Cuentos sobre: OBSERVA


Cuento Zen: 驴Se puede detener la mente?

驴Se puede detener la mente?

No trates de detener tu mente porque ella ha llegado a trav茅s de tu inconsciencia y se ir谩 a trav茅s de tu consciencia. Solo obs茅rvala y ella se detiene.


Cuento Zen: Dios y las campanas del templo

Dios y las campanas del templo

Si deseas ver a Dios, mira atentamente la creaci贸n. No rechaces: no reflexiones de ella. Simplemente obs茅rvala. La observaci贸n es el camino a la no-mente.


Cuento Zen: El 谩ngel observador

El 谩ngel observador

La observaci贸n es s贸lo la semilla, es el m茅todo para alcanzar la no-mente. Naturalmente, sentir谩s que la observaci贸n es m谩s f谩cil; est谩 m谩s cerca de ti.


Cuento Zen: El ciempi茅s no puede caminar

El ciempi茅s no puede caminar

Le sucedi贸 al ciempi茅s. Perdi贸 la unidad, se convirti贸 en dos: el observador y lo observado. Su mente fue alterada, perdi贸 la felicidad y su fluir se detuvo.


Cuento Zen: El loro que imitaba a Nasrudin

El loro que imitaba a Nasrudin

Incluso el loro que imitaba a todos puede aprender de los modos humanos, puede imitar, puede volverse neur贸tico. Ser imitativo es sin duda ser neur贸tico.


Cuento Zen: El m铆stico observador

El m铆stico observador

El hombre de consciencia no reacciona. La observaci贸n es el principio de la espontaneidad; la responsabilidad es la culminaci贸n de la observaci贸n.


Cuento Zen: La dieta mental

La dieta mental

Pon a dieta tu mente de ese parloteo continuo. Ese parloteo la mantiene viva. As铆 que lib茅rate de las garras de la mente, lib茅rate del parloteo interno.


Cuento Zen: Las suposiciones de la mente

Las suposiciones de la mente

La mente en general hace suponer que sabemos de lo que el otro est谩 hablando. La primera regla del comprender es no suponer. 驴Qui茅n eres t煤 para suponer?


Cuento Zen: Los zapatos del rey

Los zapatos del rey

Desarrolla tu observador consciente, no hagas problemas. En el fondo, t煤 creas problemas y luego deseas encontrar alguna soluci贸n est煤pida como la del rey.


Cuento Zen: Una respuesta pacifica

Una respuesta pacifica

El hombre de consciencia no reacciona, responde, es responsable; literalmente capaz de responder. Su acci贸n nace de su consciencia, no de tu manipulaci贸n; esa es la diferencia.