SUFRIMIENTO EN LA VIDA POR EL APEGO Y EL DESEO

WALTER RISO

FRASES WALTER RISO

29/04/2020

Hay cosas que causan sufrimiento en la vida por el apego y el deseo. Estás apegado a la oscuridad, entonces crees que eres y no aceptas el desprendimiento.

Sufrimiento en la vida por el apego y el deseo - Escrito por Walter Riso

EL APEGO TE HACE SUFRIR

La causa del sufrimiento es el Apego

En realidad, la causa es solamente el ego, todo lo demás son simples consecuencias del ego. La ausencia de atención hacia uno mismo es el ego. Sientes que eres porque no sabes. Estás apegado a la oscuridad, nunca te has encontrado consigo mismo y entonces crees que eres.

Esto crea toda clase de sufrimientos: egoísmo, atracción hacia lo que es inútil, rechazos -que son el otro extremo de la atracción- el apego a la vida y el temor a la muerte. Te apegas a la vida porque desconoces lo que es la vida. Si los supieras no te apegarías a ella porque la vida es eterna; te preocupas innecesariamente al apegarte. La vida transcurre por si misma, no es necesario nada más. La vida avanza por si misma, los insensatos crean el sufrimiento, esa es la realidad.

Desapego significa "no dependas de nada" y "no hagas que tu vida y tu felicidad dependan de nada. Que prefieras, es correcto; que te apegues, no es correcto. Ten preferencia por algo o por alguien, pero no te apegues.

¿Cuál es la diferencia?. Si te apegas, entonces se convierte en una obsesión. Si no tienes lo que quieres, te sientes infeliz. Y el apego es una enfermedad de tal calibre que si no tienes lo que quieres contigo, te sientes desgraciado, y si está ahí, te sientes indiferente. Entonces está bien, tienes asegurado tu deseo. Si lo que deseas está allí, va bien; nada más que eso. Si lo que deseas no está ahí, entonces sufres. Esto es el apego.

Veamos que nos enseña Walter Riso sobre el apego y el sufrimiento...

APEGO Y SUFRIMIENTO

El apego es el mayor motivo de sufrimiento de la humanidad.

Estrategias para distanciarse de todo aquello que nos quita energía y bienestar.

El psicólogo Walter Riso tiene claro que si consideras que algo o alguien en tu vida es indispensable para tu felicidad, tienes un grave problema porque “estás a la sombra de tu amo”. Riso señala las necesidades secundarias de las cuales podríamos prescindir para nuestra supervivencia emocional y proporciona claves para enfrentarnos a nuestros apegos. Para el psicólogo, “Crear una relación dependiente significa entregar el alma a cambio de obtener un falso placer y seguridad”.

COSAS INÚTILES

El tiempo que invertimos en cosas inútiles

El 80% del tiempo, y eso es mucho. Hemos sido educados así y nos cuesta reflexionar bien las cosas antes de hacerlas. Es energía desperdiciada que estamos dedicando a un objeto, a una relación, a un vínculo o a algo que, tarde o temprano, no nos va a servir. Se trata de obtener la máxima proporción entre esfuerzo y beneficio.

MALGASTAR LA ENERGÍA

Formas en que podemos malgastar esa energía

Hay relaciones de pareja en las que uno de los miembros es muy dependiente del otro aunque a cambio le ofrezca muy poco amor. Esta persona invierte el 80% de su tiempo soportando una relación de mal trato para obtener muy poquito beneficio.

Los budistas llaman ignorancia, incluso engaño, a la capacidad de pensar que las cosas no cambian y duran para siempre. ¿Somos nosotros una sociedad ignorante?

En términos budistas, somos muy ignorantes. Las cosas cambian, se transforman, y eso lo saben bien en las sociedades orientales. Nosotros tenemos muy claro este concepto mentalmente, pero simplemente lo tenemos incorporado automáticamente. En los países orientales te educan con la ley de la impermanencia, de que las cosas se van y no son para siempre, de estar listos para la pérdida.

LA EDUCACIÓN

No estamos educados para la pérdida

No educaron justo al revés, de manera que no hay nadie que esté preparado para la pérdida. Fíjate que el 80% o el 90% de los libros de crecimiento personal lo que te dicen es que busques tus metas y que no te rindas. Eso es porque aquí la base es la esperanza, mientras que allí es la desesperanza, el aprender a perder. ¿La felicidad está en obtener las cosas, o en necesitar lo menos posible? Tenemos que llegar hasta la felicidad de una maneta más armoniosa, más relajada. Así que nuestra sociedad es ignorante en el sentido de que no aceptamos la pérdida ni la desesperanza.

EL APEGO

El concepto de apego

Es un vínculo obsesivo con un objeto, idea o persona que se fundamenta en cuatro creencias falsas: que es permanente, que te va a hacer feliz, que te va a dar seguridad total y que dará sentido a tu vida. Cuando tienes un vínculo de este tipo no estás preparado para la pérdida y no aceptas el desprendimiento.

LA PERDIDA

Lo que una persona pierde cuando se apega a algo o a alguien

El apego corrompe, eso te lo dirá cualquier psicólogo que haya estudiado este campo. Para mí, es el principal motivo de sufrimiento en la historia de la humanidad. Si el apego corrompe, pierdes tu dignidad, tu respeto, tus valores más esenciales. También pierdes libertad, y no puedes decidir cómo te vas a mover. Pierdes tranquilidad porque una de las características del apego es el miedo a perder aquello que deseas. Finalmente, pierdes también la alegría. Tu mente está tan metida en invertir recursos que pierde la posibilidad de disfrutar la vida con muchas otras cosas, te absorbe.

