El zorro mutilado

Ilustración del cuento: El zorro mutilado

El hábito de imitar a inútiles, te deja atrás. La ocasión hay que crearla. El sendero fácil es una cosa negativa de poca energía, consciencia y propósito.

Cuento zen sobre imitar

Fábula de un místico árabe:

Un hombre que paseaba por el bosque vio un zorro que había perdido sus patas, por lo que el hombre se preguntaba cómo podría sobrevivir. Entonces vio llegar a un tigre que llevaba una presa en su boca. El tigre ya se había hartado y dejó el resto de la carne para el zorro.

Al día siguiente el destino volvió a alimentar al zorro por medio del mismo tigre. Él comenzó a maravillarse de la inmensa bondad del destino y se dijo a sí mismo: Voy también yo a quedarme en un rincón, confiando plenamente en las bondades de la existencia, y esta me dará cuanto necesito.

Así lo hizo durante muchos días; pero no sucedía nada y el pobre hombre estaba casi a las puertas de la muerte cuando oyó su conciencia interior que le decía: ¡Oh, tú, que te hallas en la senda del error, abre tus ojos a la Verdad! Sigue el ejemplo del tigre y deja ya de imitar al pobre zorro mutilado.

MORALEJA

Si tienes el hábito de imitar a los inútiles, te quedarás atrás. La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue. El sendero fácil es una tendencia negativa de poca energía, consciencia y propósito.

La existencia es ilimitada en sus bondades, y requiere al menos que hagamos un esfuerzo por ser bondadosos en lo nuestro.

Muchas veces vemos niños ateridos y tiritando de frío dentro de su ligero ropaje y con pocas perspectivas de conseguir una comida decente. Y muchos seguramente se preguntaran: ¿Por qué la humanidad permite estas cosas? ¿Por qué no hacen nada para solucionarlo? Por favor reflexionemos, no esperemos que alguien haga lo que tu conciencia te dice que debes hacer.

La Madre Teresa de Calcuta nos lo recordó en esta frase: La vida es un don maravilloso de la existencia y ayudar a los pobres, material y espiritualmente, más que un deber es un privilegio.


CUENTOS RELACIONADOS


animales
Cuento Zen: El fracaso de la zorra

El fracaso de la zorra

La zorra no pudo alcanzarlas, pero para el ego es difícil aceptar que se fracasó. En vez de reconocer: «He fracasado», el ego dirá: «No valían la pena».


Cuento Zen: El ciempiés no puede caminar

El ciempiés no puede caminar

Le sucedió al ciempiés. Perdió la unidad, se convirtió en dos: el observador y lo observado. Su mente fue alterada, perdió la felicidad y su fluir se detuvo.


Cuento Zen: Los jóvenes que pudieron hacerlo

Los jóvenes que pudieron hacerlo

Recuerden que, «él no puedo», es realmente socorrido para aliviarnos de la responsabilidad y que solo se trata de una trampa mental contra la superación.


tigre
Cuento Zen: El zorro mutilado

El zorro mutilado

El hábito de imitar a inútiles, te deja atrás. La ocasión hay que crearla. El sendero fácil es una cosa negativa de poca energía, consciencia y propósito.


imitar
Cuento Zen: No debes imitar al rey

No debes imitar al rey

El hombre pierde su propia naturaleza a causa de la imitación. Recuerda: Sólo puedes ser tú mismo. No hay otra posibilidad, simplemente no existe.


Cuento Zen: El zorro mutilado

El zorro mutilado

El hábito de imitar a inútiles, te deja atrás. La ocasión hay que crearla. El sendero fácil es una cosa negativa de poca energía, consciencia y propósito.


Cuento Zen: No imites a nadie

No imites a nadie

Sabiduría es vivir plenamente la luz de tu propia consciencia sin la necedad de seguir a otros, de imitar y de convertirte en la sombra de alguien.