LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
HOME VER MEDITACION VER TEMA PARA HOY ENERGIA VER RECETAS VEGANAS VER ILUMINACION ESPIRITUAL MUSICA PARA MEDITAR VISITA NUESTRA GALERIA BUSCAR ESCRITOS ENERGIA VINCULOS RAPIDOS
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - EXISTENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

FRASES DEEPAK CHOPRA

FRASES Y CITAS DEEPAK CHOPRA

VER ESCRITOS DEEPAK CHOPRA

DEEPAK CHOPRA

MAS FRASES DE DEEPAK CHOPRA

  • Serás transformado por lo que lees.
  • Nuestro poder es superior a cualquier arma.
  • Pensar es practicar la química del cerebro.
  • Cuando haces una elección, cambias el futuro.
  • Las expectativas reducidas significan bajos resultados.
  • La pasividad es lo misma que la defensa de la injusticia.
  • Una vida libre de riesgo está lejos de ser una vida sana.
  • El mayor misterio de la existencia es la existencia misma.
  • Cuanto menos abres tu corazón a otros, más sufre tu corazón.
  • La fuerza secreta de la paz es, precisamente, que no es material.
  • En medio del movimiento y del caos, la calma sigue en tu interior.
  • Sigue siempre tus pasiones. Nunca te preguntes si es realista o no.
  • Una persona es un patrón de comportamiento, de una conciencia mayor.
  • No hay accidentes. Sólo hay un propósito que aún no hemos entendido.
  • Debes encontrar el lugar dentro de ti mismo donde nada es imposible.
  • El impulso creador de la vida es la fuerza más poderosa del universo.
  • El amor no necesita razón, habla desde la sabiduría irracional del corazón.
  • Todos nosotros somos capaces de ir más allá de nuestras ataduras materiales.
  • Busca y reemplaza el pensamiento centrado en el miedo con el pensamiento basado en amor.
  • La meditación hace que todo el sistema nervioso entre en un campo de coherencia.
  • El éxito viene cuando las personas actúan juntas; el fracaso tiende a ocurrir solo.
  • Cuando el dolor de ser igual se vuelve mayor que el dolor de ser diferente, cambias.
  • Nada es más importante que reconectar con tu felicidad. Nada es tan rico. Nada es más real.
  • La trilogia que no puede ser destruida: el ser, la conciencia y el amor.
  • Camina con aquellos que buscan la verdad, huye de aquellos que piensen que la han encontrado.
  • El viaje interior consiste en encontrar tu propia plenitud, algo que nadie más te puede quitar.
  • Ninguna decisión que hayas tomado te ha llevado en línea recta hacia donde te encuentras ahora.
  • El yoga encierra la promesa de mantenernos centrados en medio de la agitación y de la confusión.
  • La investigación ha demostrado que la mejor manera de ser feliz es hacer que cada día sea feliz.
  • La vida te da un montón de tiempo para hacer lo que quieras si te quedas en el momento presente.
  • Dios ha conseguido realizar la sorprendente proeza de ser adorado pero invisible al mismo tiempo.
  • Las personas infelices tienen un mecanismo cerebral que interpreta las situaciones como problemas.
  • Renuncia a estar en lo cierto. A cambio de ello irradia paz, armonía, amor y risa desde tu corazón.
  • La gente no se da cuenta de lo importante que es despertarse cada mañana con una canción en su corazón.
  • La falta de juicio tranquiliza el diálogo interno y esto abre nuevamente la puerta hacia la creatividad.
  • Las personas infelices no son exitosas, y no hay logro ni dinero alguno que pueda modificar esta ecuación.
  • Nuestro aislamiento, una de las fuentes principales del dolor, termina cuando ofrecemos ayuda a los demás.
  • La finalidad de la vida es la expansión de la felicidad. La felicidad es la meta de todas las demás metas.
  • Dar conecta a dos personas, al dador y al receptor. Esta conexión da luz a un nuevo sentido de pertenencia.
  • Cuando fijas tu atención en el pasado o en el futuro, estás en el campo del tiempo, creando envejecimiento.
  • La negatividad es un parásito invisible. Necesita un huésped del cual alimentarse, y ese huésped es el ego.
  • Cuando el cuerpo funciona con mayor eficiencia y energía, experimentamos esa vitalidad sintiéndonos más vivos.
  • El Karma, cuando se entiende correctamente, es sólo la mecánica a través de la cual se manifiesta la conciencia.
  • Todos los arrebatos de luz que han cegado a los santos a lo largo de la historia tuvieron lugar en la oscuridad.
  • El camino de la paz se basa en lo mismo que dio paso a la edad de la ciencia: un salto en el estado de conciencia.
  • El verdadero secreto para una buena salud durante toda la vida es lo contrario: deja que tu cuerpo se ocupe de ti.
  • El éxito, la riqueza, la buena salud y las relaciones enriquecedoras son consecuencias de la felicidad, no su causa.
  • No dejes pasar un día sin preguntarte quién eres, cada vez que permitas que un nuevo ingrediente ingrese en tu conciencia.
  • Todo viaje encierra la posibilidad de llevarnos más allá de los límites de la mente hasta el asiento profundo del corazón.
  • Si la meditación funciona bien de manera aislada, imagina el poder que tiene en un grupo. Podría acelerar y expandir todo.
  • Lo que somos trasciende el espacio, el tiempo y las relaciones de causa y efecto. Nuestra conciencia fundamental es inmortal.
  • No es fácil superar los muros construidos alrededor de nuestro aislamiento, pero cualquier gesto es un paso hacia la sanación.
  • Cuando identificas tus talentos singulares y te comprometes a ponerlos al servicio de los demás, fortaleces tu sistema inmune.
  • Si usted o yo tenemos una sola idea de violencia u odio contra cualquier persona en el mundo, estamos contribuyendo a herirlo.
  • Los impulsos de energía e información que crean nuestras experiencias de vida se reflejan en nuestras actitudes hacia la vida.
