LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

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ESCRITOS - CRECIMIENTO

ESCRITOS: ALAN WATTS

Somos reflejo del todo

SOMOS REFLEJO DEL TODO

Toda la vida existe dentro de nosotros al mismo tiempo en cada uno de nosotros. Todos somos el reflejo perfecto de la maravilla completa de la vida.

ESCRITOS: ALBERTO MORE

Abrir y compartir espacios

ABRIR Y COMPARTIR ESPACIOS

No pienso que sea el escritor consumado, más bien esto lo hago como una experiencia de vida que comencé con mi hija a sus 14 años, paso horas leyendo.

ESCRITOS: ANTHONY DE MELLO

Sencillez de la felicidad

SENCILLEZ DE LA FELICIDAD

Para ser felices no necesitamos nada. Simplemente es cuestión de decidir, en este instante, ser feliz. Es una idea muy simple, y para mí, una verdad.

Triunfo del amor

TRIUNFO DEL AMOR

Siete tipos locos que habían estado en la fiesta de una aldea vecina regresaban de noche a su pueblo tambaleándose con una borrachera más que mediana.

Don de dar

DON DE DAR

La verdadera diferencia religiosa no es entre quienes dan culto y quienes no lo dan, sino entre quienes aman de verdad y quienes no aman de verdad.

El deseo de hacer el mal

EL DESEO DE HACER EL MAL

He encontrado un diamante en la carretera que conduce a la ciudad. Si alguien sabe quién es su dueño, que se ponga en contacto conmigo cuanto antes.

Los obstáculos a la felicidad

LOS OBSTÁCULOS A LA FELICIDAD

La felicidad es nuestro estado natural es lo de los niños a ellos pertenece el reino hasta que son corrompidos y contaminados por la estupidez social.

Sobre el deseo de felicidad

SOBRE EL DESEO DE FELICIDAD

La psicología es más práctica que la espiritualidad. No, lo más práctico es la espiritualidad. ¿Qué puede hacer el psicólogo? Sólo aliviar la tensión.

¡Despierta, la felicidad eres tú!

¡DESPIERTA, LA FELICIDAD ERES TÚ!

Despertarse es espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y descubrir qué lazos nos impiden la libertad. Esto es iluminación.

Los prejuicios

LOS PREJUICIOS

Cuando me relaciono tengo noción del otro como unas experiencias, unos recuerdos, y con estas nociones construyo su imagen. Me relaciono con una idea.

Desprograma tu ser

DESPROGRAMA TU SER

Hubo un niño blanco que se perdió en la selva y se crió con una tribu de cultura distinta. Cuando creció se casó con una nativa de aquella cultura.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».