Cuentos sobre: MUJER


Cuento Zen: El amor de una madre

El amor de una madre

El amor de una madre es como la sombra que ofrece el árbol, ya sean buenos o malos, jóvenes o viejos, incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.


Cuento Zen: El choque

El choque

Al alcanzar un estado extático, la risa es lo único que queda. Quien pierde toda su risa está en la cima de la ignorancia, pierde el sentido de la vida.


Cuento Zen: El marido programado

El marido programado

Lo que haces como hábito y que no puedes dejar de hacer porque te domina, te hace dependiente, esclavo de lo que crees, porque te lo han programado.


Cuento Zen: La caridad y el egoísmo

La caridad y el egoísmo

El egoísta crea situaciones como la de la zanahoria; esa es la única forma en que el ego puede existir, mantenerse. El ego siempre está en dificultades.


Cuento Zen: La doctora y el abogado

La doctora y el abogado

No engañen a una mujer preparada. Ella en libertad crece en potencial. No subestimen a las mujeres, ámenlas y respétenlas, de sus vientres nacemos todos.


Cuento Zen: La mujer que lee

La mujer que lee

No discutas con una mujer que lee, porque ella sabe pensar. Por ello no se puede engañar a una mujer, la mujer ve con los ojos del alma, ve con sabiduría.


Cuento Zen: La mujer y los tres eruditos

La mujer y los tres eruditos

No insultes a una mujer que sabe hacer pastelillos porque la verdad se asocia con la sabiduría y la experiencia incluso, en realidades como hornear.


Cuento Zen: La racionalización de la mente

La racionalización de la mente

Cuidado con las trampas de la mente. Y cuanto más alerta estés, más capaz serás de vivir el momento, en el acto, completamente. Esto es un trabajo difícil.


Cuento Zen: Las historias de las madres

Las historias de las madres

El momento en que un niño nace, también nace la madre. Ella no existió antes. La mujer existió, pero la madre nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo.


Cuento Zen: Los jóvenes y la prostituta

Los jóvenes y la prostituta

Enseñemos al niño a diferenciar su conciencia de su consciencia. El niño tiene en él un Dios; los intentos por moldearlo convertirán al niño en un Demonio.


Cuento Zen: Poder desprogramarse

Poder desprogramarse

El cuento Zen «Desprogramarse», enseña a liberarte de la programación para responder por ti. Lo que nace y se decide adentro es auténtico y te hace libre.