  • Cuando luchas con tu pareja, estás luchando contigo mismo. Cada falla que ves en ella refleja una debilidad negada en ti mismo.
  • Los secretos más celosamente guardados de Dios están ocultos dentro del cráneo humano: éxtasis, amor eterno, gracia y misterio.
  • La manera en que piensas, la manera en que te comportas, la manera en que comes, puede influenciar tu vida durante 30 o 50 años.
  • El pasado es historia, el futuro es un misterio y este momento es un regalo. Es por eso que este momento se llama “el presente”.
  • Tu cuerpo forma un todo inseparable con el universo. Cuando está perfectamente sano e íntegro, te sientes en estado de expansión.
  • La ausencia de sufrimiento agudo significa que ya estamos listos para comenzar a satisfacer nuestras necesidades más fundamentales.
  • No eres solamente un cuerpo físico con el que te identificas por costumbre. Tu estado esencial es un campo de posibilidades infinitas.
  • La libertad llega cuando ves la contradicción intrínseca de tratar de manipular algo que está yendo bien. Deja de tratar dirigir el río.
  • Incluso cuando piensas que tienes toda la vida trazada, suceden cosas que dan forma a tu destino de formas que nunca hubieses imaginado.
  • No puedes tomar decisiones positivas para el resto de tu vida sin un ambiente que hace esas decisiones sencillas, naturales y agradables.
  • Las mejores intenciones de meditar se pueden quedar en intenciones. Unirte a un grupo puede hacer que te comprometas más con tu práctica.
  • Una vez que la guerra se transforma en un choque de absolutos, no hay espacio para la misericordia. La verdad absoluta, es la verdad ciega.
  • Según las investigaciones, las acciones que realicemos en favor de la felicidad de los demás son una vía rápida para la felicidad duradera.
  • Las posiciones del yoga aumentan la flexibilidad y fortalecen los músculos, además tienen efectos positivos en la postura y la circulación.
  • Cada vez que estés tentado de reaccionar de la misma vieja forma, pregúntate si quieres ser un prisionero del pasado o un pionero del futuro.
  • Cuando tienes una parte de ti mismo en reserva, niegas su exposición a la vida; reprimes su energía y evitas comprender lo que necesitas saber.
  • Cada vez que sientas la tentación de reaccionar de la misma manera, pregúntate si quieres ser un prisionero del pasado o un precursor del futuro.
  • Vive en plenitud todos los niveles de conciencia. Tu atención no es limitada ni estrecha; puedes abrir y trascender a la totalidad de la conciencia.
  • Las células se adaptan a cada momento. Son flexibles y responden a situaciones inmediatas. El quedarse atrapadas en hábitos rígidos no es una opción.
  • Si estás obsesionado con tomar la decisión correcta, básicamente estás asumiendo que el universo te recompensará por una cosa y te castigará por otra.
  • Todos tenemos experiencias interiores invisibles desde afuera; durante todo el día, navegan por nuestra conciencia pensamientos, imágenes y recuerdos.
  • Los secretos espirituales se fundamentan en la existencia de la realidad única. Pero el ego defiende encarnizadamente su visión y todas sus creencias.
  • Las leyes de la naturaleza no tienen propiedades físicas de masa o energía. Son verdades platónicas que trascienden, que crean y gobiernan el universo.
  • Me gusta hacer una distinción entre la soledad y estar solo. Solo significa soledad, mientras que soledad significa realmente conectarse contigo mismo.
  • La repetición constante de una creencia negativa desarrolla vías nerviosas que refuerzan la negatividad al convertirla en una manera habitual de pensar.
  • En cada vida individual, se recrea nuevamente el universo. El nacimiento y la muerte son solamente paréntesis en la historia interminable de la creación.
  • La edad biológica es una medida del estado de funcionamiento de tus sistemas fisiológicos. Es el componente más importante del proceso de envejecimiento.
  • Tu cuerpo es a la vez material e inmaterial. Puedes optar por experimentar tu cuerpo como físico o como una red de energía, transformación e inteligencia.
  • Si quieres hacer cosas realmente importantes y grandes en tu vida, no puedes hacer nada por ti mismo. Y tus mejores equipos son tus amigos y tus hermanos.
  • El propósito fundamental del yoga consiste en integrar todos los planos de la vida: el ambiental y el físico, el emocional, el psicológico y el espiritual.
  • La agitación del cuerpo y de la mente engendra malestar y acelera el envejecimiento. El descanso profundo del cuerpo y la mente revierte la edad biológica.
  • La realidad es flexible y está sujeta a modificaciones. La realidad es producto de la percepción, la cual es un acto selectivo de atención e interpretación.
  • No hay piezas extras en el Universo. Todo el mundo está aquí porque él o ella tiene un lugar para llenar, y cada pieza debe encajar en el gran rompecabezas.
  • La gente tiene que aceptar de una vez por todas que sólo hay una vida y cada uno de nosotros es libre de darle forma a través de las elecciones que tomemos.
  • La resistencia emocional, la capacidad de recuperarse después de una experiencia adversa, es uno de los indicadores más confiables de quién vivirá largo tiempo.
  • Los niveles más altos de rendimiento se dan en personas que son centradas, intuitivas, creativas y reflexivas, gente que sabe ver un problema como una oportunidad.
  • Cada una de nuestras elecciones envía señales químicas que atraviesan el cerebro, incluyendo la elección de ser feliz, y cada señal moldea el cerebro año tras año.
  • El dolor no significa lo mismo que el sufrimiento.Dejado a sí mismo, el cuerpo descarga espontáneamente el dolor, soltándolo en el momento en que se cura la causa.
  • Los argumentos materialistas contra Dios siguen siendo fuertes porque están basados en hechos, pero caen cuando te sumerges más profundamente que en el mundo material.
