El amor de una madre
El amor de una madre es como la sombra que ofrece el árbol, ya sean buenos o malos, jóvenes o viejos, incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.
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El choque
Al alcanzar un estado extático, la risa es lo único que queda. Quien pierde toda su risa está en la cima de la ignorancia, pierde el sentido de la vida.
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El marido programado
Lo que haces como hábito y que no puedes dejar de hacer porque te domina, te hace dependiente, esclavo de lo que crees, porque te lo han programado.
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La caridad y el egoísmo
El egoísta crea situaciones como la de la zanahoria; esa es la única forma en que el ego puede existir, mantenerse. El ego siempre está en dificultades.
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La doctora y el abogado
No engañen a una mujer preparada. Ella en libertad crece en potencial. No subestimen a las mujeres, ámenlas y respétenlas, de sus vientres nacemos todos.
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La mujer que lee
No discutas con una mujer que lee, porque ella sabe pensar. Por ello no se puede engañar a una mujer, la mujer ve con los ojos del alma, ve con sabiduría.
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La mujer y los tres eruditos
No insultes a una mujer que sabe hacer pastelillos porque la verdad se asocia con la sabiduría y la experiencia incluso, en realidades como hornear.
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La racionalización de la mente
Cuidado con las trampas de la mente. Y cuanto más alerta estés, más capaz serás de vivir el momento, en el acto, completamente. Esto es un trabajo difícil.
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Las historias de las madres
El momento en que un niño nace, también nace la madre. Ella no existió antes. La mujer existió, pero la madre nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo.
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Los jóvenes y la prostituta
Enseñemos al niño a diferenciar su conciencia de su consciencia. El niño tiene en él un Dios; los intentos por moldearlo convertirán al niño en un Demonio.
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Poder desprogramarse
El cuento Zen «Desprogramarse», enseña a liberarte de la programación para responder por ti. Lo que nace y se decide adentro es auténtico y te hace libre.
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