El obsequio de las palomas

Ilustración del cuento: El obsequio de las palomas

No se puede celebrar y ser feliz a costa del sufrimiento de los demás. Al ego le gusta aparentar ser la nota falsa dentro de ti. Simplemente vive y sé.

Cuento zen sobre el ego

Era costumbre en Handan cazar palomas para regalarlas al príncipe el día de Año Nuevo. Esto agradaba tanto al soberano que repartía valiosas recompensas. Alguien le pregunto la razón de esta costumbre.

El día de Año Nuevo dejo las palomas en libertad para demostrar mi bondad, contesto el príncipe.

Como sus súbditos saben que usted necesita palomas para libertarlas, todos se dedican a cazarlas – comento el otro –. Y el resultado es que, al cazarlas, mueren muchas. Si usted realmente quiere salvarlas, es mejor que prohíba su caza. Tal como están las cosas, usted las caza para libertarlas y su bondad no puede reparar el daño que ocasiona.

El príncipe asintió y ordeno acabar con dicha celebración.

MORALEJA

No se puede celebrar y ser feliz a costa del sufrimiento de los demás.

Vivimos en un plano mental; estamos presentes allí donde reina el desorden, donde se producen las agitaciones. No queremos apartarnos de allí, pero queremos llevar allí la paz y demostrar que somos bondadosos. Allí no puede haber paz. Toda la bondad que pregono el príncipe es un ardid del ego: eso es todo.

En cuanto te alejes de las trampas del ego, la agitación cesara. La meditación no es una técnica que sirva para llevar la paz a tu mente; es, más bien, una técnica para apartarte de la mente. La meditación es un medio para huir, para alejarte de las olas de la confusión.

Pero si tu meditación no se convierte en compasión, entonces tu meditación de alguna forma está ocultando tu ego, entonces tu meditación aún es egoísta que solo lo que quiere es aparentar ser bondadosa.

Los intentos dirigidos para aparentar ser bondadosos causan sufrimiento. Todos los intentos por aparentar siempre acaban en sufrimiento, sin exclusión finalizan en el sufrimiento; porque todos los intentos y apariencias surgen del ego. No hay esfuerzo que pueda triunfar porque el ejecutor es la causa de todo sufrimiento.

Si tu bondad supone sufrimiento, has de saber que no es bondad. Es tu ego el que hace sufrir. El ego envenena todo lo que toca, es como el rey Midas.

A la mente le gusta mucho aparentar, es la única nota falsa dentro de ti. Simplemente vive y sé.

Deja que las cosas ocurran. Simplemente sé. No digo que haya que amputar la mente, eso también sería innatural, ella también es una parte de ti, la mente tiene que tener su propio espacio, su justa proporción, pero no se le debe permitir que sea el dictador porque ahí es cuando crea problemas.

La cualidad de ser total es una armonía, se trata de dar a tu vida un ritmo armonioso con todas las cosas que existen en ella, entonces, la mente también es hermosa, entonces no te dirige hacia el manicomio, se convierte en la gran mente, en la iluminación.


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