LA VERDADERA VOZ DE LA VERDAD
La voz de Dios es la voz de la verdad.
Algo para cuestionar es la frase: La voz del pueblo es la voz de Dios (Vox populi, vox Dei). Insisto, los que pregonan este tipo de reflexiones olvidan de forma descarada que la voz de Dios es la voz de la verdad. Lamentablemente los pregones de las masas obedecen por lo general a intereses mundanos o a quienes los agitan con l贸gicas mediocres y homil铆as religiosas.
Para ser sensatos podemos concluir que la cita nunca podr谩 revelar la voluntad de Dios Todo y Eterno y mucho menos que deba obedecerse. Las creencias populares se imponen por su fuerza irresistible, y es prudente estar alejado de ellas.
Cuando dos o m谩s encuentran la verdad hay armon铆a, cuando dos o m谩s buscan la verdad hay agitaci贸n.
CONCLUSI脫N
Toda agitaci贸n popular te lleva lejos de ti, lejos de la verdad que t煤 eres. Debes concentrarte en una consciencia cada vez mayor, una consciencia que est谩 por encima de todo, esa es la clave para escuchar la verdadera voz de Dios. Escucha a tu interior mejor que al intelecto y cuando escuchas a tu interior, el intelecto se va a dormir.
LA CALMA
La esencia de pensamiento exitoso es la calma.
Estar alertas es estar en reposo, la paz en nuestro ser, da luz. La verdad siempre ser谩 esquiva para mentes estresadas. Las creencias y el miedo generan caos en tu clarividencia. Es mil veces mejor seguir la luz porque sabemos que es luz, a no seguir la luz porque creemos que es luz.
Hay que diferenciar claramente a un intelectual de un pensador. El intelectual, solo procesa resultados, en pocas palabras, es una maquinita que trabaja para el sistema y repite como loro lo que aprendi贸 de otro intelectual. El pensador, es un observador innato, sereno y armonioso capitula el aqu铆 y el ahora teniendo en cuenta eventos minuciosos de la manifestaci贸n presente, es quien evoluciona y provoca evoluci贸n, es toda una chispa creativa.