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FRASES VELO

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Anonimo: Cuán maravillosa es la calma en la mente, porque detiene el tiempo y la velocidad en que nos movemos pudiendo ser más participes de la perfecta y sincrónica interrelación natural de todos los eventos.

Antonio Machado: Debajo de todo lo que pensamos, vive todo lo que creemos, como el último velo de nuestros espíritus.

Arthur Schopenhauer: Sólo recuerda, una vez que estas sobre la colina, empiezas a tomar velocidad.

Baha Ullah: Eres el sol de los cielos de mi santidad; no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavío de la vida.

Barbara Kingsolver: El dolor llega al corazón con velocidad eléctrica, pero la verdad se mueve al corazón tan lentamente como un glaciar.

Carlos Castaneda: Un guerrero cazador trata íntimamente con su mundo y, sin embargo, es inaccesible para ese mismo mundo. Lo toca ligeramente, permanece el tiempo preciso y luego se aleja velozmente, sin apenas dejar rastro.

Homero Simpson: Vi una película de un autobús que tenía que recorrer la ciudad a más de 80 kilómetros por hora y si bajaba la velocidad estallaba, creo que se llamaba El Autobús que Tenía que ir Rápido.

Honore de Balzac: Las nubes son el velo del Altísimo.

JBN: ¿Sabía usted? que si la población de China caminara delante de usted en una sola fila, esta nunca tendría fin debido a la velocidad de reproducción en este país.

Jesus el Cristo: Tu existencia es una cuestión de frecuencias vibratorias. Al ser elevadas las percepciones espirituales más veloces serán las frecuencias vibratorias.

Krishna: Cuando el velo de la ilusión se aparta y se les permite a los ojos ver la verdad, nos damos cuenta de que los ojos no son suficientemente fuertes para resistir su presencia.

Maquiavelo: El león no puede protegerse de las trampas y el zorro no puede defenderse de los lobos. Uno debe ser por tanto un zorro para reconocer trampas y león para asustar a los lobos.

Maquiavelo: El hombre prudente siempre debe seguir el camino pisado por los grandes hombres e imitar a los más excelentes, de modo que si no alcanza su grandeza, al menos recibirá algo de ella.

Maquiavelo: No hay nada más difícil de llevar a cabo, más peligroso de conducir o más incierto en su éxito que llevar la iniciativa en la introducción de un nuevo orden de cosas.

Maquiavelo: Yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla.

Maquiavelo: Es necesario para aquel quien establece un estado y organiza leyes, que presuponga que todos los hombres son malos y que siempre van a actuar de acuerdo con la maldad de sus espíritus cada vez que tienen libre el camino.

Maquiavelo: Cuando veáis al servidor pensar más en sus propios intereses que en los vuestros, y que interiormente busca sus propios beneficios en todas las cosas, ese hombre nunca será un buen sirviente, ni jamás podréis confiar en él.

Maquiavelo: Hay tres clases de cerebros: el primero discierne por sí, el segundo entiende lo que los otros disciernen y el tercero no entiende ni discierne lo que los otros disciernen. El primero es excelente, el segundo bueno y el tercero inútil.

Maquiavelo: Los hombres en general juzgan más por las apariencias que por la realidad. Todos los hombres tienen ojos, pero pocos tienen el don de la penetración.

Maquiavelo: La naturaleza que nos enmarcó de cuatro elementos, combatiendo en nuestros senos para el regimiento, nos enseña a todos a tener mentes aspirantes.

Maquiavelo: Las personas deben ser acariciadas o aplastadas. Si les haces un daño menor obtendrás su venganza; pero si los lisias no hay nada que puedan hacer.

Maquiavelo: El príncipe prudente debe preferir rodearse de hombres de buen juicio a los que dará la libertad de decirle la verdad.

Maquiavelo: El hombre olvida antes la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.

Maquiavelo: La forma en que vivimos es tan diferente de cómo debemos vivir que el que estudia lo que debe hacerse en lugar de lo que se hace, aprenderá el camino hacia su caída más que a su preservación.

