LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
HOME MEDITACION ARTICULOS Y ESCRITOS PARA HOY FRASES DOBLES HD AMOR - ESPIRITUALIDAD MUSICA PARA MEDITAR VISITA NUESTRA GALERIA BUSCAR ESCRITOS VINCULOS RAPIDOS
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

FRASES CULPABLE



ESCRITOS FRASES

FRASES Y CITAS CULPABLE

VER ESCRITOS CULPABLE

ANTHONY DE MELLO

MAS FRASES DE ANTHONY DE MELLO

  • Cuando eres culpable, no odias a tus pecados, sino a ti mismo.

BILL GATES

MAS FRASES DE BILL GATES

  • Si friki significa que estás dispuesto a estudiar cosas, y si crees que la ciencia y la ingeniería son importantes, me declaro culpable. Si a tu cultura no le gustan los frikis, tienes un verdadero problema.

FACUNDO CABRAL

MAS FRASES DE FACUNDO CABRAL

  • Perdona a quien te ha hecho daño, esas personas no son culpables de su educación. Cuando lo hagas, y cuides del pasado, te quitarás un peso de encima.

FERNANDO VALLEJO

MAS FRASES DE FERNANDO VALLEJO

  • Sólo Dios sabrá; él que es culpable de estas infamias: Él, con mayúscula, con la mayúscula que se suele usar para el ser más monstruoso y cobarde, que mata y atropella por mano ajena, por la mano del hombre, su juguete, su sicario.

FIDEL CASTRO

MAS FRASES DE FIDEL CASTRO

  • Si un partido político se atribuye el mérito de la lluvia, no debe extrañarse que sus adversarios lo hagan culpable de la sequía.

GEORGE HERBERT

MAS FRASES DE GEORGE HERBERT

  • El amor me dio la bienvenida: sin embargo mi alma retrocedió, Culpable de polvo y pecado. Pero los rápidos ojos del Amor, me observaban descuidada Desde mi primera entrada, Se acercó a mí, dulcemente

GEORGE WASHINGTON

MAS FRASES DE GEORGE WASHINGTON

  • Voy a la presidencia del gobierno con sentimientos similares a los del culpable que va al lugar de su ejecución.

HENRY FORD

MAS FRASES DE HENRY FORD

  • No busques culpables, sino soluciones.

JBN

MAS FRASES DE JBN

  • ¿Sabía usted? Que en La Noche de Paz y Amor en esta navidad morirán 166 millones de animalitos. ¿Serán los rezanderos los culpables?

JEBUNA

MAS FRASES DE JEBUNA

  • En la GUERRA nunca mueren los culpables, solo los soldados esclavos de una idea.
  • Modestamente, la televisión no es culpable de nada. Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos.

MAHATMA GANDHI

MAS FRASES DE MAHATMA GANDHI

  • Cualquier coerción sólo puede desembocar en el caos: quien la practica es culpable de violencia deliberada. La coerción es inhumana.

MERCOLA

MAS FRASES DE MERCOLA

  • La enfermedad de Alzheimer se ha convertido en una epidemia en los Estados Unidos. Podría ser que algunos de los alimentos más comunes sea culpable.

NAOMI WOLF

MAS FRASES DE NAOMI WOLF

  • Cada Yom Kippur, la tradición judía exige un inventario espiritual estricta. No se supone que sentarse alrededor de la sensación culpable, sino para actuar en el mundo real para arreglar las cosas.

NITHYANANDA

MAS FRASES DE NITHYANANDA

  • Si no puedes mirar en la cara de cualquier hombre y lo reconoces como tu hermano. Entonces no importa qué religión practiques, pues será tu poco amor y no la religión la culpable.

PATROCINIO NAVARRO

MAS FRASES DE PATROCINIO NAVARRO

  • La iglesia calla o pide al mundo de los suyos que recen por la paz. Esto supone decir: Que la Iglesia es neutral ante el crimen, un silencio culpable.

SARADA DEVI

MAS FRASES DE SARADA DEVI

  • La mente lo es todo. Es sólo en la mente que uno se siente puro e impuro. Un hombre, en primer lugar, debe hacer su propia mente culpable y luego solo puede ver la culpa de otro hombre.

VEGETARIANISMO

MAS FRASES DE VEGETARIANISMO

  • El hombre puede vivir y estar sano sin que tenga que matar animales para alimentarse. Si come carne se hace culpable del asesinato de los animales, sólo para dar gusto a su propio paladar. León Tolstoy

YAMELHA

MAS FRASES DE YAMELHA

  • En algún lugar leí hace mucho tiempo que el ignorante no es culpable de no hacer las cosas si no las sabe.

ARTICULO RELACIONADO

¿QUIEN ES EN VERDAD CULPABLE?

PATROCINIO NAVARRO

EL HOMBRE ES EL RESPONSABLE

Con frecuencia los seres humanos nos sentimos desolados, solos, indefensos. Y con frecuencia sufrimos estrés, depresiones, enfermedades y otras alteraciones emocionales y nos sentimos inclinados a responder agresivamente ante esas circunstancias negativas que alteran nuestra vida. ¿Qué hay detrás de esto?, ¿Quién tiene la culpa?, nos preguntamos a menudo.

