El reflejo de la luna

Ilustración del cuento: El reflejo de la luna

Buscar en las escrituras la verdad a través de las filosofías, es mirar el reflejo. Si pides, cómo deberías vivir tu vida, estás pidiendo un mal consejo.

Cuento zen sobre la verdad

Una noche el poeta loco, estaba sentado en su porche inclinado sobre un cubo con agua.

Un místico sufí que pasaba por allí observo al poeta y lo que hacía, y le preguntó: ¿Qué es lo que haces?

El poeta loco le contestó, Estoy contemplando la luna en un cubo de agua.

El místico sufí empezó a reír; con una tremenda carcajada, con una risa loca. El poeta loco empezó a sentirse incómodo. Una multitud se congregó.

Y el poeta le dijo; ¿Qué es lo que ocurre? ¿Por qué te ríes tanto? ¿Por qué me estás ridiculizando?

El místico sufí le dijo, A no ser que te hayas roto el cuello, ¿por qué no miras directamente a la luna en el cielo?

El poeta loco tristemente respondió: no conozco otra forma de ver la luna.

MORALEJA

Buscar en las escrituras, buscar la verdad a través de las filosofías es mirar el reflejo. Si le pides a alguien, cómo deberías vivir tu vida, estás pidiendo un mal consejo porque ese hombre solamente podrá hablar sobre su propia vida. Y nunca, jamás, hay dos vidas que sean iguales. Sea lo que sea que te pueda decir o impartir será algo sobre su propia vida, y eso solamente si es que él ha vivido. Puede que él también haya preguntado a algún otro, puede que él mismo haya sido un imitador. Entonces es un reflejo de mi reflejo.

Y los siglos pasan y la gente sigue reflejando el reflejo, del reflejo, del reflejo, y la verdadera luna llena está siempre en el cielo esperándote. Es tu luna, es tu cielo. Mírala directamente. Hazlo directamente. ¿Por qué pedir prestados mis ojos o los ojos de alguien? Se te han dado ojos, hermosos ojos para ver, y ver directamente. ¿Por qué pedir comprensión prestada? Recuérdalo, puede que sea comprensión para mí, pero desde el instante en que la toma prestada, se convierte para ti en conocimiento, y deja de ser comprensión.

Comprensión es eso que ha experimentado uno mismo. Puede que sea comprensión para mí, si yo he mirado a la luna, pero en el instante en, que te lo digo a ti, se convierte en conocimiento, y deja de ser comprensión. Entonces solo es algo verbal, es pura lingüística. Y el lenguaje es una mentira.

Por esto lo primero es: no le pidas a nadie como deberías vivir tu vida. La vida es muy valiosa. Vívela. No te estoy diciendo que no cometerás errores; los cometerás. Recuerda solamente una cosa: no cometas los mismos errores una y otra vez. Con eso hay suficiente.

Si cometes un nuevo error cada día, comételos, pero no repitas los errores. Eso es una estupidez. El hombre que es capaz de encontrar sus errores que comete cada día, estará creciendo continuamente. Ese es el único modo de aprender, esa es la única forma de descubrir tu propia luz interior.


CUENTOS RELACIONADOS


verdad
Cuento Zen: La actitud con la verdad

La actitud con la verdad

Para conocer la verdad has de ser inmenso, vasto, amoroso, inquisidor, meditativo, pero sin prejuicios, sin libros sagrados, sin conceptos ni filosofías.


Cuento Zen: El verdadero amor

El verdadero amor

El amor es un fulgor de tu subjetividad, y entre más amplio sea, más grande es tu alma y amplias son las alas de tu amor y grande es el cielo de tu ser.


Cuento Zen: La oveja pérdida

La oveja pérdida

La verdad es o no es. Siempre es total. No puedes decir que es cierta hasta cierto punto. No, la verdad no conoce gradaciones, no es relativa. Es o no es.


poesia
Cuento Zen: El reflejo de la luna

El reflejo de la luna

Buscar en las escrituras la verdad a través de las filosofías, es mirar el reflejo. Si pides, cómo deberías vivir tu vida, estás pidiendo un mal consejo.


cuentos
Cuento Zen: El estúpido ritual del gato

El estúpido ritual del gato

La meditación tiene un elevado valor de la vida. No debe ser reducido a estúpidos rituales. Todos los rituales son falsos; son programaciones culturales.


Cuento Zen: El párroco de doble moral

El párroco de doble moral

La ambición es la pasión del ego. Esos dotados con ella pueden realizar actos muy buenos o actos muy malos. Todo depende de la moral que las dirigen.


Cuento Zen: El desapego y el abandono

El desapego y el abandono

Desapego, ese es el secreto, es un arte. Todo lo que se guarda se estropea. La razón es que todo lo que es importante, vivo y en movimiento, es momentáneo.