Maquiavelo: La guerra debe ser el único estudio de un príncipe. Debe considerar la paz sólo como un tiempo de respiración, que le da tiempo para inventar, y proporciona la capacidad de ejecutar planes militares.

Maquiavelo: Guerra justa es aquella que es necesaria.

Maquiavelo: La política no tiene relación con la moral.

Maquiavelo: Es doblemente placentero mentir al impostor.

Maquiavelo: El que quiere ser obedecido debe saber mandar.

Maquiavelo: Nada grandioso fue jamás conseguido sin peligro.

Maquiavelo: Es mejor ser amado que temido, sino puedes ser ambos.

Maquiavelo: El que engaña encontrará siempre quien se deja engañar.

Maquiavelo: La habilidad y la constancia son las armas de la debilidad.

Maquiavelo: Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen.

Maquiavelo: Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen.

Maquiavelo: No hay nada más importante que aparentar ser religioso.

Maquiavelo: El odio se gana tanto por las buenas obras como por el mal.

Maquiavelo: Es mejor actuar y arrepentirse que no actuar y arrepentirse.

Maquiavelo: El vulgo se deja seducir siempre por la apariencia y el éxito.

Maquiavelo: No estoy interesado en preservar el status quo; quiero derrocarlo.

Maquiavelo: No hay que atacar al poder si no tienes la seguridad de destruírlo.

Maquiavelo: El hombre sabio hace a la primera lo que el necio hace a la última.

Maquiavelo: Donde la voluntad es grande, las dificultades no pueden ser grandes.

Maquiavelo: Las minorías no tienen sitio cuando la mayoría tiene donde apoyarse.

Maquiavelo: La tardanza nos roba a menuda la oportunidad y roba nuestras fuerzas.

Maquiavelo: 4-No puede haber grandes dificultades donde abunda la buena voluntad.

Maquiavelo: Quien desee éxito constante debe cambiar su conducta con los tiempos.

Maquiavelo: Los ejércitos mercenarios y los auxiliares son inútiles y peligrosos.

Maquiavelo: Los odios de los hombres generalmente nacen del temor o de la envidia.

Maquiavelo: Una ley no debe nunca conculcar la fe empeñada en los pactos públicos.

Maquiavelo: La historia es la ciencia de los hombres, de los hombres en el tiempo.

Maquiavelo: Un príncipe nunca carece de razones legítimas para romper sus promesas.

Maquiavelo: La mejor fortaleza que un príncipe puede poseer es el afecto de su gente.

Maquiavelo: Un cambio siempre deja el camino abierto para el establecimiento de otros.

Maquiavelo: Es central saber disfrazar bien las cosas y ser maestro en el fingimiento.

Maquiavelo: No hay guerra que evitar; solo puede ser pospuesta en la ventaja de otros.

Maquiavelo: Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira.

Maquiavelo: Más que los actos de los malos, me horroriza la indiferencia de los buenos.

Maquiavelo: Los hombres rara vez tienen el valor suficiente para ser o extremadamente buenos o extremadamente malos.

Maquiavelo: Castigar a uno o dos transgresores para que sirva de ejemplo es más benévolo que ser demasiado compasivo.

Maquiavelo: Los hombres van de una ambición a otra: primero, buscan asegurarse contra el ataque y luego, atacan a otros.

Maquiavelo: El primer método para estimar la inteligencia de un gobernador es mirar los hombres que tiene a su alrededor.

Maquiavelo: No es preciso que un príncipe posea todas las virtudes citadas, pero es indispensable que aparente poseerlas.

Maquiavelo: Si una lesión tiene que ser hecha a un hombre, debería ser tan severa que su venganza no necesite ser temida.

Maquiavelo: Cuanta más arena ha escapado del reloj de arena de nuestra vida, más claramente deberíamos ver a través de él.

Maquiavelo: La guerra es solo cuando es necesario; las armas son permisibles cuando no hay esperanza excepto en las armas.

Maquiavelo: Las viejas ofensas no se borran con beneficios nuevos, tanto menos cuanto el beneficio es inferior a la injuria.