¿Por qué a mí? Nos quejamos ante un golpe del destino, y nos rebelamos buscando el origen de nuestras desgracias hasta que creemos dar con él…Y lo conseguimos: el culpable es otro, algún otro conocido al que estamos confiriendo de paso un enorme poder sobre nosotros, ya que hacemos depender de él nuestros estados emocionales. Y el otro, ignorando a su vez el poder que le hemos otorgado, pensará lo mismo de nosotros o de cualquier otra persona.

Rara vez cualquiera está dispuesto a reconocer fácilmente su aportación a aquello que le produce dolor; su, digamos, complicidad con lo mismo que le daña, y difícilmente se presta a reconocer su parte en el problema que le hace sufrir. Nos sentimos inocentes y agraviados.

Dando por supuesta la propia inocencia nos rebelamos, convencidos de que estamos siendo injustamente tratados por alguien o por la vida. Pero ¿es así?... Si fuera así, si cada uno fuese en verdad inocente, el mundo sería un lugar habitado por inocentes felices, lo cual está muy lejos de suceder, ¿no les parece?

Luego, nos auto engañamos... ¿no es cierto?
¿Por qué no permitirnos un minuto de silenciosa sinceridad?

Los conflictos

Quienes tienen la posibilidad de ser conscientes en medio de sus desgracias evitan caer en esa trampas que en lugar de ayudar a solucionar sus conflictos los hacen más hondos, más duraderos y de más difícil solución, convirtiéndolos en crónicos que acaban frecuentemente en enfermedades físicas, lo que beneficia extraordinariamente a los profesionales de la medicina y produce ingentes beneficios en las multinacionales farmacéuticas, pero nunca solucionan los problemas del origen: los de la conciencia que odia, desprecia, teme, y recita a menudo el consabido “pobrecito yo” como un manta lacrimógeno que lleva a enfermar. Por eso el mundo está lleno de enfermedades y virus de todo tipo y de enfermos y hospitales en número tan creciente como dan a conocer las estadísticas sobre salud mundial.

Si las instituciones de salud fuesen fuentes de salud capaces de sanar de verdad, el mundo, al menos el mundo más rico, estaría formado por individuos sanos, pero ¿quién puede decir que esté totalmente sano, que no sufra algún tipo de alteración psíquica u orgánica? Los pocos. Y aquí habría que preguntarse por qué. Y mientras hallamos la respuesta, la rueda de enfermos gira y gira en los centros médicos, que ahora serán declarados también culpables por no curarnos. Pero ¿lo son en realidad? Sin duda tienen su parte, pero ¿cuál es la nuestra, y qué estamos dispuestos a hacer con ella? Esta sería la cuestión a resolver. Perdonar a los supuestos culpables de nuestros males, ayudaría, pero ¿eliminaría las raíces de nuestros problemas si una a una no las arrancamos de nuestras vidas? Así que si queremos ir al fondo de estos asuntos estamos obligados a indagar en eso y desterrar el mantra lacrimoso si de verdad queremos pertenecer al mundo de los sanos, inocentes, equilibrados y felices al que tanto deseamos pertenecer.

Hay quienes, para eludir su responsabilidad ante sus males apuntan a las causas genéticas con que un supuesto azar maltrata a quienes le parece, provocándoles sufrimientos miles. ¿Tiene la culpa una naturaleza azarosa que reparte los genes humanos como le parece?...Si la naturaleza fuese culpable estarían enfermos los seres que viven en ella alejados de las influencias humanas, lo cual está muy lejos de suceder, pues ya sabemos que los animales y plantas enferman por las alteraciones inducidas por el ser humano en el medio natural. El hombre es el responsable, ahora sí. Por tanto hemos de eximir a la naturaleza de esa responsabilidad, y tal vez reflexionar ahora sobre la influencia que sobre nuestros genes tienen nuestros modos de sentir, pensar y hacer, y tomar conciencia del poder enorme que tenemos para modificarlos y de paso influir en nuestra propia herencia genética en el sentido de la salud o la enfermedad. Así que cada uno tiene – con todas sus consecuencias- los genes que le corresponden, tanto en la vida presente como en otra posterior. Así que el azar tampoco es culpable si nacemos o vivimos con problemas derivados de nuestra configuración genética.

Y por último, pero nunca en último lugar, están aquellos que culpan a Dios de sus desgracias. De nuevo estamos ante la misma actitud de afirmación de la propia inocencia y de culpabilizar a un tercero, al propio Creador, en el que seguramente ellos mismos dicen que no creen y menos aún agradecen sus vidas o sus días de dicha, que algunos tendrán por la misericordia divina. Pero resulta que Dios nos dictó hace mucho las leyes por las que podemos ser felices y evitar nuestras desgracias. Por tanto si uno culpa a Dios de sus males, ¿por qué por qué no Le atribuye el mismo poder sobre la Naturaleza que tan sabiamente funciona siguiendo Sus leyes y la misma capacidad de producirle felicidad que de producirle desgracias, ya que se siente en las manos de Dios, lo cual es cierto?

Quien culpabiliza a Dios – contra el que suele estar resentido- puede preguntarse ahora por qué su propia naturaleza humana sufre, y qué tiene todo eso que ver con cumplir los Mandamientos del amor que son las leyes que Él nos propuso para regir nuestras vidas y ser felices, inocentes, sanos de alma y cuerpo.

SITIO LIBRE DE PUBLICIDAD

LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

www.lailuminacion.com

1997 - 2020