La iluminación espiritual

Apariciones

Uno lee por ahí cosas que realmente dejan atónito: Dios se apareció, Dios se manifestó, Dios hizo presencia, Dios se convirtió en zarza ardiente, etc.

JEBUNA

Imagen; Apariciones; Jebuna

EL DIOS BÍBLICO

La biblia tergiversada, desaparecido a Dios, el Dios que todo lo ocupa.

Uno lee por ahí cosas que realmente dejan atónito: Dios se apareció, Dios se manifestó, Dios hizo presencia, Dios se convirtió en zarza ardiente, etc. Claro como el papel puede con todo y mucho más cuando se trata de La Biblia. Pero mi pregunta es: ¿Cómo fue que Dios desapareció?, o ¿Cómo Dios dejó de manifestarse?, o ¿Cómo Dios dejó de hacer presencia?, cualquiera sabe que es un requisito indispensable el estar desaparecido para poder aparecer… ¡Increíble!, los profetas tenían desaparecido a Dios, el Dios que todo lo ocupa… y si se fue para algún lado cómo es posible que desocupe si todo lo ocupa. ¡Qué paradoja!

Ver el aire no es necesario para poder respirar… la nariz está diseñada para eso y eso solo le basta, ver el sonido no es necesario para poder escuchar… el oído está diseñado para eso y eso solo le basta, ver el calor no es necesario para poder sentirlo… el tacto está diseñado para eso y eso solo le basta, ver a Dios no es necesario para sentir su presencia… el espíritu está diseñado para eso y eso solo le basta. Pero nuestro espíritu como conductor de nuestro organismo puede darse el lujo de percibir a Dios por medio de todos los sentidos.

Para concluir, esta es una muestra más de las supuestas exclusividades católicas Sus profetas y Santos son los únicos con acceso a Dios claro… como son la marca oficial para representar a Dios, además… en la inquisición pagaron con sangre la exclusividad. Pienso más bien que lo que le va a pasar a los seguidores del catolicismo que, por tanto, adorar santos de piedra dejen de sentir y ver a Dios… si siguen así van a terminar como profetas del pasado con la necesidad de que Dios les haga presencia.

Piénselo, la maldad de la inquisición sigue influyendo con miedo en la mente del fanático.