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La energía del amor es una fuerza sexual
20/07/2020

LA ENERGÍA DEL AMOR ES UNA FUERZA SEXUAL

OMRAAM MIKHAEL

La energía del amor es una fuerza sexual morando en las esferas más elevadas del amor para que la fuerza suprema del amor reine en todo lo espiritual y divino.

Sexo y meditación es la energía del amor
27/04/2020

SEXO Y MEDITACIÓN ES LA ENERGÍA DEL AMOR

OSHO

Cuando el sexo se convierte en meditación, la energía del amor florece como el amor, y este florecimiento es un movimiento que trasciende hacia lo divino.

Estabilidad y éxtasis de la glándula pineal
23/02/2020

ESTABILIDAD Y ÉXTASIS DE LA GLÁNDULA PINEAL

SADHGURU JAGGI VASUDEV

La glándula pineal o tercer ojo, absorbe la atención plenamente y proporciona una mayor estabilidad y éxtasis para todo un placer que va más allá del Sexo.

La energía sexual del hombre multiorgásmico
31/01/2020

LA ENERGÍA SEXUAL DEL HOMBRE MULTIORGÁSMICO

MANTAK CHIA

En lugar de ser el gran pecado, la energía sexual del hombre multiorgásmico se considera un camino de salud y vitalidad conectada íntimamente a lo divino.

Energía sexual y espiritual, la fuerza del amor
24/11/2019

ENERGÍA SEXUAL Y ESPIRITUAL, LA FUERZA DEL AMOR

OMRAAM MIKHAEL

Tanto la fuerza de la energía sexual como la fuerza espiritual en la vida, son lo ideal para que la fuerza suprema del amor reine en todo lo divino.

Sexo Tántrico
09/10/2019

SEXO TÁNTRICO

TANTRISMO

El hombre tiene siete centros y cuando los centros de la mujer están en sintonía con los del hombre, sienten unión absoluta, tantra en la una unidad.

Sexualidad y masturbación
08/10/2019

SEXUALIDAD Y MASTURBACIÓN

VOPUS

La energía sexual en nuestras gónadas es el producto de refinamientos energéticos y es la única energía o sustancia corporal capaz de dar nueva vida.

Represión religiosa de la energía sexual
24/09/2019

REPRESIÓN RELIGIOSA DE LA ENERGÍA SEXUAL

OMRAAM MIKHAEL

La cultura religiosa consideraba que la energía sexual es una fuerza diabólica que hay que reprimir. Su represión, atrofio gran parte de la humanidad.

Sexo y meditación
03/10/2018

SEXO Y MEDITACIÓN

OSHO

Si el éxtasis pudiera obtenerse mediante otro medio uno dejaría de malgastar su energía a través del sexo. Osho propone meditar como alternativa.

Osho y la homosexualidad
02/10/2018

OSHO Y LA HOMOSEXUALIDAD

OSHO

Acepta lo que eres. Sin condenas, sin juicios, sin evaluaciones. Eres homosexual, ¿Y qué? Disfrútalo. La vida te ha hecho así. La culpa no es buena.

DE 10 a 20 ESCRITOS SEXO

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».