LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
MILAGROS
LA ILUMINACION ESPIRITUAL

RESULTADOS - MILAGROS





VER FRASES MILAGROS

ESCRITOS - MILAGROS

ANDREW LINZEY

Milagro de panes y peces

MILAGRO DE PANES Y PECES

Jesús protege los animales. Él y Juan el Bautista se unen a muchos otros judíos que reprobaban el sacrificio de animales y apoyaban el vegetarianismo.

DON MIGUEL RUIZ

El milagro de la vida

EL MILAGRO DE LA VIDA

La tierra es un milagro. La materia viva aún un misterio. Todo está vivo. Todo está conectado. Toda la magia del mundo se muestra ante nuestros ojos.

GONZALO GALLO

El milagro está en nuestras manos

EL MILAGRO ESTÁ EN NUESTRAS MANOS

Contamos con un potencial ilimitado como hijos de Dios. Todos, sin excepción, podemos ejercer a diario la magia más importante: la magia del amor.

JBN

Como crear un milagro

COMO CREAR UN MILAGRO

Él realizó milagros como forma de enseñarnos que podemos hacer esto también. La creación de los milagros es una de las enseñanzas perdidas de Jesús.

El milagro de san Genaro

EL MILAGRO DE SAN GENARO

Parece que Jorge Bergoglio hace milagros con la misma tendencia de todo milagrero católico, un milagro que no ayuda a calmar el hambre en el planeta.

El ajo no tan milagroso

EL AJO NO TAN MILAGROSO

Estudios mostraron que la alicina, un compuesto del ajo, evitaba la formación de colesterol en la sangre para prevenir enfermedades cardiovasculares.

JEBUNA

Haga su milagro

HAGA SU MILAGRO

Jesús de Nazaret desafortunadamente tuvo que hacer milagros para que la gente incrédula lo escuchara, ellos no ven la verdad aun en sus narices.

JIDDU KRISHNAMURTI

El milagro de la atención

EL MILAGRO DE LA ATENCIÓN

Póngale atención a lo que se dice de manera que el acto mismo de escuchar sea un milagro de atención. En la atención no hay límites, no hay fronteras.

JOSÉ MARÍA DORIA

La invocación mental de los milagros

LA INVOCACIÓN MENTAL DE LOS MILAGROS

Reflexiones sobre cómo las creencias a través de la oración pueden lograr hacer una invocación mental para que se realice y se materialice un milagro.

JOSEPH MERCOLA

El milagroso bicarbonato de sodio

EL MILAGROSO BICARBONATO DE SODIO

El milagroso bicarbonato de sodio supera con creces muchos remedios de alto costo que prometen hacer y no hacen lo hace este sano y famoso producto.

LIE

Los milagros

LOS MILAGROS

El milagro que tiene sentido es la vida y ya está dado, es insuperable. El milagro de la existencia es un soplo divino solo de Dios Todo y Eterno.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».