  • Aferrarse a algo es como aferrarse a la respiración. Te sofocarás. La única manera de obtener algo en el universo físico es soltándolo. Déjalo ir y será tuyo para siempre.
  • Debemos ir más allá del clamor constante del ego, más allá de las herramientas de la lógica y de la razón, al todavía lugar tranquilo dentro de nosotros: el reino del alma.
  • A la luz de la confianza, a medida que se desarrolla lentamente con el tiempo, descubrirás que eres un hijo privilegiado del universo, completamente seguro, apoyado y amado.
  • Los meditadores en grupos se sienten más conectados con los demás. Su práctica adquiere mayor profundidad, y llegan a un silencio más profundo del que experimentan en solitario.
  • En una dimensión u otra, cada evento de la vida puede estar causando solo una de dos cosas: es bueno para ti o está planteando lo que necesitas mirar para crear algo bueno para ti.
  • Las moralejas de la historia es no vivir para que te aprueben los demás. El verdadero tú está aquí para descubrir el secreto de la vida, no para satisfacer la opinión de otra persona.
  • El sufrimiento es un dolor al que nos aferramos, viene del instinto misterioso de la mente para creer que el dolor es bueno, que no se puede escapar o que la persona que lo posee se lo merece.
  • Tus hábitos de atención e interpretación dan lugar a unas creencias profundamente arraigadas, las cuales corresponden a las interpretaciones que consideras ciertas. Las creencias moldean la biología.
  • Dios, en lugar de ser una inmensa proyección imaginaria, ha resultado ser la única cosa real, y todo el universo, a pesar de su inmensidad y de su solidez, es una proyección de la naturaleza de Dios.
  • La realidad se origina en las percepciones. Al cambiar tus percepciones, modificas tu realidad. Al cambiar la percepción sobre tu cuerpo, el envejecimiento y el tiempo, podrás revertir tu edad biológica.
  • Los límites que construimos para dividir el cielo de la tierra, la materia de la mente, lo real de lo irreal, son conveniencias. Una vez establecidos los límites, podemos deshacerlos con la misma facilidad.
  • Todo aquello que experimentamos como realidad material nace en un reino invisible más allá del espacio y del tiempo, un reino consistente en energía e información, según nos ha sido revelado por la ciencia.
  • En las historietas, cuando alguien tiene una idea brillante, se le pinta una bombilla sobre la cabeza, cosa que no sucede en la vida real. La mente sin cerebro es tan invisible e indemostrable como lo es Dios.
  • La mayoría de las personas piensan y actúan dentro de las limitaciones estrechas de lo que se les ha enseñado desde la infancia, sin cuestionar los supuestos básicos sobre los cuales han estructurado su visión del mundo.
  • Los seres humanos tenemos una notable capacidad para adaptarnos a las circunstancias externas. Como dijo Darwin, el factor más importante para la supervivencia no es la inteligencia ni la fortaleza, sino la adaptabilidad.
  • Una madre puede ver a su recién nacido como una persona maravillosa y respetable y, a través de su percepción, este niño crecerá para volverse una persona maravillosa y respetable, lo cual es uno de los misterios del amor.
  • Tus percepciones, interpretaciones y expectativas influyen sobre todos los aspectos de tu salud mental y física. Al modificar tu perspectiva y tomar decisiones nuevas, creas unas herramientas poderosas para cambiar tu vida.
  • La abundancia es la experiencia en la que nuestras necesidades se satisfacen con facilidad y nuestros deseos se cumplen de manera espontánea. Experimentamos alegría, salud, felicidad y vitalidad en cada momento de nuestra existencia.
  • El triunfo de la humanidad es nuestra capacidad de comprensión. Lo que verdaderamente nos distingue es nuestra comprensión del cosmos, nuestra intuición respecto de dónde venimos, nuestra concepción del sitio que ocupamos en el universo.
  • Por naturaleza, todos estamos interesados en nosotros mismos. Si utilizamos ese interés para ir al fondo de nosotros mismos, encontraremos el lugar donde reside nuestro ser auténtico, y entonces se nos revelará el secreto de la felicidad.
  • Las energías que nos hacen actuar a partir de la ira, el miedo, la inseguridad y la duda son extremadamente familiares. Son como una casa vieja y oscura a la que regresamos cada vez que las cosas se vuelven demasiado difíciles de manejar.
  • El silencio es un gran maestro y para aprender sus lecciones debes prestarle atención. No hay sustituto para la inspiración creativa, el conocimiento y la estabilidad que proviene de saber cómo contactar con tu núcleo interior del silencio.
  • Una de las cosas únicas del cerebro humano es que solo puede hacer lo que cree que puede hacer. En el momento en el que dices “mi memoria no es ya lo que solía ser”, estás entrenando a tu cerebro para que cumpla tus expectativas disminuidas.
  • El ego no es lo que realmente eres. El ego es tu autoimagen; es tu máscara social; es el papel que estás jugando. Tu máscara social prospera con la aprobación. El ego requiere control y está sostenido por el poder, puesto que vive con miedo.
  • Lo que las personas suelen experimentar como obstáculos en la vida son reflejos de una decisión de excluir la comprensión. Si excluyes demasiado la comprensión, te conviertes en una víctima sujeta a fuerzas que te desconciertan y te abruman.
  • El éxito, es consecuencias de la unidad, no su causa. El éxito viene cuando las personas actúan juntas; el fracaso tiende a ocurrir solo.
  • Las personas infelices no son exitosas, y no hay logro ni dinero alguno que pueda modificar esta ecuación. El éxito, es consecuencias de la felicidad, no su causa.