Maquiavelo: El primer método para estimar la inteligencia de un gobernante es mirar a los hombres que tiene alrededor de él.

Maquiavelo: Dios no quiere hacerlo todo, para no quitaros el libre albedrío y aquella parte de la gloria que os corresponde.

Maquiavelo: Creo que el verdadero modo de conocer el camino al paraíso es conocer el que lleva al infierno, para poder evitarlo.

Maquiavelo: Los hombres que no obran bien siempre andan temiendo que otros les respondan con las acciones que las propias suyas se merecen.

Maquiavelo: La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.

Maquiavelo: No hay otra forma que protegerte a ti mismo de la adulación que hacer entender a los demás que decirte la verdad no te ofenderá.

Maquiavelo: Un hijo puede soportar con ecuanimidad la pérdida de su padre, pero la pérdida de su herencia puede llevarlo a la desesperación.

Maquiavelo: Para entender la naturaleza de la gente, uno debe ser un príncipe y para entender la naturaleza del príncipe, uno debe ser la gente.

Maquiavelo: Los hombres deberían ser tratados generosamente o destruidos, porque pueden vengarse de las lesiones leves, de las fuertes no pueden.

Maquiavelo: En todas las cosas humanas, cuando se examinan de cerca, se demuestra que no pueden apartarse los obstáculos sin que de ellos surjan otros.

Maquiavelo: No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de un nuevo orden.

Maquiavelo: Ante todo, ármate.

Maquiavelo: El fin justifica los medios.

Maquiavelo: Antes de todo lo demás, ármate.

Maquiavelo: Cuando uno ha sido buen amigo, encuentra buenas amistades aun a pesar suyo.

Maquiavelo: Las leyes no deben mirar hacia cosa ya pasada, sino proveer para las futuras.

Maquiavelo: Es un mal ejemplo no observar una ley, sobre todo por parte del que la ha hecho.

Maquiavelo: Los hombres se conducen principalmente por dos impulsos; o por amor o por miedo.

Maquiavelo: De los seres humanos en general, se puede decir que son hipócritas y codiciosos.

Maquiavelo: Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eres.

Maquiavelo: Es defecto común de los hombres no preocuparse por la tempestad durante la bonanza.

Maquiavelo: La naturaleza crea pocos hombres valientes, la industria y entrenamiento hace muchos.

Maquiavelo: Los príncipes y gobiernos son mucho más peligrosos que otros elementos en la sociedad.

Maquiavelo: Un príncipe que no es sabio no puede ser bien aconsejado y, por ende, no puede gobernar.

Maquiavelo: Debe estimarse muy poco vivir en una ciudad donde las leyes pueden menos que los hombres.

Maquiavelo: Si quien gobierna no reconoce los males hasta que los tiene encima, no es realmente sabio.

Maquiavelo: No son los títulos los que honran a los hombres, sino que los hombres honran a los títulos.

Maquiavelo: La promesa dada fue una necesidad del pasado; la palabra rota es una necesidad del presente.

Maquiavelo: Los hombres intrínsecamente no confían en nuevas cosas que no han experimentado por si mismos.

Maquiavelo: La sabiduría consiste en saber distinguir la naturaleza del problema y en elegir el mal menor.

Maquiavelo: De la humanidad podemos decir en general que son volubles, hipócritas y codiciosos de ganancia.

Maquiavelo: Un príncipe que tenga una ciudad fuerte y que no sea odiado por su pueblo no puede ser atacado.

Maquiavelo: La experiencia siempre ha demostrado que jamás suceden bien las cosas cuando dependen de muchos.

Maquiavelo: El vulgo se toma siempre por las apariencias y el mundo se compone fundamentalmente de lo vulgar.

Merkaba: Nuestro Merkaba continúa girando a una velocidad prodigiosa. Visualizamos que del centro de nuestro pecho se enciende una pequeña luz que ilumina.

Niccolo Maquiavelo: Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros.

Nikola Tesla: La extensión de la civilización puede compararse con un incendio; primero, una chispa débil, luego una llama parpadeante, luego un poderoso resplandor, cada vez mayor en velocidad y potencia.

