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GRANDES TRANSGRESORES Y INFANTES IMITADORES

PATROCINIO NAVARRO

03/02/2017

Grandes transgresores y infantes imitadores - Patrocinio Navarro - Conocimientos - Transformar (GAA # 559)

CONOCIMIENTOS - TRANSFORMAR

FLAMEA EL ALCAPÓNICO Y MEFISTOFÉLICO

Hoy en día el fenómeno transgresor alcanza cotas nunca vistas anteriormente, especialmente en las más altas esferas, y afecta a capas de población muy diversas. Por arriba, los ricos y poderosos, en la medida de su poder y de su capacidad de actuar, corromper o violentar, actúan a menudo contra las leyes que con su propio consentimiento, en ocasiones con su asesoramiento y muchas veces por su intervención directa, han sido aprobadas en muchos casos por sus propios amigos, conocidos o “subvencionados” del poder legislativo. Así, montan fácilmente negocios sucios, eluden impuestos, blanquean dinero producto de delitos mafiosos, venden y compran armas, organizan guerras y otros conflictos que supongan beneficios, empobrecen, expolian recursos naturales destrozando el medio ambiente, desinforman, trafican ilegalmente con materias primas procedentes de países infra desarrollados, u obligan a estos por diversos medios (presiones políticas, industriales, comerciales, financieras, bélicas, etc.), a proporcionarles los recursos que necesitan. Con estos fines y otros de esa índole ocultan hechos, manipulan la información a través de medios propios o “comprados” y mienten a la opinión pública para hacer aparecer como virtudes un sin número de actuaciones bélicas, financieras y gubernamentales que cualquier niño con uso de razón identificaría inmediatamente como canalladas.

En los bajos estamentos sociales, en cambio, las cosas tienen menor proyección social aunque se magnifiquen y “exploten” ante la opinión pública para distraer de los grandes delitos de alto nivel, aunque al fin es la conciencia de cada unos- sea cual sea su proyección - la que califica sus propios actos.

El pequeño transgresor es variopinto, y puede oscilar entre ser imitador de los grandes transgresores en calumniar, mentir, ocultar, extorsionar, o robar a pequeña escala algo material o la energía de quien se lo permite, hasta cometer un crimen al igual que hacen sus” modelos” de alto nivel, que actúan a gran escala en todo el mundo globalizado, mientras a pequeña escala muchos son los que se dejan seducir por el nefasto “modelo”, que por todos los medios quiere evitar ser desenmascarado. Y quien venciendo miles de obstáculos personales, culturales y sociales adquiridos se atreve a poner en evidencia alguna de sus perversas facetas queda expuesto a riesgos y situaciones que pocas veces trascienden a la opinión pública por lo que se ha mencionado de que los medios de expresión pertenecen en la mayoría de casos a los mismos a quienes se pretende desenmascarar o a algunos miembros de su círculo de relaciones. O sea: a fin de cuentas, al Sistema.

Entre los mecanismos defensivos de estos “impecables”= impresentables ciudadanos que dirigen este mundo se halla en primer plano su fachada social, con la pulcra representación teatral y el attrezzo correspondiente para cada ceremonial social, religioso, político, o cualquier otro donde puedan mostrarse como defensores de la ley, la moral y los buenos propósitos hacia los pueblos. Pero tras esta fachada para consumo de ingenuos, somnolientos televidentes y creyentes con fe de carbonero de este mundo, flamea el “alcapónico” y mefistofélico propósito que ocultan los mafiosos e imitadores que viven del prójimo, que no es otro que chupar de su energía en forma de dinero, de sumisión, de trabajo esclavizado o de otros modos.

Quien se interpone en su camino, y según la gravedad de lo que está en juego, puede esperar diversos grados de “castigo”: el descrédito personal y social, el ninguneo, el ostracismo, el secuestro, la tortura, y otros crímenes hábilmente combinados y dosificados hasta el más extremo: el tiro en la nuca en manos de algún supuesto loco con una coartada que nunca convence pero que es aireada por todos los medios para dejar fuera de duda al autor intelectual, el cual en muchos casos hasta se encarga de eliminar al ejecutor directo, por ser testigo molesto llegado el caso. Así, nunca hay “caso”.

Periodistas honrados, pacifistas, gentes de espíritu libre, cristianos anticlericales, poetas, ecologistas, defensores de derechos humanos o sociales y organizaciones en favor de la libertad de los pueblos o de la libertad de expresión, conocen diversos grados de agresión, y las noticias -si es que llegan a los telediarios- pasan tan fugaces como meteoritos en el cielo estrellado.

Hemos llegado a un punto que ya no nos sorprende ver las pocas veces que se descubre al causante de la transgresión de las leyes divinas más básicas cuando tan a menudo se sabe cuánto tienen que ocultar altos representantes de los diversos poderes siempre en la sombra: estamos acostumbrados a saber que nunca existirán suficientes pruebas para inculpar a nadie demasiado importante. Ellos, sin embargo, se conocen muy bien entre sí y respetan y silencian sus trapos sucios siempre que no tengan intereses encontrados. Entre tanto se hallan muy bien coordinados en la sombra y disponen de los mejores abogados y grupos de presión sobre el poder judicial y mediático para que cada una de sus injusticias caiga sobre el tranquilo lago de la mente colectiva a lo más como una ligera hoja otoñal y nunca como un pesado meteorito productor de tsunamis que salpican. Especialmente si salpican de sangre.

El olvido del delito lo convierte en perfecto y perdonar al causante libera a la víctima, pero la conciencia de quien actúa contra su prójimo no le dejará en paz antes o después, porque es el testigo de cargo principal al que no se puede eliminar. Que no esperen los que gobiernan este mundo que su conciencia se olvide de sus actos contra sus semejantes o contra Dios, porque antes o después cada uno se encuentra frente a sí mismo y juzga su propia conducta con arreglo a las leyes de la conciencia a las que no puede engañar ningún abogado. Entonces cada uno tendrá que reconocerse, pedir perdón, perdonar, y reparar en lo posible el daño que haya hecho tal como enseña Cristo, porque este es el camino de la purificación y la evolución de la conciencia, el de todos nosotros, los Hijos Pródigos rebeldes en tantas existencias humanas mientras siga siendo posible reencarnar en este Planeta.

FRASES DE PATROCINIO NAVARRO

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