LA ADICCIÓN

El apego es sinónimo de adicción

Yo hago la diferencia entre las adicciones que son aceptadas o están reglamentadas por la psicología y la psiquiatría, y las que no. Por ejemplo: la adicción a la compra está clasificada, pero la adicción a la moda, que está íntimamente relacionada, no está clasificada. Cuando te llega un paciente que está apegado a la moda, necesita un tratamiento que no aparece en ningún libro porque no está clasificado. La gente tiende a llamar apego a las adicciones que no están clasificadas. Hoy me he vestido con un polo con el cocodrilo, pero si me sacan el cocodrilo no me importa en absoluto. Compras algo porque te gusta y viene con marcas, pero eso no quiere decir que pertenezcas a esa familia.

«Si hablamos de adicciones, la gente suele ponerse en alerta. La palabra apego, en cambio, tiene en nuestro país una connotación positiva».

Es cierto, y es una diferencia lingüística importante. En nuestra cultura, el apego son de la gente que te quiere, que te contempla, que te cuida o te da protección. Pero cuando hablamos de apego en términos como lo planteo, hablo de adicción. Hablo de apego a situaciones o personas, pero no a sustancias psicoactivas.

DESPRENDIMIENTO

Manejar las necesidades vitales para no acabar dependiendo de ellas

Hay muchas formas. Lo primero es entender que cualquier necesidad es potencialmente susceptible de convertirse en un apego. Incluso necesidades primarias como comer o tomar agua. Te das cuenta de que estás cayendo en eso cuando no puedes controlarlo y empiezas a ver que te hace mucha falta; cuando la necesidad se convierte en algo imprescindible y no eres capaz de decir: si lo tengo bien, y si no, también.

TE NECESITO

Te necesito habría que sustituirla por la de te prefiero

Cuando tienes una necesidad, tú no eliges, lo que elige es el impulso. Estás de mal humor, estás irritable porque no está el objeto o la persona.

TE QUIERO

Te quiero pero no te necesito

Es que es un cambio de mentalidad y de paradigma. Te necesito no, te prefiero. Te necesito es que esa persona es imprescindible y que tú te conviertes en un vacío.

APEGOS SOCIALES

Socialmente interesa que mantengamos algunos apegos

Hay apegos que están bien vistos socialmente. ¿Cuántos políticos crees que van a leer este libro? ¡Pocos! El desapego es una pesadilla para ellos, porque coqueteas con tres cosas: principios, poder y posesión.

EL DESEO

Hay necesidades primarias y psicológicas que son innatas

Hay otras que son secundarias, que son aprendidas y que tienen que ver con los deseos. El deseo es un placer proyectado en el tiempo y nos hace humanos. Ahora bien, cuando eres incapaz de renunciar al deseo, estás en el apego.

DESEOS PELIGROSOS

Los deseos peligrosos afectan tu salud mental y física

Hay deseos que de por sí son peligrosos, como el amor, internet o la belleza. Hay otros que no son tan peligrosos, como la espiritualidad. Te pongo un ejemplo: la bondad. ¿A quién se le ocurriría que ser bueno es un deseo peligroso? Aparentemente, no. Lo que pasa es que puede llegar a ser peligroso si te excedes. Si te excedes en ayudar a los demás, más allá de lo que eres capaz de dar, te quemas.

HABLA CON TUS DESEO

Hablar con nuestros deseos no es de locos

Hablar con nuestros deseos es simplemente conectarte con el canal del deseo que, en un determinado momento, te está arrastrando. Por eso digo que hay que aprender a hablar con ellos, a retarlos. Conozco a gente que cuando ha tomado la idea se ha inventado su propio método y le ha funcionado muy bien. Lo más importante, aunque parece mentira, no son las estrategias, es ver lo inútil, estúpido o peligroso de algo. Cuando lo ves, automáticamente te retiras.

ESPÍRITU REBELDE

Para desapegarse hay que tener un espíritu rebelde

Uno tiene que ser irreverente con ellos. Rebeldía no es salir gritando contra las cosas, es romper el esquema básico en el que estás metido y poner un nuevo paradigma de vida. En ninguno de los manuales que están saliendo ahora para ser feliz te dicen que hay que rebelarse contra las normas. Ser desapegado es, en cierto modo, ser un subversivo del orden establecido. A mí me gusta el concepto de subversión entendida como una rebelión interior.

APEGO EMOCIONAL

Cuando alguien es emocionalmente apegado

Son personas con baja tolerancia al dolor, no lo soportan. Tienen muy poca tolerancia a la frustración, les horroriza que las cosas no sean como ellos quieren que sean. Finalmente, diría que tienen una ilusión de permanencia, piensan que hay cosas que pueden durar para siempre, y una gran vulnerabilidad hacia el placer que hace que no tengan autocontrol.

CRISIS Y DESAPEGO

En la crisis vemos la energía que perdemos con cosas superfluas

Las crisis ayudan a eso, sin lugar a duda. Las crisis muestran lo superfluo, lo inútil y las necesidades que te habías creado y de las cuales puedes prescindir. Aprender a prescindir de algo o de alguien es muy importante; cuando lo haces, estás con un pie en la liberación. La crisis puede ser un gran terapeuta sin anestesia para los desapegos. Una crisis implica un cambio de valores y hace que las personas aprendan a desprenderse de muchas cosas por las malas.

Desapegarse de algo o de alguien es asumir que el dolor será inevitable. Una persona cambiará un sufrimiento inútil por un sufrimiento útil, que es el del duelo y la pérdida asumida.

«Lo que define el apego no es tanto el deseo como la incapacidad de renunciar a él».

Walter Riso