LA ILUMINACION ESPIRITUAL
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ESCRITOS - HUMOR

ANTHONY DE MELLO

Primera en la frente

PRIMERA EN LA FRENTE

La escucho hasta que ella se detuvo para tomar aliento. Entonces dijo: La primera en la frente. Cuenta la historia que vivieron felices para siempre.

HUMOR INTELIGENTE

El avión de Malaysia

EL AVIÓN DE MALAYSIA

Con toda la razón el científico Albert Einstein decía: Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.

Espiritualidad y humor

ESPIRITUALIDAD Y HUMOR

Muchos asocian a la espiritualidad con seriedad y solemnidad. En esta nota demostramos cómo el humor atraviesa los distintos credos y enseñanzas.

Chistes con moraleja

CHISTES CON MORALEJA

Los caminos para alcanzar la iluminación son infinitos y el humor no se podía quedar atrás, las moralejas de estos chistes nos conducen a ser mejores.

El humor de Jesús

EL HUMOR DE JESÚS

El humor es siempre la «Medicina» de Dios Todo y Eterno. Un corazón alegre es la mejor medicina; un espíritu abatido termina por secar los huesos.

El abogado chiste buenísimo

EL ABOGADO CHISTE BUENÍSIMO

Un agente de tránsito detiene un abogado que conducía a exceso de velocidad presentándose el siguiente diálogo: Usted conducía a exceso de velocidad.

Sin orejas

SIN OREJAS

Lamentablemente, José Antonio había nacido sin orejas y, aunque había tenido mucho éxito en los negocios, ese problema le molestaba muchísimo. Un día.

El fotógrafo para reír un poco

EL FOTÓGRAFO PARA REÍR UN POCO

Una pareja llevaba muchos años de matrimonio y no había logrado tener familia. Tras consultar varios doctores sin éxito fueron a ver un especialista.

Humor médico

HUMOR MÉDICO

En todo buen oficio surgen citas originales, anécdotas o chistes relacionados con éste. A pesar de que el ambiente médico es visto a veces como serio.

Un poco de humor

UN POCO DE HUMOR

El niñito pregunta a su madre: ¡Mamá! ¿Por qué vos sos blanca, papá es negro y yo soy japonés? ¡Ah, mijito! Si supieras la fiesta que hubo ese día.

Unas cuantas gotas de humor

UNAS CUANTAS GOTAS DE HUMOR

Un día, haciendo fila en WAL-MART para comprar en la cafetería, Roberto le dice a Miguel, que también estaba en la fila, Me duele mucho el codo.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».