Cuentos sobre: SABE


Cuento Zen: ¿Quién es el tonto?

¿Quién es el tonto?

El sabio aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente. Lo que importa no es lo que piensan los demás, sino lo que uno piensa de uno.


Cuento Zen: Desgracia o suerte

Desgracia o suerte

La desgracia o la suerte es un cuento que te enseña a no juzgar, o jamás serás uno con el Todo. Una vez que juzgas. El juicio implica una mente decaída.


Cuento Zen: El amor verdadero

El amor verdadero

El amor no conoce el rechazo, el amor no conoce quejas. El amor es una comprensión profunda. Amar a alguien no significa que el otro también debe amarnos.


Cuento Zen: El árbol no sabe quién es

El árbol no sabe quién es

El hombre ha sido condicionado para que sea otra persona. Hay intereses en contra de que tú seas tú mismo, existe el miedo a que sea un hombre nuevo.


Cuento Zen: El fanatismo religioso

El fanatismo religioso

Únicamente aquel que contiene la duda en sí mismo se convierte en un fanático. Un religioso fanático es uno que no confía en la validez de su religión.


Cuento Zen: El saber y el conocimiento

El saber y el conocimiento

El hombre de conocimientos cree saber. El hombre de saber, sabe. El saber implica transformación en tú ser. Es la resurrección armoniosa en la eternidad.


Cuento Zen: El verdadero amor

El verdadero amor

El amor es un fulgor de tu subjetividad, y entre más amplio sea, más grande es tu alma y amplias son las alas de tu amor y grande es el cielo de tu ser.


Cuento Zen: La mujer y los tres eruditos

La mujer y los tres eruditos

No insultes a una mujer que sabe hacer pastelillos porque la verdad se asocia con la sabiduría y la experiencia incluso, en realidades como hornear.


Cuento Zen: Las clases de tontos

Las clases de tontos

El tonto dichoso es la más alta posibilidad de comprensión porque ha conseguido averiguar que el conocimiento es algo fútil, ha llegado a saber que todo conocimiento es una barrera para el saber.


Cuento Zen: No es bueno saberlo todo

No es bueno saberlo todo

El saber es personal, el conocimiento es mecánico. Nunca jamás podrás llegar a descubrir la realidad, la verdad, a través de una aproximación mecánica.


Cuento Zen: Solo tú lo sabes

Solo tú lo sabes

En el sentido interno, solo tú lo sabes, nadie más lo sabe. No se observa desde el exterior. Si duele la cabeza, solo tú lo sabes, no puedes demostrarlo.