ARTICULO RELACIONADO

ERRORES DEL BUSCADOR ESPIRITUAL DE LA VERDAD

DEEPAK CHOPRA

BUSCADORES DE LA VERDAD

Un buscador de la verdad no lleva nunca teorías con él.

Siempre está abierto, vulnerable. Puede escuchar. Un religioso no puede escuchar, un fanático no puede escuchar. ¿Cómo puede un religioso o fanático escuchar? El ya cree saber la verdad, no puede escuchar. Intentas que escuche pero no puede; su mente está tan repleta de creencias que nada le puede entrar. Un religioso no puede escuchar, él ya esta programado con cierta verdad. Ha cerrado sus puertas a nuevos aires, ha cerrado sus ojos al nuevo amanecer, él cree que ha alcanzado, el cree que ha llegado.

Y todo el mundo está repleto de conclusiones. Alguien es religioso, algún otro es fanático, otro devoto, otro un predicador. ¡Por eso es por lo que la verdad se pierde! Una persona espiritual no puede pertenecer a ninguna religión; una persona espiritual puede ser únicamente un sincero buscador. Busca y permanece abierto a cualquier conclusión. Su mente está vacía, siempre lista.

Veamos que nos dice el Maestro Deepak Chopra sobre los buscadores de la verdad...

ERRORES DEL BUSCADOR

Todos somos buscadores. Buscar significa ir en pos de algo.

Aquí el secreto espiritual es éste: tú eres lo que estás buscando. Tu conciencia proviene de la unidad. En lugar de buscar fuera de ti mismo, encuentra la fuente de la unidad y comprende lo que eres.

“Búsqueda” es una palabra que se utiliza frecuentemente en relación con la espiritualidad, y muchos se enorgullecen de llamarse buscadores. Con frecuencia son los mismos que alguna vez persiguieron vehementemente dinero, sexo, alcohol o trabajo, y ahora esperan encontrar con la misma intensidad adictiva a Dios, el alma o el ser superior.

El problema es que la búsqueda parte de una premisa errónea. No me refiero a la creencia de que el materialismo es corrupto y la espiritualidad pura. Es cierto que el materialismo puede volverse una obsesión, pero lo importante es que la búsqueda está condenada al fracaso porque te conduce fuera de ti. Da lo mismo que el objetivo sea Dios o el dinero. Una búsqueda productiva exige desechar la idea de ganar un trofeo. Esto significa actuar sin la esperanza de alcanzar un yo ideal, de llegar a un lugar mejor del que saliste. Partes de ti y en ti están todas las respuestas.

Debes desechar la idea de ir desde A hasta B. No hay distancia que recorrer: la meta no está en otro sitio. También debes desechar conceptos establecidos como alto y bajo, bien y mal, sagrado y profano. La realidad única incluye todo en su maraña de experiencias, y lo que buscamos es a quien experimenta, a quien está presente independientemente de cuál sea la experiencia.

La mejor manera de ser un buscador auténtico es evitar los siguientes escollos.

METAS

No definas una meta.

El crecimiento espiritual es espontáneo, Los acontecimientos significativos se presentan de improviso, igual que los nimios. Una sola palabra puede abrir tu corazón; una sola mirada puede decirte quién eres en realidad. La conciencia no se alcanza mediante un plan; más bien es como armar un rompecabezas sin conocer la imagen que forma. Los budistas tienen un dicho: “Si en el camino encuentras a Buda, mátalo”. Esto significa que si estás representando un guión espiritual escrito con anterioridad, más vale que lo entierros. Lo único que puedes concebir son imágenes, y las imágenes no son la meta.

LUCHAR

No te esfuerces por alcanzar la meta.

Si hubiera una recompensa espiritual al final del camino —una olla llena de oro, las llaves del cielo— todos lucharíamos por obtenerla. Valdría la pena cualquier empeño. Pero, ¿sirve de algo que un niño de dos años se esfuerce por cumplir tres? No, porque el desarrollo surge del interior. No hay una remuneración económica sino una nueva persona. Lo mismo ocurre con el desarrollo espiritual: es tan natural como el crecimiento del niño, pero no en el plano fisiológico sino en el de la conciencia.

CAMINAR

No sigas el camino de otro.

Hubo un tiempo en que creí que para alcanzar la iluminación debía meditar durante el resto de mi vida utilizando cierto manirá. Estaba siguiendo un mapa trazado miles de años atrás por los sabios de la mayor tradición espiritual hindú. Pero hay que tener cuidado: seguir el mapa de otro puede habituarte a los pensamientos rígidos, los cuales, aun cuando se refieren al espíritu, no favorecen la libertad. Recoge enseñanzas de todas partes. Sé fiel a las que te ayudan a progresar y mantente abierto a los cambios.

MEJORAR

No intentes mejorar tu persona.

