Como tomar decisiones

El Espíritu nos susurra para tomar decisiones por medio del espacio que existe entre nuestros pensamientos y las sensaciones de nuestro cuerpo consciente.

DEEPAK CHOPRA

LAS DECISIONES

Querido Espíritu, dime qué hacer.

Hace varios años, descubrí que cada vez que yo enfrentaba un dilema o un problema, lo mejor que podía hacer era dejar de pensar en él y comenzar a dirigirme al Espíritu de Dios en mí por una solución. De modo que conseguía un lugar tranquilo, dirigía mi atención a lo interno y entraba al silencio en mi alma. Entonces decía: Querido Espíritu, dime qué hacer. Dejaba ir mi ego, mi necesidad de luchar para encontrar una solución y, simplemente esperaba que la solución me fuese revelada.

A veces la solución venía en el silencio y otras, venía como un relámpago en mi consciencia cuando estaba ocupado en algo que no tenía nada que ver con el problema. Yo bien podía estar jugando tenis o viendo a un paciente y, de repente la solución se presentaba como un destello en la pantalla de mi consciencia, tan claramente que sabía sin lugar a dudas qué hacer.

Desde entonces he aprendido que cuando tengo que tomar una decisión importante, solo necesito aquietar mi mente, poner mi consciencia en la Presencia del Espíritu y hacer las preguntas.

He visto suceder cosas extraordinarias. Y gracias a mi propia experiencia, estoy convencido de que el Espíritu es abstracto y trascendente, pero también tiene un poder organizativo infinito.

El Espíritu puede organizar infinidad de espacio, tiempo y acontecimientos para producir el resultado propuesto.

El Espíritu es un Campo de Energía Consciente que conecta todo con todo lo demás y a todos con todos los demás. De modo que me siento maravillosamente bien al saber que sin importar lo que haga, dónde vaya o la situación, circunstancia o dilema, siempre puedo tener mi consciencia en la Presencia del Espíritu.

ESCUCHEN EN SILENCIO

Y las decisiones correctas fluirán hacia nosotros

El Espíritu nos susurra por medio del espacio que existe entre nuestros pensamientos y las sensaciones más mínimas de nuestro cuerpo. De allí la importancia de pasar tiempo en el silencio. Cuando pensamos en la curación como el regreso del recuerdo de la perfección física y en la perfección física como cuerpo, mente, espíritu y medio ambiente, comenzamos a comprender por qué debemos aprender a aquietar nuestras mentes.

Podemos hacer esto por medio de la meditación formal o estando conscientes de nuestra respiración o simplemente sentándonos con los ojos cerrados, quietos y escuchando durante quince o veinte minutos. Al principio, puede ser difícil aquietar la actividad de la mente, pero a la larga se aquietará. Y en esa quietud bendita vendrán las decisiones correctas y fluirán hacia nosotros el discernimiento y el conocimiento.

Aprender a detener, calmar y descansar, es algo que rebasa los límites de la vida. El juego de la vida requiere una conciencia profunda, a partir de ella tomamos decisiones confiables. Si tenemos un problema, la conciencia profunda no siempre vendrá a ayudar, no de manera inmediata. Sin embargo, no hay nada que funcione mejor y el tiempo que invirtamos en descubrir nuestro punto dulce será recompensado ampliamente.

DECISIONES CORRECTAS

Decisiones correctas e incorrectas

Si te obsesionas por tomar la decisión correcta, estás asumiendo que el universo te recompensará por una cosa y te castigará por otra. Ésta es una asunción equivocada porque el universo es flexible: se adapta a todas tus decisiones.

Correcto e incorrecto son solo ideas. En realidad, las decisiones que calificamos correctas e incorrectas son arbitrarias. El marido perfecto es uno entre cientos o miles de hombres con quienes podrías compartir una vida satisfactoria. El mejor empleo es imposible de definir, pues resulta bueno o malo según decenas de factores que entran en juego después de elegirlo. ¿Quién sabe de antemano cómo son los colegas, cuál es el clima corporativo, si tendrás la idea correcta en el momento indicado? Y el mejor auto puede verse involucrado en un accidente dos días después de comprarlo.

