A niveles espirituales la verdad es una; no puede ser de otra forma porque la existencia es un universo. Es una unión. Lo que llamamos Verdad, Tao o Dios.
La verdad libera, lo demás esclaviza. Y la verdad no se puede encontrar mediante el esfuerzo intelectual, la verdad no es una teoría, es una experiencia.
Buscar en las escrituras la verdad a través de las filosofías, es mirar el reflejo. Si pides, cómo deberías vivir tu vida, estás pidiendo un mal consejo.
Un buscador de la verdad no lleva teorías con él, está abierto y vulnerable. Puede escuchar. Un religioso nunca escucha. Él cree que ya sabe la verdad.
La verdad no ofrece garantía alguna. La verdad es tan sincera que no puede prometer: da lo que tenga que dar aquí y ahora. La verdad vive en el presente.
Para saber la verdad no seas creyente ni ateo. No digas: Dios existe, ni: Dios no existe, porque lo que sea que digas se convertirá en un deseo profundo.
El amor no conoce el rechazo, el amor no conoce quejas. El amor es una comprensión profunda. Amar a alguien no significa que el otro también debe amarnos.
Los místicos insisten que la verdad se conoce a través del silencio. Si dejas las palabras conoces la realidad, las palabras crean la barrera en tu mente.
Si tu mente no crea palabra alguna, en ese silencio está Dios, o la Verdad. En el momento en que aparecen las palabras, dejas de estar en tu propio ser.
Tú no puedes conquistar la verdad. Es una tontería la parte conquistando al todo. La verdad no es un proceso que tú puedas conseguir, es un acontecimiento.
El amor es un fulgor de tu subjetividad, y entre más amplio sea, más grande es tu alma y amplias son las alas de tu amor y grande es el cielo de tu ser.
Es realmente importante buscar la verdad y estar dispuesto a renunciar a las ideas equivocadas para encontrarla. Lo que vemos no es lo que realmente es.
La verdad es extremadamente difícil de adaptar a nuestras preconcepciones, mucho más difícil que para un elefante ponerse el bañador de una hormiga.
Procura ser preciso y veraz con tu información. Cada información mal dada es un veneno; Solo la información verdaderamente veraz da buenos resultados.
La gente prefiere aceptar a la mentira disfrazada y no a la verdad desnuda. Algún día toda la verdad saldrá del pozo para fustigar a todos los mentirosos.
Lo último o definitivo y la verdad significan lo mismo. La vida no es matemática; no es lógica, no es ciencia. Es algo más, y ese algo es lo más valioso.
¿Todas tus andanzas y tus búsquedas para descubrir la verdad te sirven para algo? Sí, te preparan para reconocerla en el preciso momento que se presente.
La verdadera riqueza es cuando puedes crear riqueza interior y llega un momento y sucede la armonía, la riqueza exterior encontrándose con la interior.
La verdad es o no es. Siempre es total. No puedes decir que es cierta hasta cierto punto. No, la verdad no conoce gradaciones, no es relativa. Es o no es.
Nunca monopolices la verdad. Con esa actitud puedes reírte de toda estupidez creada en nombre de la religión, en nombre del amor, en nombre de la iglesia.
Para conocer la verdad has de ser inmenso, vasto, amoroso, inquisidor, meditativo, pero sin prejuicios, sin libros sagrados, sin conceptos ni filosofías.
La energía del amor es la oración. Las religiones organizadas la han destruido. Te dieron oraciones prefabricadas. La oración es un sentimiento espontáneo.
La mente llena de pasión no puede ver la verdad, es una mente llena de descontento con el presente, que no vive. Dice que mañana, nunca aquí y ahora.