El ego herido del león

Ilustración del cuento: El ego herido del león

La desaparición del ego revitaliza, rejuvenece. Con la desaparición del ego, aun en profunda inconsciencia, tienes una experiencia de conciencia de Dios.

Cuento zen sobre el ego

Un león estaba caminando a través de la selva, y hacía una votación para determinar cuál era el mejor entre todos los animales salvajes.

Cuando vio al hipopótamo, le preguntó:

¿Quién es el rey de la selva?

Tú lo eres, dijo el hipopótamo.

Luego encontró a la jirafa.

¿Quién es el rey de la selva?

Tú lo eres, dijo la jirafa.

Luego encontró al elefante.

Le dio un buen golpe en la rodilla y le dijo,

¿Quién es el rey de la selva?

El elefante lo tomó en su trompa y lo lanzó contra un árbol.

El león sacudiéndose a sí mismo dijo desde su ego herido: No tienes que volverte tan loco solo porque no sabes la respuesta correcta.

MORALEJA

El ego es tan solo una ficción útil.

Utilízalo, pero no te dejes engañar por él.

Al no estar iluminados, ¿funcionamos siempre a través del ego o hay momentos en que nos liberamos de él?

Hay momentos en que te libras de él, porque es una ficción. Pero por ser una ficción, solo puedes permanecer si tú la mantienes. Una ficción necesita un gran mantenimiento. La verdad no necesita que se la mantenga, esa es la belleza de la verdad. ¿Pero una ficción? Tienes que pintarla continuamente, repararla aquí y allá, está continuamente derrumbándose. Cuando te las arreglas para repararla, por un lado, empieza a derrumbarse por el otro.

Y eso es lo que la gente hace toda su vida, trata de hacer que la ficción parezca realidad. Ten más dinero, así podrás tener un ego más grande, un poco más sólido que el de un hombre pobre. El ego del hombre pobre es delgado; no puede permitirse un ego más grueso. Hazte primer ministro o presidente de un país y tu ego se inflará en extremo. Entonces no caminarás sobre la tierra.

Toda nuestra vida, la búsqueda del dinero, poder, prestigio, esto y aquello, no es otra cosa que la búsqueda de nuevas propiedades, la búsqueda de nuevas ayudas para mantener como sea las ficciones. Y todo el tiempo sabes que la muerte llega. Hagas lo que hagas, la muerte lo destruirá. Pero uno todavía sigue esperando contra toda esperanza; puede que todos los demás mueran, pero no tú.

Pero seguimos tratando de hacer castillos en el aire. Por ser una ficción, necesita un constante mantenimiento, un constante esfuerzo, noche y día. Y nadie puede prestar tanta atención las veinticuatro horas del día. Así que algunas veces, aun a pesar de ti, hay momentos en los que tienes destellos de realidad, sin que el ego funcione como barrera. Cuando la pantalla del ego no está, hay momentos; recuerda, a pesar de ti. Todo el mundo tiene esos momentos de vez en cuando.

Por ejemplo, cada noche cuando te duermes profundamente, y el sueño es tan profundo que no puedes ni soñar, entonces no se encuentra el ego; todas las ficciones desaparecen. Dormir profundamente, sin soñar, es como una pequeña muerte. En sueños todavía hay una posibilidad de que te las arregles para recordarlo. La gente se las arregla para mantener su ego hasta en sueños.

Es por eso que el psicoanálisis trata de profundizar en los sueños, porque hay menos posibilidades de mantener la identidad; se pueden encontrar más agujeros. Durante el día estás muy alerta y en guardia, siempre con un escudo para proteger tu ego. En sueños algunas veces te olvidas. Pero los que han estudiado los sueños dicen que hasta cuando duermes la protección permanece; se vuelve un poco más sutil.

Pero cuando se duerme sin soñar el ego desaparece completamente, porque cuando no se piensa, no se sueña, ¿entonces cómo puedes mantener una ficción? Pero el sueño sin sueños es muy corto; no dura más de dos horas en un sueño saludable de ocho. Pero solo esas dos horas son suficientes para recuperar la energía. Si duermes dos horas profundamente sin sueños, por la mañana estás nuevo, fresco, vivo. La vida recupera su encanto, el día parece un regalo. Todo parece ser nuevo, porque tú eres nuevo. Y todo parece ser maravilloso porque tú estás en un espacio maravilloso.

¿Qué pasa en esas dos horas que caes en sueño profundo? El ego desaparece. Y la desaparición del ego te revitaliza, te rejuvenece. Con la desaparición del ego, aun en profunda inconsciencia, tienes una experiencia de Dios.


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