El universo no tiene un programa definido. Una vez que tomas cualquier decisión, él opera alrededor de esa decisión. No hay correcto o incorrecto, solo una serie de posibilidades que pueden cambiar con cada pensamiento, sentimiento y acción que experimentes.

Si esto suena demasiado místico, considera de nuevo tu cuerpo. Todos los signos vitales importantes —temperatura corporal. Frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno, nivel hormonal, actividad cerebral, etcétera— cambian en el momento en que decides hacer algo. El metabolismo de un corredor no puede ser tan lento como el de alguien que está leyendo, porque sin un consumo mayor de aire y una frecuencia cardiaca más alta, el corredor se sofocaría y sufriría un colapso o espasmos musculares.

Las decisiones son señales que indican a tu cuerpo, mente y entorno que se muevan en determinada dirección. Puede suceder que después te sientas insatisfecho con la dirección elegida, pero obsesionarse con las decisiones correctas o incorrectas es lo mismo que no seguir ninguna. No olvides que tú eres el elector: eres mucho más que cualquier decisión individual que hayas tomado o tomes en el futuro.

REFLEXIONES

Lo que las personas suelen experimentar como obstáculos en la vida son reflejos de una decisión de excluir la comprensión. Si excluyes demasiado la comprensión, te conviertes en una víctima sujeta a fuerzas que te desconciertan y te abruman.

Tus percepciones, interpretaciones y expectativas influyen sobre todos los aspectos de tu salud mental y física. Al modificar tu perspectiva y tomar decisiones nuevas, creas unas herramientas poderosas para cambiar tu vida.

Si estás obsesionado con tomar la decisión correcta, básicamente estás asumiendo que el universo te recompensará por una cosa y te castigará por otra.

No puedes tomar decisiones positivas para el resto de tu vida sin un ambiente que hace esas decisiones sencillas, naturales y agradables. Ninguna decisión que hayas tomado te ha llevado en línea recta hacia donde te encuentras ahora. Aunque conectar con nosotros mismos es importante, es mucho más placentero que el mundo que nos envuelve sea un lugar agradable.

Te guste o no, todo lo que te está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que has tomado en el pasado. Nuestras decisiones determinan nuestro futuro. Por tanto, está bien reflexionar sin obsesionarse.

GUÍA PARA LAS DECISIONES

Quiero compartirles en esta ocasión estos elementos que Deepak Chopra comparte en su mensaje de El alma del liderazgo que me parecieron extraordinarios y a pesar que son cuestiones – al parecer de sentido común – muchas veces pasamos por el alto en nuestras vidas. Espero sean de apoyo para las decisiones que estén tomando día con día.

  • Si te sientes optimista.
  • No te lleves por tus buenos deseos.
  • No te preocupas por lo que sale mal.
  • Puedes sopesar los riesgos sin temor.
  • No culpas a nadie por los errores.
  • No tener necesidad de aprobación.
  • Que el grupo haga lo que conviene.
  • Aceptas la critica con mente abierta.
  • Decides tomar riesgos calculados.
  • Confía, siempre hay una solución
  • Las soluciones son el momento justo.
  • Alientas el pensamiento independiente.
  • No te obsesionas con los detalles.
  • Escuchas a muchas personas.
  • Actuar depende de cada situación.
  • Ofrecer juicios honestos sin ser brutal.
  • Te concentras sin distracción.
  • Reconoces si dan ideas positivas.
  • Pones reglas razonables.
  • Que nadie se sienta pequeño.
  • Si te te sientes entusiasmado.

Si todos o la mayoría de estos elementos están presentes, tu proceso de toma de decisiones es altamente consciente y estarás en sintonía. Sin embargo, el secreto, como siempre, es que toda situación comienza dentro de ti y refleja lo que eres en este momento.

¡Éxito con tu toma de decisiones!

Te guste o no, todo lo que te está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que has tomado en el pasado.

Deepak Chopra