba convencido de que todo lo que necesitaba para llevar a cabo la deseada transformación era una sola sustancia; pero, por más que lo intentó, la fórmula se le resistía.

Un día se enteró de que en las montañas del Tíbet vivía un Lama que lo sabía todo y podía revelarle la fórmula que andaba buscando.

Pero tenía que cumplir tres condiciones: debería viajar hasta allí completamente solo, y el viaje era muy peligroso; debería ir a pie, y el viaje era largo y penoso; y, si conseguía llegar hasta el Lama, no podría hacerle más que una sola pregunta.

Le llevó una serie de largos y penosos meses cumplir las dos primeras condiciones. Y cuando logró llegar a presencia del Lama, se llevó la sorpresa de su vida al comprobar que se trataba no de un anciano con barba y lleno de arrugas, sino de una joven y atractiva mujer, mucho más hermosa que cuanto él habría podido imaginar.

Ella le sonrió dulcemente y, con una voz que a él le pareció celestial, le dijo: ¡Enhorabuena, viajero! Has logrado llegar a esta verdadera fortaleza. Ahora dime. ¿Cuál es tu pregunta?

Y, para su propia sorpresa, el científico se oyó a sí mismo decir: Hermosa mujer, ¿puedo saber si está usted casada?

MORALEJA

Cuando enfocas la vida con el deseo, y solo con el deseo tienes un enfoque parcial; se presentarán malentendidos inevitablemente. Una persona que está intentando imaginarse la vida, va a caer con seguridad en una trampa tremenda y no será capaz de salir de ella fácilmente.

Una vez que empiezas a intelectualizar sobre la vida, comienzas a extraviarte. La vida se tiene que vivir. La vida se tiene que vivir existencialmente y no con el deseo. El deseo no es un puente sino una barrera. El enfoque del deseo es un enfoque mental.

Observa siempre donde termina la necesidad y donde comienza el deseo. Conviértelo en una consciencia continua. Si eres capaz de distinguirlos, habrás alcanzado algo, una pista para la existencia. Tener necesidades es hermoso, desear es feo. Pero hay gente que continúa deseando y va reduciendo sus necesidades, es decir están haciendo justo lo opuesto a lo que hay que hacer.

Un hombre que no desea no puede ser explotado, entonces ninguna iglesia puede explotarte. La explotación sucede porque deseas. Entonces creas la posibilidad de ser explotado. Reduce tus deseos tanto como puedas, porque no son naturales.

Pero nunca reduzcas tus necesidades porque son naturales, trata de satisfacer tus necesidades. Y obsérvalo todo. No hay muchas necesidades, no son muchas, y son muy simples. Deshazte de los deseos y sé consciente. Entonces trascenderás el tiempo. Los deseos crean el tiempo, pero si vas reduciendo los deseos, te encontrarás más allá del tiempo. Y acuérdate de distinguir entre deseo y necesidad, si no te verás sumido en una gran confusión.


CUENTOS RELACIONADOS


naturaleza
Cuento Zen: El lirio y la hormiguita

El lirio y la hormiguita

Este hermoso cuento Zen nos enseña que no hay que esperar un mañana para decirle a tus seres queridos que lo amas o lo importantes que son en tu vida.


Cuento Zen: El árbol obediente

El árbol obediente

Los niños son esclavos como el árbol obediente. Si te fijas, todo el mundo vive en la esclavitud, ocultando sus heridas detrás de bellas palabras.


Cuento Zen: El amor y las flores de Blavatsky

El amor y las flores de Blavatsky

Da tu amor a cualquiera, al extraño a quien sea. No se trata de dar algo valioso, basta con echar una mano. Aprende a dar de corazón y descubrirás el amor.


deseos
Cuento Zen: Joneyed y el barbero

Joneyed y el barbero

El proceso de condicionamiento debe cambiar. La mente debe ser entrenada para servir al amor. Y entonces la vida se puede convertir en un festival de luz.


Cuento Zen: El deseo de vida y muerte

El deseo de vida y muerte

El deseo de vivir y de morir van unidos, se unifican. Porque si la vida requiere deseo, la muerte también necesita del deseo. No decimos que Cristo murió.


Cuento Zen: La naturaleza humana y el deseo

La naturaleza humana y el deseo

La explotación sucede porque deseas. Entonces creas la posibilidad de ser explotado. Reduce tus deseos tanto como puedas, porque no son naturales.


cuentos
Cuento Zen: La reina que se le caían los dientes

La reina que se le caían los dientes

La anciana sabia interpretó a la Reina el sueño que se le caían los dientes con prudencia. Si tus palabras no son un regalo es mejor que no las pronuncies.


Cuento Zen: No imites a nadie

No imites a nadie

Sabiduría es vivir plenamente la luz de tu propia consciencia sin la necedad de seguir a otros, de imitar y de convertirte en la sombra de alguien.


Cuento Zen: El espejismo

El espejismo

En un espejismo, todo es falso. Él no la causa la objetividad; es el resultado de la subjetividad. El mundo no la está causando: tú la estás causando.