El progreso personal nos ayuda a superar situaciones negativas como depresión, soledad e inseguridad. Sin embargo, si buscas a Dios o la iluminación porque quieres liberarte de la depresión y la ansiedad, deseas más autoestima o menos soledad, tu búsqueda tal vez no tenga fin. En esta área del conocimiento no hay nada escrito. Algunas personas sienten un gran progreso conforme su conciencia se expande, pero hace falta un fuerte sentido del yo para confrontar los muchos obstáculos y retos del camino. Si te sientes débil o frágil, puedes sentirte aún más débil y frágil al confrontar las energías de las sombras en tu interior. La conciencia expandida tiene un costo —debes renunciar a tus limitaciones— y para quien se siente víctima, esa limitación es tan obstinada que el progreso espiritual es muy lento.

Mientras haya un conflicto en tu interior habrá un gran obstáculo en tu camino. Lo más conveniente es buscar ayuda en el nivel donde está el problema.

LIMITES

No establezcas límites temporales.

He conocido a innumerables personas que renuncian a la espiritualidad porque no alcanzan sus metas con la suficiente rapidez. “Le dediqué diez años. ¿Qué puedo hacer? La vida es corta. A otra cosa.” Lo más seguro es que estos guerreros de fin de semana hayan dedicado sólo un año o un mes a recorrer el camino, y que la ausencia de resultados los haya desanimado. La mejor manera de evitar decepciones es no establecer límites temporales, aunque a muchas personas esto les resta motivación. Pero la motivación no los iba a llevar a su meta. Por supuesto, se requiere disciplina para meditar regularmente, asistir a clases de yoga, leer textos inspiradores y mantener presente nuestra visión. Para adquirir el hábito de la espiritualidad hace falta dedicación. Pero si nuestra visión no se despliega cada día, inevitablemente nos distraeremos. En vez de establecer límites temporales, procúrate apoyo para el crecimiento espiritual mediante maestros personales, grupos de diálogo, compañeros que compartan el sendero contigo, retiros regulares, un diario. Serás menos susceptible a las decepciones.

MILAGROS

No esperes milagros.

No importa cómo definas milagro: la aparición repentina del amor perfecto, la cura de una enfermedad mortal, ser ungido por un gran líder espiritual, el éxtasis perpetuo. Quien espera un milagro deja a Dio todo el trabajo: distingue entre nuestro mundo y el mundo sobrenatural, y espera que algún día éste repare en él.

Como sólo hay una realidad, tu tarea es ir más allá de las fronteras de la división y la separación. La expectativa de milagros perpetúa las fronteras y te mantiene lejos de Dios, conectado a él sólo por ilusiones.

ESCOLLOS MATERIALES

Si salvas los escollos del materialismo espiritual te sentirás menos tentado a perseguir metas imposibles.

Esta clase de persecución comenzó cuando las personas se convencieron de que Dios reprueba lo que hacemos y espera de nosotros un comportamiento ideal. Resulta difícil imaginar un Dios, por amoroso que sea, que no se sienta decepcionado, enojado deseoso de vengarse o indignado cuando no estamos a la altura de ese ideal. Las personalidades espirituales más importantes de la historia no sólo fueron cabalmente buenos, también cabalmente humanos. Aceptaban, perdonaban y evitaban juzgar. Creo que la forma más elevada del perdón se alcanza al aceptar que la creación está entretejida de manera inextricable y que toda cualidad imaginable tiene la oportunidad de manifestarse. Necesitamos aceptar de una vez por todas que sólo hay una vida y que cada quien es libre de moldearla mediante sus elecciones. La búsqueda no puede llevarnos de un lugar a otro porque todo está entrelazado. Lo único que siempre será puro y prístino es tu conciencia, una vez que la hayas desbrozado.

Es mucho mas fácil perpetuar la lucha entre el bien y el mal, lo sagrado y lo profano, nosotros y ellos. Pero cuando la conciencia se expande, la pugna de los opuestos se aplaca y surge algo nuevo: un mundo en el que nos sentimos cómodos. El ego te perjudicó al arrojarte a un mundo de contrarios. Éstos siempre están en conflicto —sólo eso saben hacer—, ¿y quién puede sentirse cómodo en medio de un combate? La conciencia ofrece una alternativa más allá de las contiendas.

EL OBSERVADOR

El observador silencioso es la versión más simple de mí, la que simplemente es.

Si eliminas todas las distracciones de la vida, lo que queda eres tú. Esta versión de ti no tiene que pensar ni soñar; no necesita dormir para sentirse descansado. Es muy gratificante encontrarla porque vive en un estado de paz, por encima del bullicio y ajena a la batalla de los contrarios. Cuando buscamos estamos respondiendo al llamado silente y sereno de este nivel de nosotros mismos. Buscar es en realidad una manera de recuperarnos.

«Para recuperarnos es necesario acercarnos lo más posible a cero. La realidad es, en esencia existencia pura.»

Reúnete contigo ahí y podrás crear lo que quieras. El “yo soy” contiene todo lo necesario para hacer un mundo, aunque en sí no es más que un testigo silencioso.

Realiza el ejercicio de mirar una rosa y reducirla desde el estado físico hasta el de energía vibrando en el vacío. Luego comprueba que tu cerebro puede descomponerse del mismo modo. Entonces, cuando vemos una rosa, ¿es la nada contemplando a la nada?

