El trasteo - Reflexión

De aquí para allá, de allá para acá y cuando acá, nos damos cuenta de que acá no es lo de allá. Cargas y más cargas parece no terminar nunca la rutina.

JEBUNA

EL APEGO ESCLAVIZA

Y si tienes tu mente fija en apegos, no vives tu vida.

De aquí para allá, de allá para acá y cuando acá, nos damos cuenta que acá no es lo de allá. Cargas y más cargas. ¡Nunca termina! en ese momento se es consciente de la cantidad de objetos que tenemos y de la inutilidad de muchos. Recordando un poco la cantidad de pensamientos inútiles de los que nos tenemos que deshacer cuando cambiamos de consciencia.

En el trasteo cuidamos nuestras pertenencias por el miedo a la posibilidad de pérdida sin ver el peligro del apego. Nunca recordamos que a la hora de la verdad son motivo de sufrimiento. Sabemos que a nadie le gusta sufrir. Si supieras que vas a sufrir, no podrías dejar de pensar en eso. Esto hace el sufrimiento, fijan tu mente solamente en eso. Y si tienes tu mente fija en apegos, no vives tu vida, no puedes ser feliz, nada habrá que pueda alegrarte, verás todo desde el lado más oscuro, un trasteo infructuoso.

Conclusión: Los cambios pueden revelar la realidad de ti mismo, es simplemente abrir espacios y ver lo que puedes alcanzar. Si te propones eliminar las cadenas que tú mismo te pusiste con apegos estúpidos, puedes alcanzar la iluminación. La Espiritualidad requiere hombres con desapegos conscientes. Y el nuevo hombre surge del reencuentro consigo mismo sin la basura cultural y religiosa. Surge, al exterminar el equipaje que lo separa de la realidad. Surge, por la fuerza insistente del Amor. Surge, por el esfuerzo y la búsqueda de Dios Todo y Eterno.

Cuando no hay apego somos libres y solo somos leales a nuestra existencia.

WALTER RISO

  • La mente humana es perezosa. Se auto perpetúa a sí misma. Llevada de su parecer y con un alto apego al autoengaño. Crea el mundo y se encierra en él.

ANTHONY DE MELLO

  • Lo malo es que la mayoría equipara la felicidad con conseguir el objeto de su apego, y no quiere saber que la felicidad está precisamente en la ausencia de los apegos, y en no estar sometido al poder de ninguna persona o cosa.