Cuentos sobre: PERSONA


Cuento Zen: Buscando idiotas

Buscando idiotas

Si logras imaginarte lo que vive otra persona, te sentirás menos inclinado a juzgarla. Inténtalo con firmeza y comprenderás por qué razón se comporta así.


Cuento Zen: Crecer con la crítica

Crecer con la crítica

A nadie le gusta que lo critiquen. Sin embargo, las personas exitosas extraen lo que es positivo de la crítica y la usan para mejorar o cambiar opiniones.


Cuento Zen: El anillo de Giges

El anillo de Giges

Platón insiste para quienes tienen poder hacer lo que es justo o correcto, ya que sus malas acciones dañan sus almas y sus caracteres como personas.


Cuento Zen: El honorable profesor

El honorable profesor

Aprenderás qué es de verdad Dios cuando veas un honorable profesor en todos. Tú eres todo el universo como lo son todos en la vida, todos son tus maestros.


Cuento Zen: El origen de la violencia

El origen de la violencia

Solo el que declara: Acepto la muerte, pues la muerte es una de las circunstancias de la vida, es una realidad, puede ser una persona no violenta.


Cuento Zen: Jesús va al futbol

Jesús va al futbol

¿A qué equipo apoya, buen hombre? ¿Yo?, respondió Jesús visiblemente excitado por el juego. ¡Ah!, yo no animo a ninguno. Simplemente disfruto del juego.


Cuento Zen: La alegría y la comparación

La alegría y la comparación

Si comparas, tu comparación crea problemas. No, a través de la comparación nadie llega a la alegría. La alegría es un estado no comparativo. No compares.


Cuento Zen: La distancia del corazón

La distancia del corazón

Si discutes, no dejes que tu corazón se aleje. No digan nada que distancie, algún día la distancia será tanta que no podrás encontrar el camino de regreso.


Cuento Zen: La feria de las religiones

La feria de las religiones

Si los nombres de Dios desaparecen de tu mente y estás ahí observando, siendo, sin hacer nada, tienes la primera penetración del infinito en el infinito.


Cuento Zen: La mujer racista

La mujer racista

Si te vuelves consciente de la llama interior de tu ser interior, te das cuenta de que no eres una raza privilegiada, eres parte de la unidad infinita.


Cuento Zen: La sensibilidad de George Bernard

La sensibilidad de George Bernard

George Bernard Shaw era una persona llena de afecto y sensibilidad de corazón por el hombre, las mujeres, los niños e incluso las flores de su jardín.


Cuento Zen: La voz que llena la sala

La voz que llena la sala

El amor al igual que la voz del cantante inundan la sala y siguen en posesión de la misma, prescindiendo de lo atestada de gente que la sala pueda estar.


Cuento Zen: Las críticas

Las críticas

Nunca te prevengas para las críticas, así ya no podrán manipularte porque no habrá un sitio donde las críticas puedan adherirse. Eso es total libertad.


Cuento Zen: Las diferentes opiniones

Las diferentes opiniones

Todos tenemos diferentes perspectivas y una propia visión de las cosas. Y sólo porque la opinión es diferente a la tuya no significa que estén equivocados.


Cuento Zen: Las posesiones

Las posesiones

Comprender el sentir y el gozar, mermará la cantidad de posesiones y aumentará la calidad de sensaciones; con poco que posean, vivirán en continuo éxtasis.


Cuento Zen: Los sueños

Los sueños

No existe el soñar por eso aquellos que quieren conocer lo real han de dejar de soñar. El sabio dice: No reposo durante el día, no sueño durante la noche.


Cuento Zen: No es bueno saberlo todo

No es bueno saberlo todo

El saber es personal, el conocimiento es mecánico. Nunca jamás podrás llegar a descubrir la realidad, la verdad, a través de una aproximación mecánica.


Cuento Zen: Por qué las personas se gritan

Por qué las personas se gritan

Con el verdadero amor, no habrá distanciamiento, ni inseguridad. Si las personas se gritan no será posible que acorten la distancia en sus relaciones.


Cuento Zen: Religión vs. Espiritualidad

Religión vs. Espiritualidad

Solo hay una religión, y es el arte de desaparecer como persona para que puedas ser espiritual, hacerte uno con la energía y la existencia impersonal.


Cuento Zen: Transformación de amor

Transformación de amor

Si te transformas en amor, observas cómo cada persona con la que interactúas se transforma a tus ojos al mirarlas con amor, los has creado en tu corazón.