Así parece, pero el fenómeno real es más sorprendente: estás mirándote a ti mismo. Una parte de tu conciencia, la que llamas “yo”, está mirándose en la forma de una rosa. Ni el objeto ni el observador tienen un núcleo físico. No hay una persona dentro de tu cabeza; sólo un remolino de agua, sal, azúcar y algunas otras sustancias químicas como potasio y sodio. Este remolino —el cerebro— está siempre fluyendo, por lo que cada experiencia viaja por corrientes y remolinos tan rápidos como un río de montaña. Entonces, si el observador silencioso no está en el cerebro, ¿dónde está? Los neurólogos han identificado pautas y ubicaciones para todos los estados de ánimo posibles; sin importar cuál esté experimentando la persona —depresión, euforia, creatividad» alucinación, amnesia, parálisis, deseo sexual o cualquier otro—, el cerebro presenta una pauta característica de actividad distribuida en varios sitios. Sin embargo, no hay ubicación ni pauta para quien tiene esas experiencias: podría no estar en ningún lugar, al menos en ninguno que la ciencia pueda identificar.

EL TESTIGO

No podemos sino sentirnos enormemente emocionados.

Que el tú real no esté en tu cabeza significa que estás en libertad, igual que la conciencia. Esta libertad es ilimitada: puedes crear lo que sea porque estás en cada átomo de la creación. Sea cual sea el deseo de tu conciencia, la materia obedecerá. En efecto, tú estás primero y el mundo después.

Puedo escuchar los gritos airados de quienes afirman que los creyentes de hoy se sienten más poderosos que Dios, quienes en vez de acatar sus leyes definen el mundo a su antojo. Esta crítica tiene algo de verdad, pero debe contextualizarse.

Piensa en un bebé que ha gateado durante varios meses y descubre de repente un nuevo modo de desplazarse llamado caminar. Todos hemos visto a un niño que descubre sus piernas: su rostro refleja una combinación de inestabilidad y de- terminación, inseguridad y alegría. ¿Podré hacerlo? ¿Será mejor seguir gateando como hasta ahora? Lo que vemos en la cara del niño son los mismos sentimientos encontrados de quien se encuentra en una encrucijada espiritual. En ambos casos, todo resulta desconocido. El cerebro motiva al cuerpo, el cuerpo transmite información inesperada al cerebro, acciones inéditas empiezan a surgir de la nada, y aunque toda la situación resulta amenazante, la excitación nos impulsa: “No sé a dónde voy, pero debo llegar”.

Todas las experiencias ocurren en el caldero burbujeante de la creación. Cada momento de la vida lanza al cuerpo a una mezcla inestable de mente, emociones, percepciones, conductas y sucesos externos. Tu atención es atraída en todas direcciones. En un momento de despertar espiritual, el cerebro está tan confundido, feliz, inseguro, intranquilo y sorprendido como el bebé que descubre sus piernas. Pero en el nivel del testigo esta confusa mezcla resulta totalmente diáfana: todo es uno. Piensa de nuevo en el bebé. Cuando avanza vacilante, el mundo se tambalea con él. No hay lugar firme donde plantarse ni oportunidad de decir: “Tengo el control. Esto saldrá tal como lo planeo”. El bebé no tiene más remedio que sumergirse en un mundo pictórico de nuevas dimensiones.

¿Es posible vivir de esta manera, sumergiéndonos en nuevas dimensiones a cada momento? No; es necesario encontrar la estabilidad. Desde la infancia la hemos hallado en el ego, imaginando un “yo” invariable que tiene el control o al menos intenta poseerlo. Pero hay algo mucho más estable: el testigo.

TU INTERIOR

Encuentra al testigo silencioso

Para buscar en tu interior: Sigue el flujo de la conciencia y no resistas a lo que ocurre dentro. Mejor ábrete a lo desconocido y no censures ni niegues lo que sientes porque debes ver más allá de ti mismo para lograr ser auténtico y  expresa tu verdad. Haz tu interior el centro tu hogar.

Veamos cómo buscar en tu interior...

FLUJO

Sigue el flujo.

La frase “sigue tu sueño” se ha convertido en una máxima para muchas personas. El principio que la sustenta es que la mejor guía para el futuro es aquello que produce mayor alegría a una persona. Una guía aún más confiable es seguir tu conciencia conforme se desarrolla. En ocasiones, ésta no se identifica con la alegría o con nuestro sueño. Tal vez descubras una necesidad oculta de sentir pesar o una sensación persistente de malestar o descontento con las limitaciones de tu vida actual. Pero la mayoría de las personas no siguen estas señales; buscan mentes externas de felicidad y piensan que su sueño está en ellas. En cambio, si sigues tu conciencia descubrirás que abre un sendero a través del tiempo y el espacio. La conciencia no puede desarrollarse sin desarrollar también los sucesos externos que la reflejan. Así se vinculan deseo y propósito: si sigues tu deseo, el propósito se revela. Hay un flujo que vincula los sucesos desconectados, y tú eres ese flujo. Cuando eras niño, el flujo te llevó de una etapa de desarrollo a la siguiente; ahora puede hacer lo mismo. Nadie puede predecir tu siguiente etapa, ni siquiera tú.

Pero si estás dispuesto a seguir el flujo, el camino te acercará al testigo silencioso, quien reside en la fuente de todos tus deseos.

NO RESISTIR

No resistas a lo que ocurre.

