LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
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ANDREW HARVEY

Camino directo a la unidad esencial

CAMINO DIRECTO A LA UNIDAD ESENCIAL

Si vamos a seguir el Camino directo a la unidad esencial DIOS, ante todo debemos entender bien por qué estamos aquí, quiénes somos y qué somos en realidad.

ANTHONY DE MELLO

Yo, la esencia del ser

YO, LA ESENCIA DEL SER

Un fenómeno interesante que nunca ha dejado de asombrar a los filósofos, místicos, científicos, psicólogos, es que el «yo» pueda observarme a «mí».

ANTONIO BLAY

La presencia de Dios en los estados

LA PRESENCIA DE DIOS EN LOS ESTADOS

La Presencia de Dios es algo que debe ser descubierto y esta experiencia es lo que da comienzo a la vida espiritual en nuestro campo de conciencia.

DEEPAK CHOPRA

La esencia de las 7 leyes espirituales del éxito

LA ESENCIA DE LAS 7 LEYES ESPIRITUALES DEL ÉXITO

Con decisión tomate un momento para entender la esencia de las 7 leyes espirituales del éxito. Cada ley contiene un ejercicio práctico para la vida.

ECKHART TOLLE

La esencia de los demás en una relación

LA ESENCIA DE LOS DEMÁS EN UNA RELACIÓN

Acepta a los demás en su esencia y así, el ego ya no rige tu relación. No dejes que los conceptos creen en ti una barrera artificial contra el otro.

El tiempo interno es la presencia

EL TIEMPO INTERNO ES LA PRESENCIA

Espacio es el reino inmóvil infinitamente profundo de la no-mente, el equivalente interno del tiempo es la presencia, la conciencia del eterno ahora.

EDGAR CAYCE

El karma es la esencia de la reencarnación

EL KARMA ES LA ESENCIA DE LA REENCARNACIÓN

La visión de Edgar Cayce dice que el karma es la esencia de la reencarnación por la que se expresar la esencia divina y la fuerza unificadora del universo.

FACUNDO CABRAL

La esencia de Facundo Cabral

LA ESENCIA DE FACUNDO CABRAL

Presento tres escritos donde esta la esencia de la Magia de Facundo Cabral. La sabiduría Latino Americana es un perfecto abrebocas para empezar el 2020.

FLAVIO CABOBIANCO

Esencia energética de Dios

ESENCIA ENERGÉTICA DE DIOS

El recién nacido está asustado, encerrado en la realidad física. Extraña la unidad esencial de donde viene, se adhiere a las personas que lo cuidan.

JEBUNA

La esencia

LA ESENCIA

La esencia no tiene forma pero es lo que hace que las cosas tengan forma. Sin la esencia, todas las formas serian huecas, sin sentido, serian nada.

Esencia pura del ser o ego

ESENCIA PURA DEL SER O EGO

La palabra EGO entro en escena por la incomprensión que tenemos del ser en todas sus manifestaciones dándole así un incorrecto significado y mal uso.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».