La iluminación espiritual
La iluminación espiritual representa un viaje hacia el autoconocimiento y la comprensión profunda de la vida, más allá de las estructuras religiosas.
Cuento zen con moraleja
Enseñanza zen sobre La ira
La parábola de bote vacío
Observa la ira y se transforma en luz; observa el sexo, y el sexo se transforma en luz. Observa un fenómeno interno que crea calor y transfórmalo en luz.
Enseñanza sobre La ira
domingo, 06 de septiembre de 2026
El antídoto del perdón y del amor contra la ira
Un antídoto de perdón y amor contra la ira te asegura una transformación completa para que esa expresión del «EGO» no persista, y la ira se marche.
Escritos sobre La ira
La vida sin enojo y sin mal carácter
La medicina antigua china profundizó el origen de la ira y su impacto en el cuerpo: Su descubrimiento encontró que la ira proviene de la frustración.
Cambiemos el pensamiento para detener la violencia
Debemos cambiar el pensamiento para detener la guerra. Hasta que no comprendamos y nos enfrentemos a este hecho básico, las guerras serán inevitables.
El cuento del saco de carbón
Una bella historia y a su vez curiosa la forma en que se maneja el tema de la ira que invita a reflexionar sobre la manera que salen los sentimientos.
El dominio propio para controlar la ira
Controlar la ira es voluntariamente no entrar en crisis y sabiamente manejar esa reacción emocional exagerada y peligrosa. Eso es dominio propio.
La consciencia contra la ira
Si te haces consciente de tu ira, de tu enojo, el entendimiento fluye. Sin condenas y con la consciencia la transformación sucede espontáneamente.
La iluminación espiritual es aquí y es ahora
Meditó de noche, cuando abrió sus ojos en la mañana, no era un ser humano normal sino un Buda, «El Despierto». Transcendido las limitaciones humanas.
La no violencia interna es paz y serenidad
La no violencia interna es la paz, la no violencia comienza contigo mismo. No hay otro momento mejor que éste para experimentar la paz, para ser paz.
Frase del día
La política es el pedestal para que el mal sacie su sed.
jiddu krishnamurti