Es imposible ser nuevo y viejo al mismo tiempo, pero todos queremos ser los mismos a la vez que realizamos cambios. Ésta es la fórmula perfecta para atascarse. Con el fin de buscar tu verdadero yo debes abandonar imágenes antiguas de ti mismo. Es irrelevante si te agrada quién eres o no. Una persona con autoestima elevada y logros sobresalientes está atrapada por igual en la guerra de contrarios. De hecho, estos individuos suelen pensar que están ganando esa guerra para el lado “bueno”. La parte de ti que se ha liberado de todas las batallas es el testigo. Si quieres encontrarlo» más vale que te prepares: los viejos hábitos centrados en ganar y perder, ser aceptado o rechazado, sentirse en control o disperso, empezarán a cambiar. No te resistas a este cambio; te estás despojando de los adornos del ego y adquiriendo un nuevo sentido del yo.

ÁBRETE

Ábrete a lo desconocido.

Este mundo, dedicado al misterio de la vida, vuelve continuamente a lo desconocido. Lo que crees que eres no es real sino una mezcla de sucesos pasados, deseos y recuerdos. Esta mezcolanza tiene vida propia: avanza por el tiempo y el espacio experimentando sólo lo que ya conoce. Una experiencia nueva no es nueva en realidad; es un leve giro de sensaciones bien conocidas. Abrirte a lo desconocido significa arrancar de raíz tus reacciones acostumbradas y hábitos. Observa cuan frecuentemente las mismas palabras salen de tu boca, las mismas preferencias y aversiones dictan lo que haces con tu tiempo, las mismas personas hacen de tu vida una rutina. Toda esta familiaridad es como una concha. Lo desconocido está fuera de ella, y para encontrarlo debes estar dispuesto a recibirlo.

SENTIMIENTOS

No censures ni niegues lo que sientes.

En la superficie, la vida cotidiana es mucho más cómoda que nunca. No obstante, las personas aún llevan vidas de silenciosa desesperación. La fuente de ésta es la represión, la sensación de que no podemos ser lo que queremos ser, sentir lo que queremos sentir, hacer lo que queremos hacer. Un creador no debe estar limitado de esta manera. Ninguna autoridad ejerce esta represión sobre ti; es totalmente autoimpuesta. Cada parte de ti que no puedes enfrentar levanta una barrera entre tú y la realidad. Y sin embargo, las emociones son totalmente privadas. Sólo tú sabes cómo te sientes, y cuando dejas de censurar tus emociones, el efecto supera por mucho la simple sensación de bienestar. El objetivo no es experimentar sólo emociones positivas. La libertad no se alcanza sintiéndose bien; se alcanza siendo fiel a uno mismo. Todos tenemos deudas emocionales con el pasado, en la forma de sentimientos que no pudimos expresar. El pasado no quedará atrás mientras estas deudas no estén saldadas. No debes volver con la persona que te hizo enojar o asustó, con la intención de modificar el pasado. Para esa persona, el impacto no será el mismo que para ti. El propósito de cancelar las deudas emocionales es encontrar tu lugar en el presente.

El ego tiene un repertorio de racionalizaciones para coartar tu libertad emocional:

  • No soy el tipo de persona que tiene esos sentimientos.
  • Debería superarlo.
  • A nadie le interesa saber de estos sentimientos.
  • No tengo derecho a sentir dolor; no es justo para los demás.
  • Sólo abriré viejas heridas.
  • Lo pasado, pasado.

Si te sorprendes diciendo cosas así para evitar enfrentar sentimientos dolorosos, puede que logres mantenerlos reprimidos. Pero cada sentimiento oculto y bloqueado es como un pedazo de conciencia congelada. Mientras no se derrita, seguirás diciendo “Yo soy este dolor” aunque te rehúses a verlo: te tiene en sus garras. Éste es otro obstáculo que debe disolverse entre tú y el testigo silencioso. Debes dedicar tiempo y atención, sentarte con tus sentimientos y permitirles decir lo que deben decir.

MAS ALLÁ

Ve más allá de ti mismo.

Sí habitas un yo estable y fijo puedes creer que has logrado algo positivo. Las personas suelen decir: “Ahora me conozco a mí mismo”. Lo que en realidad conocen es una imitación de un yo real, una colección totalmente histórica de hábitos, etiquetas y preferencias.

Debes ir más allá de esta identidad creada por ti mismo, para hallar la fuente de energía nueva. El testigo silencioso no es un segundo yo. No es un como traje nuevo que cuelgues en el clóset y te pongas para remplazar el traje raído que has desgastado. El testigo es una sensación del yo que está más allá de las fronteras.

Hay un poema impresionante del gran poeta bengalí Rabindranath Tagore en el que imagina cómo será morir. Él tiene una profunda intuición de que será como una piedra derritiéndose en su corazón:

La piedra se derretirá en lágrimas
porque no puedo permanecer cerrado a ti por siempre
no puedo escapar sin ser conquistado.

Desde el cielo azul un ojo mirará hacia abajo
para convocarme en silencio.

A tus pies recibiré la muerte completa.

Para mí, es la descripción perfecta de ir más allá de uno mismo. Pese a haber vivido con una parte dura en el corazón, no puedes evitar tu yo real. Es el ojo silencioso que mira hacia abajo. (En vez de decir “recibiré la muerte”, el poeta pudo decir “recibiré la libertad” o “recibiré la alegría”) ir más allá de uno mismo significa tomar conciencia, con determinación auténtica, de que tu identidad fija es falsa. Entonces, cuando el ego te exija ver el mundo desde la perspectiva de “qué hay en él para mí”, podrás liberarte respondiendo: “ese yo no está a cargo ya”.

AUTÉNTICO

Sé auténtico.

