Cuentos sobre: MAESTRO


Cuento Zen: El aprendizaje florecer谩

El aprendizaje florecer谩

Diferencia entre Maestro y disc铆pulo: un maestro no es quien ense帽a, porque no hay nada que ense帽ar. Un maestro es en cuya presencia es posible aprender.


Cuento Zen: El buscador

El buscador

Si buscar a Dios, est谩s listo a despojarte de todo, menos de tu idea acerca de c贸mo es realmente Dios. Si utilizas la mente para buscarlo, no ver谩s a Dios.


Cuento Zen: El desapego y el abandono

El desapego y el abandono

Desapego, ese es el secreto, es un arte. Todo lo que se guarda se estropea. La raz贸n es que todo lo que es importante, vivo y en movimiento, es moment谩neo.


Cuento Zen: El jardinero de la mente

El jardinero de la mente

La mente no es nada m谩s que la ausencia de tu presencia, es como un jard铆n sin su jardinero. Si meditas tomas control y eres un jardinero en su jard铆n.


Cuento Zen: El maestro es insultado

El maestro es insultado

El hombre de consciencia y entendimiento, act煤a y no atiende a los insultos. El hombre que es inconsciente, mec谩nico, reacciona y atiende a los insultos.


Cuento Zen: El problema

El problema

Tienes tantas cosas en tu mente que en realidad no puedes comprender la ra铆z de un problema. La mente nunca comprende, es la propia ra铆z de la ignorancia.


Cuento Zen: El sonido del silencio

El sonido del silencio

En cuanto seas capaz de o铆r el sonido del silencio, podr谩s entrar en los secretos de la existencia. Ya mereces que te sean revelados todos los misterios.


Cuento Zen: El viaje al alma

El viaje al alma

Viaja a tu propia alma por medio de la meditaci贸n para que puedas empezar desde el principio. El viaje al alma tiene que empezar por este primer paso.


Cuento Zen: La actitud con la verdad

La actitud con la verdad

Para conocer la verdad has de ser inmenso, vasto, amoroso, inquisidor, meditativo, pero sin prejuicios, sin libros sagrados, sin conceptos ni filosof铆as.


Cuento Zen: La angustia y la iluminaci贸n

La angustia y la iluminaci贸n

Si no alcanzas la iluminaci贸n estar谩s angustiado. Es como caer al agua y no sabe nadar: te asusta, y por eso te hundes. Si pierdes el miedo te iluminas.


Cuento Zen: La reputaci贸n

La reputaci贸n

El hombre despierto es generoso, no con la intenci贸n de obtener buena reputaci贸n o de ser aceptado, 茅l act煤a como un ser iluminado en la unidad total.


Cuento Zen: La revelaci贸n

La revelaci贸n

La iluminaci贸n est谩 cerca de la verdad que si es total y de coraz贸n. Entonces en este momento tu luz se convierte en una revelaci贸n, en una revoluci贸n.


Cuento Zen: La taza de t茅

La taza de t茅

Un hombre con conocimiento no puede ser enga帽ado. Un hombre que vive en la verdad experimentada no es v铆ctima de ignorantes y menos de un farsante.


Cuento Zen: Los halagos y los insultos

Los halagos y los insultos

Viene alguien que te halaga, y tu ego se infla, y te sientes estupendamente; luego viene otro y te insulta, y simplemente te deja por los suelos. Despierta: No te dejes manipular.


Cuento Zen: Por qu茅 las personas se gritan

Por qu茅 las personas se gritan

Con el verdadero amor, no habr谩 distanciamiento, ni inseguridad. Si las personas se gritan no ser谩 posible que acorten la distancia en sus relaciones.


Cuento Zen: Saca los monos de tu mente

Saca los monos de tu mente

Saca los monos de tu mente y haz un proceso de meditaci贸n para reconocer las distracciones mentales y volver a centrarse otra vez en el punto de atenci贸n.


Cuento Zen: Trascender el ego

Trascender el ego

En profunda aceptaci贸n, el ego se trasciende. Un maestro dice: Est谩 contento tal como eres, no se necesita nada m谩s, y entonces, de pronto todo sucede.