Oprah Winfrey: Si te olvidas de recargar tus baterías, mueres. Y si corres a toda velocidad sin detenerte a tomar aire, pierdes el impulso para terminar la carrera.

Ovidio: El que persigue ayudado por las alas del Amor es más veloz y no necesita descanso.

Rhonda Byrne: Al universo le gusta la VELOCIDAD. No te retrases, no te anticipes, no dudes.

Samuel Taylor Coleridge: El amor de una madre es el velo de luz suave entre el corazón y el padre celestial.

Seneca: A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.

Sun Tzu: Que la velocidad sea la del viento, y el ser compacto como lo es un bosque.

Yogananda: No tienes que luchar para alcanzar a Dios, pero tienes que luchar para rasgar el velo que has creado y que te esconde de él.

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¿POR QUÉ EXISTE EL VELO?

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¿QUIÉNES IMPONEN EL VELO?

Tras él siempre hay una víctima que mira, pero no mira por sí misma, sino a través del velo, un objeto distorsionante. ¿Por qué existe el velo? Preguntar esto es lo mismo que preguntar por qué existen los muros que separan a los refugiados de oriente, de los países europeos; a los palestinos, de los judíos, a los pobres de los ricos, a los mejicanos de los vecinos del norte, a los ignorantes de los sabios y a las mujeres islámicas de tener mirada propia.

¿Por qué existe el velo como símbolo de muralla? Porque hay alguien que lo impone. Y lo mismo que las fronteras, sucede con el velo, porque es una de ellas, una frontera de la sombra con la realidad, un frente opaco contra la luz. Esconde una mirada dominada, secuestrada en cierto modo: una mirada con dueño. Pero su dueño no es el que mira, sino aquel que colocó el velo para condicionar la mirada del que mira. Por eso este mira con los ojos de otro, que es quien tiene el privilegio de mirar libremente, o eso cree. Porque ¿acaso el mirador dominador lo hace con una mirada libre a su vez? ¿No hay tras la suya la mirada de otros y estos a su vez de otros y así sucesivamente?

Quien impone velos y fronteras es, en todo caso, alguna clase de poder. Un poder que pretende por todos los medios evitar ser al que quiere ser. Des-velarse, desplegarse, expandirse más allá de las sombras ¿no es acaso un privilegio de quien mira con libertad? Pero ¿quién es libre, verdaderamente libre? Cualquiera que sea nuestra situación en el mundo, pobre o rico, esto o lo otro, hay un poder invisible que nos coloca los velos: el poder del ego. El ego nos hace creer que somos lo que no somos, incluso que somos diosecillos o hasta dioses mayúsculos, y con ese engaño miramos el mundo. Pero no es nuestra mirada, porque es una mirada condicionada. No es nuestro verdadero yo el que mira, sino el sucedáneo que lo usurpa. Y no es su verdadero yo el yo del que domina e impone los velos.

Si vemos una mujer velada, no solo vemos en ella una persona que oculta su rostro, sino una persona sojuzgada a la que se le impide des-velarse, revelarse, desnudar su mirada, descubrir el mundo por si misma y rebelarse. Para evitar este intento de romper el velo y mirar el mundo por sí misma tiene frente a ella varios poderes para evitarlo: el de la religión y el del marido, la presión interna y la externa, la social, la cultural, la política.

El sueño es una clase de velo, por eso cuando no conseguimos dormir decimos que estamos des-velados. Pero eso no quiere decir que estemos despiertos. Estar despiertos es el resultado de un combate; no contra el sueño, sino contra nuestro lado oscuro; es la victoria que nos permitirá ver el mundo tal como es, la vida tal como es y a nosotros tal como somos, sin que haya ningún intermediario que nos vele y nos empuje a mirar con sus ojos. Recuperar nuestra propia mirada es al único modo de avanzar seguros por el camino de nuestra libertad, porque ser ciego - física o espiritualmente ciego -, supone un riesgo elevado de caer en los muchos abismos de este mundo. Al fin y al cabo, ¿quién desea tal cosa?

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