«¿Por qué se dice que la verdad nos hará libres? Las personas son excluidas y castigadas todo el tiempo por decir la verdad. Las mentiras triunfan frecuentemente.»

Pero “la verdad os hará libres” no se pensó como consejo práctico. Detrás de las palabras hay una intención espiritual que dice, en esencia: “Tú no puedes liberarte, pero la verdad sí” En otras palabras, la verdad tiene el poder de hacer a un lado lo falso, y con ello, puede liberarnos. El propósito del ego es mantenerse en marcha. Sin embargo, en los momentos cruciales, la verdad nos habla; nos dice cómo son las cosas en realidad, no todo el tiempo ni para todas las personas, sino en este momento y sólo para nosotros. Debes honrar este impulso si quieres ser libre. Cuando pienso en cómo es un destello de verdad, se me ocurren algunos ejemplos:

  • Saber que no puedes ser lo que otro quiere que seas, sin importar cuánto lo ames.
  • Saber que amas aun cuando da miedo decirlo.
  • Saber que la lucha de otra persona no es tu lucha.
  • Saber que eres mejor de lo que pareces ser.
  • Saber que sobrevivirás.
  • Saber que tienes que seguir tu propio camino.

Cada oración comienza con la palabra saber porque el testigo silencioso es ese nivel en que te conoce, sin importar lo que otros crean que saben. Decir tu verdad no es lo mismo que vociferar todas las cosas desagradables que no has dicho por miedo o cortesía. Estos arrebatos tienen siempre presión y tensión detrás de ellos, están fundados en la frustración, cargan ira y dolor. El tipo de verdad que proviene de aquel que sabe es serena; no se refiere al comportamiento de alguien más; nos da claridad sobre quiénes somos. Valora estos destellos. No puedes hacer que aparezcan pero puedes fomentarlos siendo auténtico y no permitiéndote ser un personaje creado sólo para sentirte seguro y aceptado.

EL HOGAR

Haz del centro tu hogar.

Estar centrado se considera deseable. Cuando las personas se sienten distraídas o dispersas, suelen decir: “Perdí mi centro”. Pero si no hay una persona dentro de tu cabeza, si el sentido que el ego tiene del yo es ilusorio, ¿dónde está el centro?

Paradójicamente, el centro está en todas partes. Es el espacio abierto que no tiene fronteras. En vez de pensar en tu centro como un lugar definido (del modo en que las personas señalan su corazón como el asiento del alma) permanece en el centro de la experiencia. La experiencia no es un lugar; es un foco de atención. Puedes vivir ahí, en el punto fijo alrededor del cual todo gira. Estar descentrado es perder concentración, apartar la mirada de la experiencia o bloquearla. Estar centrado es como decir: “Quiero encontrar mi hogar en la creación”. Te relajas y adoptas el ritmo de tu propia vida, lo cual prepara el escenario para encontrarte a ti mismo en el nivel más profundo. No puedes llamar al testigo silencioso pero puedes acercarte a él rehusándote a perderte en tu propia creación. Cuando me descubro eclipsado por algo, recurro a unos sencillos pasos:

  • Me digo: “Aunque esta situación me perturba, yo soy más que cualquier situación”.
  • Respiro profundamente y centro mi atención en lo que mi cuerpo está sintiendo.
  • Me veo como lo haría otra persona (de preferencia la persona a la que me estoy resistiendo o frente a la que estoy reaccionando).
  • Tomo conciencia de que mis emociones no son guías confiables hacia lo permanente y lo real. Son reacciones momentáneas, y lo más probable es que hayan nacido del hábito.
  • Si estoy al borde de un arranque de reacciones incontrolables, me alejo.

Como ves, no intento sentirme mejor, ser más positivo, acercarme desde el amor o cambiar mi estado. Todos estamos enmarcados por personalidades e impulsados por egos.

Las personalidades del ego están entrenadas por el hábito y el pasado; avanzan como motores autopropulsados. Si puedes observar el mecanismo en marcha sin quedar atrapado en él, descubrirás que posees una segunda perspectiva siempre serena, alerta, objetiva, sintonizada pero no eclipsada. Ese segundo lugar es tu centro. No es un lugar sino un encuentro cercano con el testigo silencioso.

EL BUSCADOR

El descontento es la llama del buscador.

Un buscador siempre espera ver al Dios único, verdadero y final que resolverá todas nuestras dudas, pero en lugar de ello vamos a la caza de pistas. Al ser incapaz de la totalidad de Dios, obtenemos indicaciones del cerebro, que tiene una sorprendente capacidad de insertar constantemente visiones espirituales en las situaciones más mundanas.

Un buscador se aferra tercamente a viejos hábitos, es libre y sin embargo cautivo, se muestra curioso y apático, seguro y asustado al mismo tiempo, porque cada uno de nosotros es un amante por un momento y un niño al siguiente, el viaje espiritual no es nunca una línea recta.

Krishnamurti decía que el descontento es la llama del buscador. Meher Baba, un maestro indio sufista, enseñaba que el único requisito previo para despertar es la desilusión total. ¿Por qué? Pues porque la noción de que somos una entidad fija es una gran ilusión, y cuanto antes veamos lo variados y complejos que somos, podremos hacer que caiga la máscara de nuestro ego.

«Camina con aquellos que buscan la verdad, huye de aquellos que piensen que la han encontrado.»

Deepak Chopra

SITIO LIBRE DE PUBLICIDAD

REDES SOCIALES

VER BLOGSPOT VER INSTAGRAM VER TWITTER VER FACEBOOK VER PINTEREST

LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

www.lailuminacion.com

1997 - 2020