ESCRITOS BARUCH SPINOZA

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RESULTADOS - BARUCH SPINOZA

Libertad de pensar y decir lo que se piensa
22/05/2020

LIBERTAD DE PENSAR Y DECIR LO QUE SE PIENSA

BARUCH SPINOZA

Baruch Spinoza es un libre pensador que defendía a cada uno el derecho de pensar y la libertad de decir. Veamos en este escrito como era que la hacia.

Este es el Dios o naturaleza de Spinoza
30/05/2018

ESTE ES EL DIOS O NATURALEZA DE SPINOZA

BARUCH SPINOZA

La esencia infinita de Dios, y su eternidad, son conocidas por todos. Aquel ser eterno e infinito al que llamamos Dios Todo y Eterno o Naturaleza.

Cual era el Dios de Baruch spinoza
19/05/2018

CUAL ERA EL DIOS DE BARUCH SPINOZA

BARUCH SPINOZA

El Dios de Spinoza se revela así mismo en una armonía de lo existente, no en un Dios que se interesa por el destino y acciones de los seres humanos.

Biografía de Baruch Spinoza
18/05/2018

BIOGRAFÍA DE BARUCH SPINOZA

BARUCH SPINOZA

Su crítica racionalista de la Biblia provocó ser excomulgado. La filosofía de Baruch Spinoza parte de la identificación de Dios con la naturaleza.

Dios hubiera dicho
27/04/2018

DIOS HUBIERA DICHO

BARUCH SPINOZA

Lo único seguro es que estás aquí que estás vivo que este mundo está lleno de maravillas. Para qué necesitas milagros. Búscame estoy latiendo en ti.

Dios por Spinoza
13/03/2018

DIOS POR SPINOZA

BARUCH SPINOZA

Si la humanidad adoptara estos básicos principios, el mundo sería mucho más inteligente, más bello y toda la historia humana tomaría otra dirección.

Dios según Spinoza
11/03/2018

DIOS SEGÚN SPINOZA

BARUCH SPINOZA

Dicen que el mismo Dios dirige todas las cosas a un fin puesto que dicen que Dios las hizo todas por el hombre y al hombre para que le rindiera culto.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».