Cuento con Moraleja
Le sucedió al ciempiés. Perdió la unidad, se convirtió en dos: el observador y lo observado. Su mente fue alterada, perdió la felicidad y su fluir se detuvo.
Cuento con Moraleja
Incluso el loro que imitaba a todos puede aprender de los modos humanos, puede imitar, puede volverse neurótico. Ser imitativo es sin duda ser neurótico.
Cuento con Moraleja
Pon a dieta tu mente de ese parloteo continuo. Ese parloteo la mantiene viva. Así que libérate de las garras de la mente, libérate del parloteo interno.
Cuento con Moraleja
Desarrolla tu observador consciente, no hagas problemas. En el fondo, tú creas problemas y luego deseas encontrar alguna solución estúpida como la del rey.