Cuentos sobre: INTERIOR


Cuento Zen: Dios está en tu interior

Dios está en tu interior

Para ir a tu interior debes trascender todas las ataduras. Sólo entonces puedes encontrar la fuente: la fuente que es la libertad, la fuente que es Dios.


Cuento Zen: El farol

El farol

Es más seguro andar con tu propia oscuridad que con la luz de otro. Sé luz en ti mismo, no sigas a otros, no imites, no trates de parecerte a alguien.


Cuento Zen: El foso de las ranas

El foso de las ranas

La moraleja es no actuar para que te aprueben. El verdadero tú está aquí para descubrir el poder que hay en ti, no para satisfacer la opinión de los demás.


Cuento Zen: El maestro nido de pájaro

El maestro nido de pájaro

Alcanzar la claridad y ser un erudito, solo se adquiere a través del esfuerzo. Has de trabajar para ello. En ese mundo interior nada puede ganarse prestado.


Cuento Zen: El poder interior

El poder interior

Tú tienes tu fuerza interior para cruzar tu camino. Con tu poder interior, encontrarás la ruta, la ruta que a ti se adapte. Déjalo todo a tu interior.


Cuento Zen: El tonto del reino

El tonto del reino

Recuerden que el interior y el exterior son solo uno: el exterior es solo la prolongación del interior, el interior es solo la penetración del exterior.


Cuento Zen: La belleza interior

La belleza interior

La belleza interior viene de tu propio crecimiento de la conciencia que estás trayendo de muchas vidas. El interior es eterno, el exterior es muy temporal.


Cuento Zen: La joven Susanita

La joven Susanita

Si te vuelves el amo de tu mente, sin que el deseo obre por ti, te volverás como Susanita, consciente de dónde proviene la luz interior, de su origen.


Cuento Zen: La verdadera riqueza

La verdadera riqueza

La verdadera riqueza es cuando puedes crear riqueza interior y llega un momento y sucede la armonía, la riqueza exterior encontrándose con la interior.


Cuento Zen: Las llaves perdidas

Las llaves perdidas

Si esperas que alguien cambie para que tú puedas hacer que tu vida funcione, entonces tienes que evaluar tu perspectiva. Cambiar está dentro de ti.


Cuento Zen: Silencio interior

Silencio interior

Dios es lo que es. Se calla la mente y lo percibes en el silencio. En resumidas palabras, que tu mente no sea tu mente, que tu mente sea la mente de Dios.


Cuento Zen: Solo tú lo sabes

Solo tú lo sabes

En el sentido interno, solo tú lo sabes, nadie más lo sabe. No se observa desde el exterior. Si duele la cabeza, solo tú lo sabes, no puedes demostrarlo.