Cuentos sobre: OJO


Cuento Zen: Ceguera en el alma

Ceguera en el alma

Agradecer, no algo personal, sino todo lo que existe, por la gracia que se recibe, florece un sentimiento de gratitud: por tu parte y por parte de Dios.


Cuento Zen: El ciego y el cojo

El ciego y el cojo

Cierto país fue anunciado de una gran inundación. Cuando un cojo se lo comunicó a un ciego, este se cargó al cojo a sus espaldas y escaparon juntos…


Cuento Zen: La parábola de bote vacío

La parábola de bote vacío

Observa la ira y se transforma en luz; observa el sexo, y el sexo se transforma en luz. Observa un fenómeno interno que crea calor y transfórmalo en luz.


Cuento Zen: La percepción

La percepción

Sin duda la vida lo tiene todo. Pero ves lo que tu percepción te permite ver. Quien percibe un mundo plano es porque no puede ver la redondez de la tierra.


Cuento Zen: Los ojos del amor

Los ojos del amor

El amor enciende la luz del entendimiento. Quien despierta por completo, descubre la realidad sin la mente. Le sumas la mente y todo se convierte en sueño.


Cuento Zen: Mirada de ojos nuevos

Mirada de ojos nuevos

Ver el mundo con ojos nuevos como los de un niño te ayudarán a la cantidad de gozo y la satisfacción que puede alcanzar un niño con la cosa más sencilla.


Cuento Zen: Observar a sus ojos

Observar a sus ojos

Los ojos que ven lo exterior y se rigen por normas, están ciegos. No son verdaderos ojos. Son primitivos. Los ojos que observan el interior son más reales.


Cuento Zen: Ojos para ver y oídos para escuchar

Ojos para ver y oídos para escuchar

Si no estás entrenado en el intelecto, la confianza es posible, tienes ojos para ver y oídos para escuchar. Por eso es que Jesús lo repite una y otra vez.


Cuento Zen: Por estúpido es ciego

Por estúpido es ciego

El santo hindú se debió sentir poderoso al destruir sus ojos: Soy capaz de hacerlo. Su ego debió de sentirse sutilmente alimentado, más fuerte que nunca.