La iluminación espiritual
La iluminación espiritual representa un viaje hacia el autoconocimiento y la comprensión profunda de la vida, más allá de las estructuras religiosas.
Cuento zen con moraleja
Enseñanza zen sobre La rebelión
La rebelión
El amor es rebelión, el amor solo escucha al corazón y no le importa nada lo demás. No dejes que una simple programación religiosa te reduzca a un esclavo.
Enseñanza sobre La rebelión
miércoles, 29 de julio de 2026
La conformidad y la rebelión
La verdadera rebelión, la verdadera revolución, rompe con el patrón e investigar fuera. Es una actividad intensa, una lucha valerosa contra el sistema.
Escritos sobre La rebelión
La reforma, la revolución y la rebelión
Moisés y Gandhi eran reformistas, los más superficiales. Juan Bautista, Marx y Freud eran revolucionarios. Y Jesús, Buda y Krishnamurti eran rebeldes.
El libre albedrío y la liberación
El último artículo no fue en vano, se logró el objetivo trazado de despertar espíritus adormecidos, muchos agradecieron, otros revolcaron en el dolor.
La iluminación espiritual es una rebelión
La iluminación espiritual es la verdadera rebelión. Destruye las ficciones. Te deja solo con lo que existe. La consciencia esencial de tu propio ser.
La libertad y liberación interior
Una revolución interior así, en el más profundo y completo sentido de la palabra, no se realiza mediante sistema alguno, ni por acción de la voluntad.
La revolución interna total
Para poner fin al dolor, al hambre, a la guerra, es preciso que haya una revolución psicológica en el individuo y muy pocos desean enfrentar tal cosa.
La revolución y la transformación de la conciencia
El mejor propósito del ser es la revolución y transformación de la conciencia para mejorar las condiciones de vida en el planeta. Es el ahora de la acción.
Las revelaciones repentinas
El mérito genera revelaciones repentinas de la verdad. El mérito es lo que elabora las condiciones finales de una causa total para un efecto total.
Frase del día
La verdadera rebelión rompe el patrón e investiga fuera de él.
jiddu krishnamurti