Las posesiones

Ilustración del cuento: Las posesiones

Comprender el sentir y el gozar, mermará la cantidad de posesiones y aumentará la calidad de sensaciones; con poco que posean, vivirán en continuo éxtasis.

Cuento zen sobre poseer

El Gurú estaba meditando a la orilla del río cuando llegó junto a él un discípulo, se inclinó y depositó a sus pies dos enormes perlas como prenda de respeto y devoción.

El Gurú abrió sus ojos y tomó una de las perlas, pero con tan poco cuidado que se le escapó de la mano y fue rodando hasta caer al río.

Horrorizado, el discípulo se zambulló en el agua para recuperarla, pero, a pesar de bucear una y otra vez hasta que se hizo de noche, no consiguió dar con ella.

Al fin, completamente empapado y exhausto, sacó al Gurú de su meditación y le dijo: Tú viste dónde cayó. Indícame el lugar exacto para que yo pueda recuperarla.

El Gurú tomó la otra perla, la lanzó al río y dijo: ¡Justo allí!

MORALEJA

No trates de poseer cosas, porque las cosas en realidad no pueden ser poseídas. Limítate a cerciorarte de que no eres tú poseído por ellas, y serás el soberano de la creación.

Una persona libre nunca está sitiada. Estar sitiado implica que uno tiene posesiones personales que defender. Una persona libre no tiene nada en el mundo salvo su impecabilidad, y la impecabilidad no puede ser amenazada.

Descubre para ti mismo cuáles son las posesiones y los ideales que no deseas. Al saber lo que no quieres, por eliminación, desahogarás la mente, y solo entonces entenderás la esencia que siempre ha estado ahí.

Pero cuando comprendan esta verdad de sentir y gozar, disminuirán la cantidad de sus posesiones y aumentarán la calidad de sus sensaciones; con poco que posean, vivirán en continuo éxtasis.


CUENTOS RELACIONADOS


apegos
Cuento Zen: La chiquilla tiene miedo

La chiquilla tiene miedo

No es sólo una cuestión que atañe a los niños. Estos niños formarán la sociedad del mañana: el niño sin miedo es el padre sin miedo del mañana.


Cuento Zen: El apego

El apego

Este inusitado cuento es para mostrar lo dañoso que un insignificante apego puede resultar para quienes han llegado a ser ricos en dones espirituales.


Cuento Zen: Las posesiones

Las posesiones

Comprender el sentir y el gozar, mermará la cantidad de posesiones y aumentará la calidad de sensaciones; con poco que posean, vivirán en continuo éxtasis.


ideal
Cuento Zen: No debes imitar al rey

No debes imitar al rey

El hombre pierde su propia naturaleza a causa de la imitación. Recuerda: Sólo puedes ser tú mismo. No hay otra posibilidad, simplemente no existe.


Cuento Zen: Las posesiones

Las posesiones

Comprender el sentir y el gozar, mermará la cantidad de posesiones y aumentará la calidad de sensaciones; con poco que posean, vivirán en continuo éxtasis.


cuentos
Cuento Zen: Aceptarse a uno mismo

Aceptarse a uno mismo

Acéptate a ti tal como eres, de manera incondicional y ese será el comienzo de tu verdadera revolución, el comienzo de tu real transformación existencial.


Cuento Zen: La percepción

La percepción

Sin duda la vida lo tiene todo. Pero ves lo que tu percepción te permite ver. Quien percibe un mundo plano es porque no puede ver la redondez de la tierra.


Cuento Zen: La palabra navidad

La palabra navidad

La Navidad está programada en la mente cristiana como la Pascua en los judíos. La realidad de la Navidad no está en la palabra, está en la vivencia.