La tienda de la verdad

Ilustración del cuento: La tienda de la verdad

Es realmente importante buscar la verdad y estar dispuesto a renunciar a las ideas equivocadas para encontrarla. Lo que vemos no es lo que realmente es.

Cuento zen sobre la verdad

No podía dar crédito a mis ojos cuando vi el nombre de la tienda. Así que allí vendían la verdad, por lo tanto, me apresure a comprarla. La correctísima dependienta me preguntó qué clase de verdad deseaba yo comprar: verdad parcial o verdad plena.

Respondí que, por supuesto, verdad plena. No quería fraudes, ni apologías, ni racionalizaciones. Lo que deseaba era mi verdad desnuda, clara y absoluta.

La dependienta me condujo a otra sección del establecimiento en la que se vendía la verdad plena.

El vendedor que trabajaba en aquella sección me miró compasivamente y me señaló la etiqueta en la que figuraba el precio.

El precio es muy elevado, señor, me dijo.

¿Cuál es? Le pregunté yo, decidido a adquirir la verdad plena a cualquier precio.

Si usted se la lleva, me dijo, el precio consiste en renunciar a todas las percepciones ilusorias de la mente.

MORALEJA

Solo la mano que borra puede escribir lo verdadero.

Muchos aún no están listos para pagar el precio por la Verdad. Aunque ansían la paz y el descanso, prefieren engañasen un poco a sí mismos con sus justificaciones y sus racionalizaciones. Siguen buscando aún el refugio en sus creencias incontestables.

Eres muy afortunado si tienes el deseo por la verdad, pero en tu búsqueda de la verdad, lo que es buscado es una imagen, o una idea. Estas son todas cosas mentales. Puede que sean cosas hermosas, pero incluso los conceptos más sutiles siguen siendo cosas.

La paradoja de la verdad por excelencia: el universo no es lo que vemos, ni somos lo que creemos que somos; el verdadero universo es una corriente de existencia, conciencia y bienaventuranza indiferenciada, cuya esencia primaria es la identidad de todo lo existente.


CUENTOS RELACIONADOS


verdad
Cuento Zen: Las palabras del silencio

Las palabras del silencio

En silencio se es capaz de entender. La existencia se manifiesta sin palabras, una comunicación sin palabras que solamente el silencio puede escuchar.


Cuento Zen: La objetividad y la subjetividad

La objetividad y la subjetividad

Lo último o definitivo y la verdad significan lo mismo. La vida no es matemática; no es lógica, no es ciencia. Es algo más, y ese algo es lo más valioso.


Cuento Zen: El amor verdadero

El amor verdadero

El amor no conoce el rechazo, el amor no conoce quejas. El amor es una comprensión profunda. Amar a alguien no significa que el otro también debe amarnos.


precio
Cuento Zen: La tienda de la verdad

La tienda de la verdad

Es realmente importante buscar la verdad y estar dispuesto a renunciar a las ideas equivocadas para encontrarla. Lo que vemos no es lo que realmente es.


Cuento Zen: Alejandro Magno y el agua

Alejandro Magno y el agua

Nunca conocerás el verdadero valor del agua, a menos que hayas estado sediento en el desierto como lo figurado con Alejandro Magno y la botella de agua.


plena
Cuento Zen: Jesús vivió plenamente

Jesús vivió plenamente

Jesús está en absoluta libertad, vive plenamente. No está en el cielo, no está en el infierno. Es totalmente libre de cualquier prisión: sea buena o mala.


Cuento Zen: La tienda de la verdad

La tienda de la verdad

Es realmente importante buscar la verdad y estar dispuesto a renunciar a las ideas equivocadas para encontrarla. Lo que vemos no es lo que realmente es.