La serenidad del maestro

Ilustración del cuento: La serenidad del maestro

Siéntate en silencio y observa, te llenaras de momentos de serenidad. Llegarán como gotas, son los momentos de consciencia que empezarán a fluir en ti.

Cuento zen sobre la serenidad

Dos amigos que anhelaban recibir enseñanzas para evolucionar espiritualmente y hallar la paz interior recorrieron un largo camino para conocer a cierto maestro del que habían oído que era un ser realizado. Tras un viaje largo y extenuante, llegaron hasta donde vivía el maestro y se presentaron ante él. Unos minutos después, antes de llegar la hora del día fijada para que el maestro impartiera las enseñanzas, uno de los amigos le dijo al otro:

¡Vámonos!

Estupefacto, el amigo protestó indignado:

¡Pero si todavía no hemos escuchado sus enseñanzas!

Y el amigo le contestó:

A mí me basta con haber visto la serenidad el maestro.

MORALEJA

Cuando una persona ha conquistado la serenidad, se refleja en todos sus actos, en sus palabras, silencios, miradas y gestos. Es una energía, benditamente contagiosa, que se irradia por doquier y todo lo impregna.

Así que siéntate en silencio y observa, que poco a poco te irás llenando de momentos de serenidad. Llegarán como gotas, son los momentos de consciencia, estos momentos atómicos de consciencia, empezarán a fluir en ti. Llegan como intervalos. Una palabra ha desaparecido, pero la siguiente todavía no ha surgido. Pues justo entre las dos se abre de repente una ventana, un intervalo, un portillo. Y puedes ver la realidad con mucha claridad, luminosamente. Puedes volver a ver con esos ojos de la infancia que habrías olvidado por completo. El mundo vuelve a ser psicodélico, lleno de color, muy vivo, y lleno de maravillas. Este puro reflejo está lleno de maravilla, infinita es la maravilla que permea esta serenidad.

Maravillarse es el sabor de esa serenidad. La mente moderna ha perdido la capacidad de maravillarse. Ha perdido toda capacidad de indagar en lo misterioso, en lo milagroso a causa del conocimiento, y cree saber. En el momento en que piensas que sabes, la maravilla deja de manifestarse. En el momento en que empiezas de nuevo a ser menos conocedor, la maravilla regresa y empieza a permearte. Obsérvalo.

Así que recuérdalo, la serenidad, o el silencio, no es apaciguamiento; no es quietud. Implica la trascendencia de todas las palabras o pensamientos, denota un estado de más allá, de penetrante paz. No es una mente serena, es la serenidad en sí misma. No es algo disciplinado que provenga de tu propio esfuerzo. No es nada que haya que practicar, sino que hay que entender, amar. Debes jugar con ello en lugar de resolverlo. Es la ausencia de intelección.

Sí, de eso es de lo que trata la meditación, de la ausencia de actividad mental. La mente deja de pensar; la mente está silente. No hay rastro de actividad mental, es pura conciencia en la tranquilidad de la ausencia de todo.


CUENTOS RELACIONADOS


serenidad
Cuento Zen: La serenidad del maestro

La serenidad del maestro

Siéntate en silencio y observa, te llenaras de momentos de serenidad. Llegarán como gotas, son los momentos de consciencia que empezarán a fluir en ti.


Cuento Zen: El gallo de pelea

El gallo de pelea

Nada perturba la calma de tu espíritu. Relájate, no te esfuerces tanto, porque solo puedes hacerte consciente mediante la relajación, no con el esfuerzo.


Cuento Zen: Buda y la imperturbabilidad

Buda y la imperturbabilidad

No trates de ser imperturbable, porque el esfuerzo es parte de la actividad. Sé totalmente activo permaneciendo en el medio, así es como llega a la calma.


maestros
Cuento Zen: La calma del maestro

La calma del maestro

Relájate, no te esfuerces tanto, porque solo puedes hacerte consciente mediante la relajación, no con el esfuerzo. Mantente tranquilo, callado, en calma.


Cuento Zen: El maestro Zen que se iluminó

El maestro Zen que se iluminó

La iluminación consiste en que aceptemos lo que es, en todo momento con la consciencia de que cada momento en el aquí y el ahora es sin dudar el mejor.


Cuento Zen: El maestro y el escorpión

El maestro y el escorpión

La consciencia es la naturaleza que puede ver la realidad y amar. Siendo la memoria que purifica la mente es capaz de ver la verdad sin obstrucciones


evolucion
Cuento Zen: La serenidad del maestro

La serenidad del maestro

Siéntate en silencio y observa, te llenaras de momentos de serenidad. Llegarán como gotas, son los momentos de consciencia que empezarán a fluir en ti.


Cuento Zen: Dios y el camino del medio

Dios y el camino del medio

¿Cómo servir a Dios? Permanece en equilibrio y así servirás a Dios. Permanece en equilibrio y Dios estará a tu alcance y tú estarás al alcance de Dios.